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Estoy soy yo resolviendo todos los problemas del mundo.

Industria cultural o un motivo más que explica la jodidez actual parte I

Newtype (magazine)
La Newtype.

Cuando Chespirito murió hubo mucha extrañeza por la parafernalia que hubo alrededor de su figura y cómo fue posible que Televisa arrojara la casa por la ventana para celebrar su vida, hasta hubo quienes dijeron que era para distraer la atención de cosas mucho más importantes, pues bien, la sola cantidad de dinero que Chespirito le generó a tan pía institución explica todo sin necesidad de atisbar más debajo.

Sirva esto como introducción a mi módica explicación de lo que es la industria cultural de un país y por qué estamos jodidos todos

 

¿Dice usted jodidos?

 

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Aquí tenemos a Adorno junto a Cortázar, por cierto eran roomies.

Oh sí, y mucho, verán: empezaremos por la teoría, Adorno y otro wey hicieron un trabajo a finales de la segunda guerra mundial en donde explicaron que una herramienta más del dominio de las élites sería el establecimiento de una industria que produciría entretenimiento en serie, los proles, despojados de casi todo, se conformarían con consumir diversión vacua que les hiciera olvidar aunque fuera por unas horas el horror de su existencia miserable.

Pero luego, por los 70 y los 80, hubo gente que se dio color de que el cine, la prensa, las editoriales y las entonces nacientes empresas desarrolladoras de consolas de videojuegos encajaba perfecto con los requerimientos para ser considerados como “industria” pues ocupaban gente de ciertas características, con determinados talentos y sobre todo generaban dinero y no poco.

Tras esa pequeña revelación, hubo quienes se dedicaron promover y cultivar esa industria mientras que en otros lados hubo quien dejó morir la mata.

Eso me quedó claro tras ver mi Newtype edición de enero del 2000 con sus anuncios de videojuegos, tecnología espectacular, mangas, cine, libros de arte, cedes de animes clásicos, música, programas de tv y hasta modelismo y novedades editoriales (no estaba consciente aún del fenómeno de las novelas ligeras).

Cuando compré esa edición en Ciudad Madero estaba en un estado mental diferente al que tengo ahora, si bien ya había hecho ciertas observaciones que me hicieron para siempre impopular entre la perrada, ahora, tras padecer hambres corrigiendo libros, vi que esa revista rebosaba de riqueza, mucha gente vivía y seguramente mejor que uno por toda esa gama de entretenimiento catalogado ahi.

La siguiente entrada verá algunos datos que tengo y comparará la triste situación en la que nuestra chafa república de chocolate se halla.

Reporte 25/10/2014

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Como ya me aburrí de estar sin mover este antro, procedo a escribir aquí para beneplácito de las masas igualmente ociosas.

Y bueno, genio, qué rollo

Pues eso, hemos estado ocupados con el día a día del jale, pero he tenido por un lado promesas y por el otro cosas que no nos han cumplido a cabalidad.

El que no nos cumplan forma parte del día a día, pero por el otro hubo indicios que parecían indicar que las cosas podrían cambiar, a final de cuentas el jale hizo cosas extremadamente coherentes que pedíamos que se hicieran desde que comenzamos: comenzar a manejar las cosas desde el corporativo basándose en números objetivos, la estandarización de nuestros procedimientos (a final de cuentas funcionamos como un sistema de franquicias, etc), sin mencionar que se hicieron ciertos cambios en la metodología con la que entregamos nuestros servicios y se llegó al consenso de que no requerimos tanto de ciertos socios comerciales para entregar nuestro material.

Todo lo anterior y la promesa de la entrega de presupuesto para mi área y la posibilidad de idear proyectos con la misma independencia con la que hemos laborado acá. ¡Coño! Sí seguimos aquí es porque he tenido precisamente eso: independencia y la posibilidad de hacer y deshacer dentro de nuestros de los límites de nuestra responsabilidad. Eso me ha hecho que experimente con todo lo que encuentro a la mano y con eso hemos dado resultados envidiables… aunque debo decir igual que nuestra competencia no tiene idea de lo que está haciendo y eso nos ayuda mucho.

Pero esto tuvo un rebote en la semana.

Detectamos la posibilidad de realizar un proyecto que fui visualizando al ver la personalidad de muchos de nuestros clientes, la comenté con mis superiores directos y les latió, la comenté con el director general y me dijo que sí. Luego ocurrió el mayor golpe que hemos asestado en redes sociales precisamente respaldando lo que ya había encontrado y nos lanzamos de cabeza en el proyecto.

Pero cometimos dos errores: no sondeamos lo suficiente al director general y emprendimos esto con la mera promesa de que habría dinero.

Esto llevó a que nuestros proveedores trabajaran  sin recibir dinero y cuando éstos naturalmente exigieron su justo pago, fuimos a poner nuestra face ante el director general para recordarle que necesitamos y nos debía un presupuesto, y fue entonces que adquirió interés por el proyecto, reconoció que no le había prestado atención a nuestra propuesta y que el dinero no saldría de nuestro presupuesto sino del que corporativo dispone, pero que sería el proyecto llevado a cabo de acuerdo con su muy propio gusto y parecer.

Los cambios que pidió enfurecieron a nuestros proveedores pues ya habían determinado un cronograma y los cambios aumentarían los costos al doble…

Quien no arriesga no gana, eso es un hecho, pero el problema es que esa clase de problemas las pude haber evitado con simplemente haber hecho un documento, haberlo entregado a la oficina de la dirección general y ya después resolver las preguntas que pudieran respondernos.

Pero bueno, esto ya es agua derramada, no queda más que aprender de la experiencia y no volver a regarla tan feo.

Ahora pasemos a cosas más divertidas.

Edad de oro

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He recuperado el gusto por el anime después de haber descubierto:

  • El simulcast;
  • El fansub al día de hacerse;
  • El streaming en directo.

Así fue como disfrutamos de todo Kill La Kill y así fue como descubrí series interesantes como Witch craft works y Sakura Trick y así es como este verano gozamos de series como Sabagebu y Locodol (con Locodol de hecho desarrollé un vínculo porque Locodol = marketing in-house mientras que Idol = agencia de marketing, ¿recuerdan que dije que andamos sin presupuesto?).

Creo haber comprendido por qué me dejó de gustar el anime, los vendedores de anime en bolsita nomás vendían puro moe duro (kek) mientras que viendo el anime que hay esta temporada (ver aquí lo hay esta temporada otoño 2014), de allí, sí hay un poquito de moe, pero está mezclado con otras cosas además del moe por el puro gusto del moe.

Ahora que dispongo de modos de ver cosas interesantes y escaso tiempo me siento mucho más contento. Creo que también se debe a que la crisis de la edad madura podría ya estarme atacando.

Por lo demás me parece que estamos experimentando un renacimiento. Y me da gusto.

Gamergate

En este momento la comunidad gamer de naciones desarrolladas se encuentra en guerra con la prensa que cubre el nicho. Hay muchas maneras de explicarlo, pero pondremos la más corta.

Ahora que si deseas saber todos los detalles escabrosos, chequen igual la entrada de la renovada Encyclopedia Dramatica, que también está renaciendo.

Pregúntome yo: yo, si así están las cosas allá, ¿cómo andarán acá?

Mejor no pensar al respecto porque me deprimo.

Oh, ya me deprimí.

A ver cuándo vuelvo escribir por acá, espero que más seguido.

El Manifiesto de Ozuluama revisado

1368715846418A ya casi 15 años de que redacté el susodicho texto y tras haber visto lo incomprendido que es en términos generales, pienso que hace falta un poquito de perspectiva y algo de contexto para verlo mejor.

¿Por qué creo que no cae bien?

Es un texto muy franco, con una retórica directa, libre de tropos o adornos, por lo que los pequeñines que leen eso se sienten agredidos.

Yo no era ningún escuincle cuando lo escribí, tenía 22 años y a esa edad hay quienes ya han resuelto su vida, creado obras trascendentes y hasta cambiado la historia, ¿y qué estaba haciendo yo? De alguna manera (porque realmente era un hombre al agua en esa obra) colaboré en el tendido de un oleoducto que iba desde Cadereyta, Nuevo León, hasta Nueva Teapa, Tabasco. Ese oleoducto desde entonces ha estado en las noticias por lo llena de accidentes que estuvo y porque quienes integraron el consorcio constructor -Tribasa, SK Engeering and Construction, Siemens- se volvieron muy populares en los periódicos por su propensión a la corrupción.

Sin embargo, yo había gozado de una vida bastante despreocupada hasta entonces y mi madurez ni señas daba de aparecer (creo que a estas alturas todavía no llega), el caso es que me sentía del asco porque no dormía en mi cama y no tenía una maldita idea de cómo hacer las cosas, sin embargo, contaba con la satisfacción de que todo eso retribuía a mi familia al poder mantenerla como el Bios manda.

Orgulloso, pero triste a la vez.

¿Y en qué colaboró mi afición?

En todo, para efectos prácticos me encontraba allí por haber llevado mi afición al extremo, por haber creído que era posible en nuestra república de chocolate que se podía vivir de ser fan y lo estaba haciendo mal… y luego los que lo hacían bien… ¿qué era lo que hacían bien?

Vi quiénes eran los fans que funcionaban, que escribían y dibujaban y además contaban con el tiempo libre suficiente para trabajar (loool) y noté que los que realmente admiraba sabían mucho de muchas cosas.

Quería ser como ellos, ¿qué tenía que hacer para serlo?

La respuesta fue simple, ponerme a trabajar.

Así fue como a final de cuentas fue que me decanté por el lado creativo y el conocimiento de algo que a mí me gustaba pero no me había dado cuenta: el lenguaje, eso me está dando de comer e incluso me da posibilidades de realmente progresar, esa palabra aburrida en la que se encuentran atrapados conceptos complejos como el conseguir una casa, un vehículo, transmitir tus genes a la siguiente generación y emprender cosas no deliciosas mas sí nutritivas.

¿Por qué el Manifiesto de Ozuluama?

Porque lo redacté y promulgué en el hermoso pueblo de Ozuluama, Veracruz, población de escasos 5 mil habitantes pero que es la epónima cabecera municipal de un territorio ocupado por al menos 50 mil gentes, la mayoría dedicada a la ganadería y a la fabricación de ricos quesos frescos.

El hecho de que estuviera acantonado en Ozuluama también influyó mucho en mi estado mental, estaba rodeado de verdor y agua y caminaba encima de tubos de acero de 24 pulgadas de diámetro y un tercio de pulgada de espesor, amanecíamos a 6 grados con bruma, lluvia y viento y en el transcurso del día podía la temperatura subir hasta los 28 °C.

Vi montañas cuyas faldas estaban cubiertas de neblina, pero no sus cúspides, pareciendo que en realidad flotaban.

Planeo pronto volver allí.

¿Qué me propuse con esto?

Nada. El manifiesto en sí es una refutación a muchas cosas que había visto y vivido, y juzgando el modo en que es hoy atacado y citado todavía, me temo que sigue siendo actual, incluso aún más.

¿A quién pensé aludir con él?

Sólo a mí, es como un recordatorio de mí a yo mero de cómo está el abarrote, qué no debo hacer, de qué o quién hay que cuidarse, y tuve razón. Siempre que ignoré mis propios consejos así me fue.

Pero sobre todo, la esencia es que hay diversificarse, la especialización es para abejas y hormigas, no para homínidos, la gente huye de los frikis porque los frikis járcor son monótonos y tienden a jactarse de cosas que más valdría callar. Creo que fui uno y gracias al Manitú he logrado empujar mi autismo altamente funcional un poquito más allá del espectro autista, de manera que soy un elemento productivo más o menos autosuficiente y sin duda interdependiente.

Todos mis ancestros lo fueron, así que no es algo que digamos sea un gran logro.