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agosto 15, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Título de canción de Spotify en Xmobar

Aunque sé que Xmobar tiene Mpris1 y Mpris2, resulta que no lo instalé con soporte para ninguno, por lo que si quería poner el título de la canción que está siendo reproducida en Spotify, tenía que hacerlo a mano.

Tenía un buen rato de no hacer un script de estos. Quizá haya mejores alternativas, pero para algo que me tomó unos 20 minutos, creo que cumple su objetivo:

#!/bin/bash

spotify_pid=`pgrep spotify | head -1`

if [[ ! -z $spotify_pid ]]; then
   found=false
   while [ "$found" = false ] && IFS= read -r line; do
      pid=`echo $line | awk '{ print $3 }'`
      if [ "$pid" = "$spotify_pid" ]; then
         title=`echo $line | awk '{$1=$2=$3=$4=""; print $0 }' | tr -s ' '`
         echo "Spotify: ${title} | "
         found=true
      fi
   done < <(wmctrl -lp)
fi

El resultado:

agosto 15, 2017 02:14

julio 28, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

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Parece algo muy simple, y muchos pensarán que estoy diciendo algo muy obvio, que no necesita discusión, pero con el paso del tiempo me he percatado cada vez más que muchas personas quieren hacer algo pero no pasan del pensamiento, es decir, no comienzan a actuar para lograr ese fin.

Hace poco me preguntaron en el gato curioso qué tipo de personas toleraba menos, y mi respuesta fue “las que tienen un sueño, pero no hacen ni el menor esfuerzo por alcanzarlo”. Lo he mencionado muchas veces aquí a lo largo de los años, refiriendo ejemplos de gente que conocí en persona o en línea y que me cuenta de lo mucho que les gustaría venir a Japón (incluyendo como idealizan – erróneamente – al país), pero no tienen respuesta cuando les preguntas qué han intentado hacer para lograr esa meta.

Creo firmemente que el problema se origina en el poco o nulo apoyo que tenemos (sí, me incluyo) cuando nos ponemos como objetivo algo grande, que para muchos es imposible. En el ambiente donde me crié no estaba prohibido tener sueños, pero entre familiares, amigos y conocidos se creaba un ambiente de negatividad o incredulidad cuando les comunicabas que estabas haciendo algo fuera de la norma, algo diferente que probablemente llevaría a una meta más grande. ¿Qué es lo que por lo general recibes como respuesta? Expresiones como “es una pérdida de tiempo”, “ni te canses”, “eso no te va a servir”, “se vale soñar”, etc., etc., y por experiencia les digo que eso desanima a cualquiera. Así ni te dan ganas de comenzar a luchar por algo.

Recuerdo una vez que estaba en las arcadias, jugando el recién estrenado Fatal Fury 2 (sí, quizá muchos de ustedes ni siquiera habían nacido :P), había dos muchachos que frecuentaban el lugar y eran buena “reta”; por lo que quieran y gusten, a mí se me ocurrió leer la frase en inglés “Conqer the World” (sic), y eso fue suficiente para que me tiraran carro durante algún tiempo. La frase que uno de ellos mencionó se me quedó grabada: “Si sabes algo es mejor no decir nada, porque no te la vas a acabar con la carrila”.

Con este tipo de ambiente y respuestas, es lógico que a nadie se le ocurra comenzar o intentar algo nuevo. Es parte de nuestra naturaleza sentirnos aceptados, y si no hay gente que tenga las mismas inquietudes que uno, o bien gente que no juzgue lo que otros intentan hacer, nos da miedo emprender la aventura nosotros solos.

No obstante, vale totalmente la pena hacerlo. El sentimiento que te invade cuando por fin logras algún avance, por pequeño que sea, es indescriptible, y he de ser sincero: poder mostrarles tus logros a aquellos que lo único que hicieron fueron “darte el avión” también se siente muy bien.

Aquí un detalle: lo más importante que debemos entender es que no vamos a obtener resultados inmediatamente. Hay personas a las que no les cuesta trabajo intentar algo nuevo, pero desisten rápidamente al ver que los frutos que querían no fueron obtenidos. No hay atajos: hay que comenzar desde cero, buscar rutas y equivocarse un montón. Solamente así es posible avanzar.

Entiendo a la perfección que muchas veces entran factores que están fuera de nuestro alcance, y ante ello no hay mucho por hacer. Con todo, la idea es que por uno no quede: avanzar hasta donde sea posible, y estar preparado para reiniciar al trayecto cuando la situación lo permita. Lo que ahora representa un problema no necesariamente lo hará en el futuro, y si sabemos esperar y estamos preparados para cuando llegue el momento.

Lo anterior aplica a todo: desde cosas tan simples como hacerse bueno en un juego de peleas, hasta algo como conseguir una beca para estudiar en Japón.

¿Por qué todo este rollo psicológico? Porque por tanto estrés que me estaba llegando por todos lados, de repente comencé a caer en el hoyo de “mejor ni le muevo” a varias cosas que tenía planeadas desde hace tiempo. Por un momento olvidé el sentimiento que me hizo aprender japonés e intentar obtener una beca para estudiar por acá, y me estaba comenzando a encerrar en un caparazón que me prometía falsa seguridad.

La situación es mucho menos trágica de lo que se lee, pero aun así me hizo sentarme a reflexionar. Para mí, lo más importante fue recordar que cualquier avance es bueno, pues por lo general suelo minimizar lo que sé y puedo hacer.  Ciertamente el estrés que tengo ahora estará ahí por un rato (es causado por un factor externo que no puedo ignorar), pero al menos ya me siento un poco mejor.

¿Tienes alguna idea o quieres comenzar a estudiar o intentar algo nuevo? ¿Qué te detiene? Si tú no lo haces, nadie lo va a hacer por ti.

 

julio 28, 2017 07:00

junio 30, 2017

Victor Manuel Mtz.

Lecciones que no enseña la escuela

  1. Sí, la vida es injusta. Es así de complicada. En cuanto antes te acostumbres y lo aceptes, antes serás feliz
  2. Al mundo no le importa tu autoestima, lo siento. La buena noticia es que siempre hay alguien que te puede ayudar. Aprende a mirar.
  3. Soñar es precioso, pero no lo hagas con ganar veinte mil pesos en un trabajo al terminar la escuela. Tu esfuerzo y dedicación te llevará al éxito.
  4. ¿Tus profesores son duros? Cuanto tengas jefes, hablamos.
  5. Nadie pierde la dignidad por repartir pizzas, recoger vasos o limpiar pisos. Tus abuelos lo llamaban de otro modo: oportunidad.
  6. Si metes la pata no culpes a tus padres o a tus profesores, no escurras el bulto, aprovecha la ocasión para aprender. Crecerás con los errores.
  7. Antes de que tú nacieras, tus padres no eran tan aburridos. Desde que viniste al mundo se volcaron para darte lo mejor. No quieras cambiarles la vida, mejor arregla tu habitación, pon la mesa y ve a tirar la basura.
  8. Aquí en la escuela, borramos la diferencia entre ganadores y perdedores, se dan oportunidades y te tratamos bien. Sin embargo allá afuera, estarás indefenso. Aun así, prepárate para el futuro siendo una buena persona y llegarás a cualquier lado.
  9. La vida real no se divide en semestres, vacaciones de navidad, semana santa y verano. En la vida real no tendrás unos profesores que te pregunten cómo pasaste el fin de semana. En la vida real es posible que poca gente te dé la oportunidad de tomarte un descanso para que te encuentres a ti mismo. Tendrás que hacerlo tú solo. Comienza este verano paseando por el parque y dando gracias por todo lo que tienes.
  10. La gente no es tan feliz como parece en las fotos de Instagram, no te sientas desdichado por no vivir esas cosas. Tu vida es maravillosa saboréala sin un móvil en la mano. Comienza un diario.

Víctor Martínez inspirado por Eugenio Fernández [1], basado en el decálogo atribuido a Bill Gates [2] inspirado por las reglas de Charles Skyes [3].

Este es lo que realmente se puede llamar un meme, ha viajado por la red bastante tiempo cambiado y sido atribuido a diferentes fuentes y adaptado a diferentes contextos, hagamos lo propio y tropicalicemoslo a nuestro entorno. Estoy animado a traducir y añadirle los otros cuatro del correo cadena… ya veremos como decálogo se lee muy bien.

[1] https://twitter.com/EugenioManuel/status/880314255983202305
[2] http://www.snopes.com/politics/soapbox/schoolrules.asp
[3] http://www.eng.usf.edu/~vkgupta/SomeRules.pdf

junio 30, 2017 02:29

junio 26, 2017

Victor Manuel Mtz.

Comunidades de aprendizaje

“Yo soy un milagro digamos de las comunidades de aprendizaje, a mi la escuela siempre me pareció pavorosa, me pareció espantosa, la sufrí bastante, yo creo que simplemente seguí la escolaridad porque siempre tuve beca de pobreza y porque había que mantener la beca, me mantuvo digamos en el atractor de la escuela, hasta que encontré el posgrado en realidad para mi fue una cosa maravillosa, porque te pagan por pensar lo que quieras, lo divertido es justificarlo para que sea pertinente, conveniente, para que se puedan bajar recursos para que se pueda hacer investigación, es hasta ese punto donde a mi la escuela, ya no me pareció esta escuela que aprisiona, que inclusive oprime”

Miranda 2017 @14:05.

Sobre la escuela tradicional que no nos emociona y que estamos trabajando en cambiar Alejandro Miranda, dice lo anterior en una conferencia a la que no pude ir pero que gracias a CUAED y youtube estuve viendo el viernes, la transcripción arriba me llamó poderosamente la atención porque mucha de la gente que conozco que está trabajando por mejorar la escuela o por cambiarla ha pasado por cosas similares.

El video completo:

A. Miranda, L. Rosas (2017), Aciertos y desaciertos en el uso de TIC en una sociedad compleja, Seminario Visiones sobre la Mediación Tecnológica en Educación desde la Complejidad, CUAED. https://www.youtube.com/watch?v=Nlh6ncmtiQY recuperado el 23 de junio de 2017.

junio 26, 2017 05:07

junio 21, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Tiempo libre… ¿dónde estás?

Ni me había caído el veinte de que ya entramos a la recta final de junio… sabía que no había escrito nada aquí, pero me sorprendió que hubiera ya pasado todo este tiempo desde la última vez.

Escritos a medias, temas en el tintero, sugerencias de los lectores, correos y comentarios sin responder… todo está ahí. Los correos y comentarios ya están respondidos (creo), pero lo demás ahí sigue.

En primavera comencé a tomar un curso en la universidad de Tokio, que aunque es relativamente sencillo porque mucho de eso ya lo estudié, me mandaron del trabajo tanto por el hype de que es en esa universidad, como por una certificación expedida que avala que tomé el curso (y esperemos que diga que sí lo pasé). El punto es que hay mucha práctica y todas las semanas hay tarea. Entonces, el poco tiempo libre que he tenido durante los últimos meses se ha ido principalmente a esas tareas. No es extraño ya quedarme despierto hasta las 2 o 3 am corriendo un experimento, o estar una buena parte del domingo enfrente del monitor tratando de aumentar la precisión de lo que la computadora me regresa. ¿Videojuegos? Solamente a ratos en el tren, y si es que me toca sentarme, pero PS4 no, nada.

Obviamente no es que esté totalmente hasta el cuello de cosas que hacer, pero le doy prioridad a mi familia, y en especial a mi hijo, pues ahora que convivió con la familia de mi esposa por una semana se soltó hablando japonés ya de forma fluída y construyendo frases completas, mientras que de español sigue con frases cortas e incompletas, aunque visiblemente entiende todo lo que le digo y me responde. He notado también que cuando estamos nada más el y yo sin su mamá cerca (digamos, que lo llevé al parque), le da por hablar nada más español e intenta decir más cosas en ese idioma, pero si ve o siente que mi esposa está cerca, se apoya mucho más en japonés. Por tanto, gran parte de mi tiempo libre lo uso para jugar con él, hacer que aprenda más vocabulario y que genere más frases.

Ayer estuve un buen rato jugando a los “monitos”: él fingía que se caía, y yo con una figura de elefante iba a ver si estaba bien y en donde le dolía. Cada vez que fingía caerse decía “¡se cayó!”, y cada vez yo le corregía diciendo “¡me caí!”. Tomó fácil unos 10 intentos hasta que comenzó a decir “¡me caí!” en vez de generar la frase en tercera persona. Es natural que, por la gramática japonesa, intente usar la misma conjugación para todo, pero he notado que poco a poco se está dando cuenta de que en español la forma de decir algo cambia dependiendo del sujeto.

Sí, sé que es una batalla muy difícil al ser solamente yo (auxiliado por libros y YouTube) su única fuente de español, pero no estoy dispuesto a rendirme.

En fin, sigo al pendiente de todo por acá, pero creo que será hasta la segunda semana de julio cuando ya estaré un poco más activo por acá.

junio 21, 2017 02:12

Primero las bases

El otro día, después de una acalorada y fuerte discusión amena plática con mi esposa, me hizo reflexionar sobre algo que es muy simple, y sin embargo de repente se me va el avión al respecto.

Caso en cuestión: mi hijo por lo general tiene la costumbre de guardar sus juguetes cuando termina de jugar, pero esa costumbre es intermitente, y mi esposa (y yo, para tal efecto) le indica que tiene que guardar sus cosas cuando no las va a usar. Esta vez en concreto fue una de ésas en las que hizo las cosas a medias, es decir, dejó algunos juguetes tirados. La cuestión es que eran pocos, y en un rincón en los que sinceramente no estorbaban, así que me pareció un poco exagerado que le dijera que tenían que ser todos, y que a fin de cuentas no causaba mayor problema que dejara esos fuera. Error, y no porque ella se enojara al respecto, sino porque estaba dejando pasar algo muy obvio.

Mi idea en sí era que no era completamente necesario recoger todo si no estorbaba; a fin de cuentas, podía hacerlo al siguiente día y nada cambiaría, pero las palabras que mi esposa mencionó retumbaron en mi ser:

Sinceramente, hasta yo creo que podía haber dejado los juguetes ahí, pero la diferencia es que sí habría afectado en algo: el niño todavía no sabe evaluar si algo es suficiente o no; para nosotros es fácil, pero para él no, por tanto primero tiene que aprender a hacer todo como debe de ser. Nosotros somos los maestros ahora, y cuando te toca ser maestro, tienes que enseñarle a los alumnos las cosas como se deben hacer, no a medias, y los alumnos, una vez que comprendan, serán capaces de discernir cuando pueden “tomar atajos”.

Lo dicho: muy obvio,  lo sé. Pero eso me recordó que prácticamente he recomendado eso siempre, y me extrañó no poder aplicarlo en mi hijo de primera instancia. Aunque son analogías algo diferentes, recuerdo que cuando alguien me pregunta cómo estudiar japonés, le digo que lo primero que tiene que hacer es no aprender, leer o escribir, con romaji, por los vicios que eso crea. Sí, el avance es más rápido al inicio, pero llegará el punto en el que el romaji se convertirá en un obstáculo, y si no se libró desde el principio, será mucho más difícil hacerlo después. Igual que cuando alguien me pregunta cómo aprender a programar: normalmente se les cuecen las habas por sentarse enfrente de una computadora, abrir un IDE y comenzar a teclear en algún lenguaje en concreto (últimamente mencionan mucho C#), pero mi primera recomendación es agarrar papel y lápiz, aprender lo que es secuenciación, selección e iteración, y crear algoritmos en papel para resolver problemas matemáticos, primero simples, y después complicados. Uno de los primeros programas que yo hice fue una versión propia (y rarísima) de calcular el factorial de un número: hice un while, y hacía los brincos de 2 en 2; ignoraba qué es la recursividad, así que tenía que salir adelante con lo que sabía.

No es la primera vez que olvido que primero se tiene que aprender lo básico para después poder comenzar a “jugar” con la cosas: la primera vez que intenté estudiar Support Vector Machines yo sentía que era nada más sentarme un ratito a leer y entender el concepto; hasta compré el libro oficial de su creador, según yo para tener la fuente real y comprender a la perfección… y me fui para atrás cuando me di cuenta que no entendía nada, pero nada al respecto, y que para hacerlo tenía que dar marcha atrás a aprender los conceptos básicos que me permitirian entender qué diantres estaba pasando, qué es un kernel, y cuál es la belleza de las SVM (eran tiempos en los que todos creíamos que las SVM iban a salvar al mundo).

Sí, llegará el momento en el que me hijo decidirá dejar sus cosas y su cuarto tirados y evaluará que no le afecta a nadie en ese momento, pero si no aprende que ésa es la excepción y no la regla, entonces la falla será completamente de nosotros, como padres, y en caso concreto de esta ocasión, mía.

Escritos como estos sí me hacen pensar como papá pitufo…

junio 21, 2017 01:51

mayo 31, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Fugacidad

Hace poco, respondiendo preguntas en el gato curioso, alguien me preguntó si era feliz en Japón. Respondí en su momento,  e incluso mencioné algo similar en mi carta a una relación de 14 años, pero lo consideré buen tema para ahondar un poco más.

Si debo de dar una respuesta concreta, sería invariablemente “no”, pero eso no significa que esté siendo un mártir, que la esté pasando mal por acá o que simplemente no disfrute mi estancia en este país; ese “no” va muy ligado a mi personalidad y a lo que exijo de mí mismo.

Verán: creo que mi respuesta sería “no” independientemente del país en donde estuviera. Siempre estoy buscando hacer un poco más, mejorar en algún aspecto, y rara vez me doy tiempo de saborear lo que he logrado. He aprendido a “bajar la velocidad”, cierto, y esas raras veces de voltear a ver lo logrado han aumentado con el paso de los años (aunque usted no lo crea), pero siempre he sentido que si me detengo, caería en un letargo en el que no me gustaría estar.

No obstante, y de forma irónica, he estado en esos letargos, algunas veces más tiempo del que me gustaría admitir. Y para ser sincero, aunque se siente bien tomarse un descanso y no puedo negar que todo se hace más fácil, a la larga me terminan provocando más estrés una vez que salgo de ellos. Sí, yo y mi personalidad :/

El problema radica en que soy muy exigente conmigo mismo. Aprender a separar lo que sí puedo hacer, lo que sí puedo pero no tengo tiempo de hacer y lo que de plano no puedo hacer tomó tiempo, y creo que todavía estoy en proceso de aceptación. No soy todólogo, ni nunca me he creído uno, pero siempre me ha gustado estar informado o conocer un poco de todo. Lo malo es que luego trato de ir más a fondo en todo, y es ahí cuando digo “ya valió”.

El momento en el que me siento plenamente feliz es cuando consigo algo después de mucho tiempo de haberlo intentado. Es por eso que valoro mucho el conocimiento, porque por lo general no es fácil adquirirlo, pero una vez que lo tienes, lo haces tuyo y lo manejas como quieres, nace ese sentimiento de que todo valió la pena. Vamos, es la recompensa después de un gran esfuerzo. Y sin embargo, esos momentos son efímeros, y antes de que comience a disfrutar de ese sentimiento, ya nació otro de “¿qué sigue?”. Es cansado, no lo niego.

Lo anterior no quiere decir que no disfrute mi estancia en Japón, ni a mi familia, ni a amigos. Todo lo contrario: todos esos son factores que contribuyen a que me sienta bien y a que le eche ganas todos los días. Sin embargo, tengo el “trauma” de que si digo que “soy feliz”, deje de buscar más, tanto para mí como para los que me rodean; de ahí que sienta lo efímero de la felicidad. ¿O quizá debería decir que mi felicidad es estar buscándola siempre?

Japón ha sido, sin lugar a dudas, el reto más grande que he tenido en la vida; y en muchos aspectos lo sigue siendo. Y al igual que hace 15 años, cuando apenas planeaba venir para acá, me enfrento a diferentes obstáculos y me encuentro con comentarios adversos a mi estancia de este lado del charco. Ciertamente estar aquí no es del todo fácil, y día a día te enfrentas con situaciones únicas, o que al menos no vivirías en tu país de origen, pero si todo fuera malo creo que ya habría huído. Y tomen en cuenta que quejarse de Japón no necesariamente significa odiarlo, así como quejarse de México y todo lo que conlleva su situación actual, no significa que se le haga feo.

Por lo pronto, a seguir aprendiendo a balancear las cosas.

mayo 31, 2017 03:34

mayo 27, 2017

Victor Manuel Mtz.

La ranita loca

Jejeje hasta recien lo vi, y me gusto mucho la tonada y la animación “nadie te pregunto”.

Y que sale del original acá que no me gusta tanto, la ranita en cambio la puedo estar viendo mucho rato, me gusta la tonada.

 

mayo 27, 2017 03:47

mayo 15, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Dos años después

Ver a un hijo crecer es una de las dichas más grandes que he encontrado en la vida. Había visto como criaban a muchos niños, desde mis hermanos menores, hasta familiares y vecinos, pero nunca, sinceramente nunca, pensé o me di cuenta de todo lo que conlleva ver a un niño correr y jugar.

Mi papá nunca tuvo paciencia con los niños. Es fecha de que todavía no soporta ver a un niño correr y jugar dentro de la casa. Yo crecí bajo la idea de que, cuando estaba mi papá en casa, no debía de hacer prácticamente nada puesto que sentía que todo le molestaba. Si corría, era “¡no estés corriendo!”; si brincaba, era “¡deja de brincar”; si hablaba porque quería la atención de alguien, era “¡tú cállate!”. No son tan bonitos recuerdos, para ser francos. Cada que iba a la casa de algún amigo o familiar y veía cómo ahí los otros niños corrían y brincaban, me entraba el miedo de que, en cualquier momento, los papás o algún adulto fueran a enojarse.

Ahora que soy padre y que mi hijo ha cumplido dos años, me he percatado de muchos detalles que ignoraba respecto a la crianza de los niños. Gracias al trabajo que tuve en Iizuka de enseñar inglés a niños aprendí a manejarlos y a comunicarme con ellos, y me di cuenta de que en realidad era muy paciente, solamente que no lo quería sacar. Y es que un niño va a correr, va a brincar, va a interrumpirte siempre que quiera atención, va a pedirte tiempo cuando menos lo esperas, porque para esa personita tú eres el mundo, su espacio de seguridad ante tanta cosa desconocida con la que se encuentra día tras día. Tu vida ya no es nada más tuya, sino también de él. Y es ahí donde siento la diferencia en el trato de padres a hijos, y es donde podría entender la actitud que mi papá tomaba hacia nosotros (y actualmente hacia mis sobrinos), pero solamente “podría”, porque definitivamente no comparto esa visión: tener un hijo te cambia la vida, en todas las formas y significados posibles.

Sí, es una “joda”, y sí, hay veces en que quisieras gritar, y ruegas por tener ya ni siquiera un día, sino unos minutos para ti. El estrés se vuelve el pan de cada día porque ya no es nada más el trabajo y tu pareja (con todos los altibajos que ambos tienen), sino que una persona requiere de ti como nadie más lo había requerido en tu vida. Pero dentro de esa “joda” están todos lo momentos mágicos que en un instante hacen que el estrés acumulado, las horas de desvelo que han pasado, la preocupación que tienes cuando ves al niño enfermo, y hasta las lágrimas de desesperación que has derramado cuando todo se te junta y tu hijo algo quiere pero no sabes qué es e intentas entenderlo sin éxito, desaparezcan de la faz de la tierra y sientas como que nunca nada de eso ocurrió. No sé los demás, pero yo estoy inmensamente feliz por esa “joda”, y más aún por esos momentos.

Convertirme en papá ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, y convertirme en el primer y principal guía que mi hijo tendrá a lo largo de su vida es una gran dicha, Definitivamente no es nada fácil, y hay muchas cosas que hay que adaptar (no voy a decir “sacrificar”), pero al final todo, absolutamente todo, vale la pena.

¡Feliz cumpleaños número dos hijo! Y de nuevo, publicado justo el día y a la hora en la que hace dos años llegaste a nosotros.

mayo 15, 2017 09:33

mayo 08, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Vencí al aventurero

Por fin le gané al aventurero de Bravely Default la semana pasada. La batalla duró aproximadamente una hora.
 
Terminé usando lo siguiente. Todos los personajes nivel 99, y las clases usadas (ambas por personaje) en Master:
 
Agnes: Vampire/White Mage
Tiz: Valkyrie/Freelancer
Edea: Ranger/Freelancer
Ringabel: Freelancer/Performer
 
Agnes pudo haber sido Templar en vez de White Mage (por Rampart), pero White Mage funcionó bien, aunque nada más utilicé un Heal una vez.
 
Mimic fue la llave para ganar la pelea. El chiste es:
 
Enjuague y repita. Cuando Agnes esté baja en MP, Tiz o Edea hacen Brave x 3, Ether Turbo a Agnes, Mimic x 2.
Para que lo anterior funcione, los personajes deben de ser capaces de sobrevivir a 2 ataques del aventurero en el mismo round, ya que cuando le bajas más de la mitad hace Brave y su ataque manchado 2 veces, o bien 2 veces Meteo. Con los debuff de Agnes el daño es menor, pero aún así es necesario tener más de 9500 HP por personaje para estar seguro de no morir. ¡Ah! Protección contra Blindness es obligatoria.
 
Al ganar la batalla recibes el item llamado 冒険家の証, “La marca del aventurero”, 0 pq, 0 xp, 0 JP. O sea que la batalla es nada más por gusto, y como en ese dungeon no funcionan teleport ni las teleport stone, aviéntate a regresarte del piso -10 hasta el -1 (pero con 黄泉送り y アラームピアス es relativamente fácil).
 
Después, me lancé a terminar el juego otra vez. Ouroboros da risa de lo fácil que está comparado con el aventurero. Vi el bonito final, y por fin le digo adiós a este juego.
Pero he comenzado ya Bravely Second…

mayo 08, 2017 06:03

mayo 03, 2017

Victor Manuel Mtz.

Café y cafés

Pensando en la impresionante cafetera que tiene Gabo y lo mucho que me gusta el latte me quede pensando en que sería una buena idea saber más de café, en casa de mis padres se tomaba más bien el de olla y el soluble y no fue en realidad ya bastante grande que tome gusto por el café.

Investigue el costo de una cafetera que pudiera hacer espresso y en efecto encontré que no son baratas, que tienen un cierto nivel de complejidad y que si quiere uno un buen café requiere de tener café recién molido, lo cual me hizo divagar aún más y me dejo pensando que el domingo que quería un latte y fue un show conseguirlo, me quede pensando en la factibilidad de tener una cafetera fancy… sé que podría haber preguntado y que tengo unos amigos que son lo que le sigue de clavados con el café, pero el investigar un rato de domingo en la noche me hizo ver que cafeteras de 15 bares económicas y durables hay pocas y que también requiere un poco su curva de aprendizaje y también depende mucho de cómo le vaya a uno con el modelito, tristemente eso me fue recordando otros problemas más de donde vivo, el agua, conseguir café recién tostado, molerlo y regresando la cafetera.

Eso me hizo preguntarme como le hacían antes de que hubiera electricidad (por supuesto al contarle a mi pareja sobre esto, me hizo recordar que la prensa francesa que tenemos no la inventaron recientemente) y eso llevo a que encontrara el nombre de la cafetera italiana “Bialetti” que había visto desde pequeño pero ni sabía que cosa era… y cuando comenzaba a considerar en comprarme una me han recordado que en casa tenemos una prensa francesa que uso muy poco y que el gasto de gas que según se discutió en FB hasta el cansancio, pero que no pude encontrar en una búsqueda rápida… no sé, el cristal y yo no nos llevamos bien, pero voy a probar usar más la prensa de casa y quien sabe igual me agrada la idea del coso italiano pero como todo en la cocina el asunto del tiempo y el mantenimiento es lo que no agrada.

En el proceso encontré dos videos interesantes sobre ambas cosas, bueno muchos más pero estos me parecieron muy buenos y mejores que los que encontré en los lugares para comprar y comparar costos en línea.

Y bueno en la oficina siempre estará la cafetera de la cafetería, que no me parece mala y también la del salón de maestros que es muy buena pero que no visito tan frecuente.

Este en especial me va ahorrar un rato, los restos los usamos para las plantas, pero para la lavada yo haria todos los NO.

 

mayo 03, 2017 06:15

abril 14, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Mi reencuentro con los RPGs

El último título del género que jugué en forma fue el fatídico Final Fantasy XIII. He de reconocer que soy más fan de esa franquicia que de Dragon Quest, aunque recientemente los títulos de ésta última me han llamado mucho la atención (sobre todo ahora que se anunció el XI oficialmente).  No obstante, aun siendo fan de los RPGs desde que estaba chico, me tomó mucho tiempo decidirme a jugar FFXIII… y quedé decepcionado. No he jugado el XIII-2 ni el Lightning Returns, pero dejemos eso de lado. Cierto, más recientemente jugué Final Fantasy Type Zero, pero a ése lo considero más Action-RPG que RPG puro.

Aunque parezca increíble, una de las razones por las que me distancié de los RPG (y concretamente, de los J-RPG) fue el idioma. No que no pudiera leer japonés, pero sí me daba un montón de flojera porque, aunque no me cueste trabajo, no puedo negar que la información que leo en japonés se procesa un poco más lento que la que leo en inglés o en español, lo que significa que me lleva más tiempo leer algo en japonés que en los otros dos idiomas. El entendimiento del idioma nunca lo he considerado un problema para jugar un título, y eso desde hace mucho, incluso desde que estaba en México.

En mi tierra me tocó jugar varios títulos en japonés directamente. Mi primera novia me regaló el juego de Escaflowne de PSOne en japonés; conseguí un título de Magic Knight Rayearth que también disfruté por un rato. Con todo, el primer título que realmente jugué en japonés de principio a fin (y sí, en México) fue Brave Fencer Musashiden.

Otra de las razones, y creo que la principal, por la que me alejé de los RPG fue  la considerable falta de tiempo que tengo para jugar de este lado del mundo, sobre todo desde que me salió mi título de doctor en un gansito me gradué del doctorado y volví a ser un ente “productivo”. Comencé a entender el valor de los juegos cortos, puesto que en los buenos tiempos cuando podía jugar Chrono Trigger a diestra y siniestra después de la universidad, consideraba que si un RPG no te daba por lo menos 40 horas aseguradas de juego no valía la pena… Ahora veo los títulos y reviso el tiempo promedio que toma terminarlos. Los RPG por naturaleza toman tiempo (no contar los speedrun aquí por favor), y en sí es bueno, porque la historia tiende a desarrollarse y a ponerse interesante, pero por los hábitos de juego que tenía y el poco tiempo que me quedaba para disfrutar uno de mis pasatiempos favoritos, sabía que no iba a saborear la historia como era debido porque seguramente jugaría un par de horas un día, y como a las dos semanas otra hora. ¿Me acordaría de la trama y de lo que tenía que hacer? No lo creía… y como no soy de estar viendo guías en internet para pasar los juegos, simplemente quedaban fuera de la jugada.

Final Fantasy XII se me pasó por completo. Es fecha que todavía no lo juego, por eso espero con ansias el remake que se anunció para PS4. Eso hacía que el último FF que hubiera jugado fuera, en ese entonces, el X-2, que me pareció “meh”. Si el X no había sido mucho de mi agrado, el X-2 lo era menos, pero como soy fan de la serie, había que jugarlo.

Antes de que pregunten (por si no lo saben), todo mundo sabe que el mejor Final Fantasy es el VI. NO HAY NADA QUE DISCUTIR AL RESPECTO 😛 ¿El VII? Sí, está muy chido, y todos, TODOS lloramos la muerte de cierto personaje al final del disco 1  (no digo nombres por si todavía no lo han jugado)… pero no le llega al VI. Vamos, es que Celes FTW.

FFXIII es algo para olvidar. Quisieron meterte a Lightning hasta en la sopa(literalmente) y hacerla badass, pero todo se sintió muy forzado, y la poca libertad que te daba el juego para explorar lo hacía mucho menos llamativo. Como dice un amigo “FFXIII te dice ‘Dale derecho, no hay de otra. Por aquí síguele'”, y tiene mucha razón. Lo jugué, lo terminé, y ahí quedó. Entendí por qué le tiraron con todo… y yo también lo hice años después de las quejas.

Desde que soy padre, el tiempo que tenía para jugar se redujo aún más (por razones obvias). El tiempo que tenía para hacer speedruns de A Link to the Past prácticamente desapareció, y con él también las ganas que tenía de jugar algún RPG. Me dediqué mejor a otros títulos un poco más “leves” en cuanto a historia, y sobre todo que me permitieran disfrutarlos aunque jugara una vez cada semana (y por poco tiempo).

Cuando mi tiempo de traslado al trabajo se volvió más largo, me di cuenta de que, si tenía la fortuna de sentarme en el tren, podía aprovechar el tiempo en algo que me gustara. Así redacté escritos muy largos para el post, leí libros y papers, y mis consolas portátiles volvieron a la vida. Seguí practicando mis técnicas en A Link to the Past usando el PSP, jugué títulos de la consola que en su momento no había hecho (me viene a la mente Prinny, por ejemplo), y en general estaba de nuevo “en la jugada”. No era posible hacerlo diario, y de hecho había semanas en que tenía mala suerte y no me tocaba sentarme, pero cuando lo hacía, parecía niño suelto en juguetería. Sin embargo, el 3DS lo tenía guardado. Había jugado Super Mario 3D Land, algunos títulos indies como Mighty Switch Force 1 y 2, entre otros, pero hasta ahí. Luego, me decidí a probar Luigi’s Mansion 2, que las reseñas decían que era un juego difícil… Me sorprendió mucho: el título me gustó y, aunque muy lentamente, lo terminé, y la dificultad se me hizo normal (si luego andan llorando con que Battletoads era imposible cuando yo lo acabé en su tiempo…). No era estrictamente un RPG, pero el número de horas que me llevó terminarlo y la forma de jugarlo me terminó convenciendo de intentar de nuevo un RPG en forma. Ahora la pregunta era, ¿cuál escoger?

Comencé la búsqueda. Dragon Quest VII y VIII me llamaban (y a la fecha me llaman) mucho la atención, pero siempre que iba decidido a comprar alguno (sobre todo el VIII) algo me detenía. Sería que el juego o la franquicia no me atrapaba, o quizá que había visto el tiempo promedio que toma terminarlo… el caso es que varias veces fui decidido a adquirirlo y a final de cuentas regresaba con las manos vacías. Había leído también (en japonés) sobre Seventh Dragon III Code: VFP, y en general el consenso era que el juego es bueno, pero no me convencía mucho tampoco. Necesitaba algo que desperatara mi instinto de RPGs, pero esos 2 títulos no lo hacían del todo.

Busqué entonces en varias páginas “los mejores juegos de 3DS”, y en varias había un título que resaltaba: Bravely Default – Flying Fairy. ¿Sería? Cuando leí de lo que trataba y del estilo de juego a la “Final Fantasy” de antaño prácticamente me convencí. Era un juego viejo, por lo que sería relativamente fácil encontrarlo usado (y por ende, barato) en alguna tienda de Akihabara. Ni siquiera me detuve cuando vi el tiempo promedio para terminarlo: 57 horas. Sería una travesía muy larga… pero tenía que ver si seguía queriendo al género como lo hacía en años anteriores, o de plano ya me había adaptado a juegos de más acción (terminé RE7 hace poco. Me desvelé un montón y mi cuerpo se la cobró, pero valió la pena). Mi instinto estaba más despierto que nunca, y mi presentimiento de encontrar el juego barato fue correcto: 900 yenes. Fue mi auto-regalo de cumpleaños en noviembre del año pasado.

El juego no tardó en atraparme y hacerme recordar los viejos tiempos cuando jugaba los Final Fantasy “viejitos”. Era justo lo que necesitaba para que la flama se encendiera y reviviera el gusto por este tipo de títulos.

Nos brincamos a hace un par de días:

Jefe final, destruído.

“Solamente” me tomó medio año, jugando poco a poco, cada que se podía.

Fue una aventura interesante en muchos aspectos. Peeero, sí hay algo de qué quejarse, y lo voy a hacer aquí. Primero sin spoilers, y luego, con ellos.

Todo bien los primeros 4 capítulos. Excelente juego, excelente historia. No sabes qué onda exactamente, ni quién tiene la razón. Dos ideas contradictorias chocan de frente sin echarse para atrás, cada una creyendo fervientemente en lo que les enseñaron. ¡Genial!

Llega el capítulo 5 y… ¿QUÉ? No, no, no. A ver, neta, ¿qué? Va. Estoy igual de confundido que los personajes del juego. Vamos a seguirle a ver que tal. Sí, muchos más detalles de la historia, como que vas comenzando a atar los cabos sueltos y a medio entender qué está pasando… y llega el capítulo 6. No, neta, no.

De aquí en delate SPOILERS. Si no quieren que les eche a perder el juego, vayan hasta donde dice FIN DE SPOILERS. Advertidos están.

 

 

 

Son jaladas mentales eso de tener que repetir todo (o al menos, lo esencial: la liberación de los 4 cristales) otra vez, y otra, y otra, y otra… Entiendo el por qué, pero hace el juego mucho muy repetitivo, y ni que los enemigos sean más poderosos ayuda. Creo que lo más rescatable es el side-quest para obtener el último trabajo “魔界幻士” en el capítulo 6. De ahí en fuera, ni siquiera el momento de saber que la HIJA DE SU… de Airi te usó todo el tiempo compensa lo repetitivo que se vuelve todo. ¿Ouroboros? Chido… ni así.

Saqué los dos finales. Emotivos, sí, pero aunque no hacen que el juego sea malo, sí le quitan mucho del sabor que hasta el capítulo 4 estaba dejando.

 

 

 

FIN DE SPOILERS

Todavía me falta el último reto, pero para eso tengo que subir a los personajes a nivel 99 (son 92 en este momento) y prepararme bien. En mis buenos tiempos, solía hacer esto también, Por ejemplo: en FFVII después de vencer a Sephiroth, me preparé para vencer a las Weapon. Mismo caso en el VIII, por poner un par de ejemplos. El último reto que presenta Bravely Default se ve difícil, pero veremos qué puedo hacer. Total, prisa no llevo.

Sin duda, los más productivos y remunerativos 900 yenes que he gastado últimamente. Gracias a esto, ahora buscaré la continuación a ver qué tal está, y en algún momento jugaré los Dragon Quest que están para la consola. Reecontrarme con el género ha sido una experiencia muy placentera y nostálgica, y creo que aunque me voy a tardar una eternidad en cada juego, ya no estoy en la master race a ver quién lo acaba primero y con todo. A final de cuentas, los juegos son uno de mis pasatiempos favoritos, y con el mundo de cosas por hacer acá, se siente bien tener, aunque sea poco a poco, una salida a la monotónica rutina en la que a veces caigo.

Para finalizar, les dejo en la encuesta (revisar la barra de la izquierda, o bien hasta abajo de la página) para que voten por quién es la mejor waifu de los Final Fantasy.

abril 14, 2017 07:51

abril 06, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Horario de verano en Japón – Parte 3

Aquí las otras ocasiones en las que he escrito al respecto:

Lo que nunca he mencionado, primero por no saber y después porque se me había olvidado comentar al respecto, es sí Japón había tenido horario de verano antes o si lo habían intentado implementar alguna vez. De eso se trata este escrito.

Sí hubo horario de verano en Japón

Durante la ocupación aliada en Japón después de la segunda guerra mundial, se aplicó el horario de verano en Japón de 1948 a 1951, concretamente del primer sábado de mayo al segundo sábado de septiembre. Es decir, fue algo forzado. No obstante, después del tratado de San Francisco, que entró en vigor el 28 de abril de 1952, se decidió no seguir más con esta práctica.

Las razones que llevaron a que el horario de verano dejara de ser aplicado en Japón son varias, entre las que se enumeran:

Este sitio comenta que, en ese entonces, los agricultores trabajan con el sol y no con horario específico, por lo que nunca se pudieron acostumbrar a ese cambio, lo que fue un factor definitivo para que desapareciera.

Curiosamente, me enteré de esto por un manga de Sazae-san, en donde se explica en un pie de página sobre el horario de verano y los años en los que estuvo en vigor.

Principales puntos en contra

La medida tiene muchos detractores, que con justa razón aseguran que aunque el horario se adelante una hora, ésta se vería traducida en horas extra gratis, ya que por la misma cultura laboral los japoneses no regresarían a su casa, o no los dejarían regresar. Y no es para menos: los resultados del Premium Friday no son alentadores. Cierto es que apenas comenzó la medida, pero la tendencia ya se dejó ver. Incluso hay jefes quienes han mencionado explícitamente que si los empleados quieren descansar, deben entonces tomar uno de sus días libres. Si eso se ve en un programa que se piensa aplicar una vez al mes, no quiero imaginarme cómo adelantar el horario una hora podría mejorar eso.

Además, geográficamente hablando, la medida tendría respuesta mixtas debido a la forma que tiene Japón: quizá para alguien que viva en el sur sea atractivo, pero para quienes viven en el norte no lo sería tanto (amanecería como a las 2 am). Y como Japón es un país con alto índice de humedad, el uso de aire acondicionado después de la puesta del sol es mucho mayor que en otros países, lo que minimiza los ahorros energéticos que pudieran darse.

Otro punto que se menciona es que Japón no está rodeado de países que sigan el horario de verano, por lo que no ven la necesidad de implementarlo.

Intentos por hacer algo similar

Con todo, al parecer sí ha habido intentos de introducir el horario de verano a Japón en años recientes. Algunas dependencias de diferentes puntos en Japón han intentado aplicar un programa similar en sus horarios de trabajo. Es decir: en verano, cambiar la hora de entrada una hora antes (y con ello la de la salida también). Algunas de estas dependencias están en Hokkaido, Shiga e Iwate.

Basado en mi experiencia por este lado del mundo, veo la aplicación del horario de verano como algo muy difícil de implementar. A Japón le cuesta mucho cambiar, y cuando lo hace, todo es planeado con mucho tiempo de anticipación. Si para el apagón analógico comenzaron a hacer campaña como 6 años antes de que ocurriera, me imagino que para el horario de verano sería algo similar. Mi profesora de japonés en Guadalajara, una señora japonesa, mencionaba lo mismo: tendrían que hacer un montón de publicidad, programas de explicación a gente de la tercera edad, abrir líneas para resolver dudas, repartir volantes, etc., etc. Así que no creo. Además, a mí no me late la idea de estar cambiando de horario dos veces al año, así que, mientras esté por acá, mejor que no lo hagan.

abril 06, 2017 07:49

abril 02, 2017

Victor Manuel Mtz.

Día Arduino CDMX

Y finalmente me di una vuelta, a punto de no hacerlo por evitar ir a pararme al centro histórico en fin de semana y quincena, si lo pensé más de una vez, pero total también oportunidad para visitar el Centro Cultural España.

Y con todo que tenía desidia y hasta antes de salir hacia el lugar, ya tarde puesto que otras cosas tenía por la mañana, pensando en que se me paso imprimir mi registro veo un correo pendiente del día anterior “no desperdicies papel, no imprimas tu registro” y una buena guía de cómo sacar provecho del lugar y como llegar, en fin llegue a metro Zócalo el cual dicho sea de paso esta en reparación y llegue a la mitad del Panel: Tecnología con Impacto Social, muy buena por cierto, al terminar esta las siguientes las escuche y no me quede a las preguntas y respuestas en esos tiempos aproveche para visitar el lugar y me encontré con gente del ámbito de mi trabajo que también estaba visitando el lugar, surgieron ideas interesantes y alguna que otra idea loca que a lo mejor podemos implementar, me encontré con Lurkan que también andaba por ahí y por supuesto sirvió para darnos un mega update de que cosa hemos andado haciendo y que no, de a quienes hemos visto y con quienes seguimos en contacto lo cual fue divertido e interesante ya que podríamos decir echamos chal largo y tendido.

Me falto una foto del auditorio, el cual es bastante grande.

Área de creación

Área de creación

Área de creación, donde habría un concierto al terminar, pero yo ya tenía hambre…

Hasta furbys vi en el evento y un montón de cosas retro que ahora están de moda y que hasta conciertos hacen con música de 8bits… tremenda la cosa…

Y si, creo que debí acercarme antes al movimiento maker o al menos a arduino… pero por lo que vi, es un buen momento para cualquiera para acercarse hoy, de hecho me sorprendió que hay hacker/maker spaces variados y surtidos que me recordaron al hacker space NYResistor.

Ya no me quede hasta el final, lo último me pareció muy interesante ya que lylypad con Corazón de Robota y los avatares de los wereables y la necesidad de improvisar y usar open hardware, Jorge Alderete con tagtool me recordaron que la tecnología no esta peleada con el arte y el de la UNAM de cómo se puede aplicar software y hardware libre para problemas muy concretos, casi todas recordandome que el dinero no es tanto el problema cuando se tiene interés y ganas de hacer, reusar, reducir, reciclar, toda la idea de hacer que cosas que ya no tienen un uso hagan lo que uno quiera y que puede uno construir de manera rápida prototipos es la gran temática que sacó de lo que vi, por supuesto que si quiere uno un kit ya hecho o un curso o mejor aún un lugar para juntarse y usar las herramientas que no quiere uno comprar y casi tutoría, también lo hay…

Me quedé gratamente impresionado, me gusto mucho el Centro Cultural España y ya tarde fui por unos tacos.

abril 02, 2017 05:12

marzo 29, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

Carta a una relación de 14 años

Querido Japón:

Por más que pensé en la forma adecuada de comenzar este escrito, no la encontré, y preferí seguir el instinto de plasmar las ideas como fueran saliendo en vez de salir con alguna  expresión que seguramente más de alguno tildaría de cursi.

Siendo extremadamente correctos, nuestra relación tiene mucho más de los años arriba mencionados; incluso creo que debería haber puesto “15”, porque cuando nos conocimos en persona fue en 2002, en aquel fin de verano en el que por fin pudimos encontrarnos. Sin embargo, prefiero hacer el conteo desde que vine para quedarme (al menos por 6 años en ese entonces). Son 14 años que se dicen fácil, pero que, para ser sincero, han sido mucho más que un sueño. Yo los llamaría también “todo un reto”, porque la verdad es que, para alguien proveniente de una cultura como la mía, adaptarse a tus costumbres, gustos y caprichos no es nada fácil. Y creo que debo ser honesto mencionando que, aún con todo lo bueno que tienes, no haces más fácil la situación.

Hemos pasado por mucho durante este tiempo. Creía saber muchísimo de ti cuando nos reencontramos en aquel abril de 2003, pero fuiste (y sigues siendo) lo suficientemente crudo para mostrarme que  hay todavía mucho que desconozco. Has hecho que, en retrospectiva, me dé cuenta de que aunque ya no era un niño cuando vine a ti, gran parte de mi desarrollo en la aburrida bonita etapa de ser adulto ha ocurrido contigo. Y en contra de lo que puedes pensar, no tengo (o no creo tener) problemas de identidad cultural aun después de tantos años de estar contigo. El nopal en la frente no se me cae; el acento de jalisquillo no se me quita, y aunque estoy lejos de mi tierra, no hay día en que no me imagine saboreando ricos tacos de barbacoa en la mañana, lonches de pierna, deliciosas tortas ahogadas, la delicia de un bistec mañanero con frijoles, tortillas recién hechas (y si son a mano, mejor) y chile de molcajete. Perdón, pero por muy llamativo y avanzado que puedas (o que la gente cree que puedas) ser, tú nunca me podrás dar nada que supla todo eso. No obstante, he de reconocer que sí has sido una influencia muy grande en la persona que soy en estos momentos. “Adaptación”, le dicen algunos.

Llegué “tiernito”. No tenía miedo de ti, pero sí tenía prisa por volver a mi país en ese entonces. Mi vida estaba en México; había apostado por venir a ti durante un tiempo, llevarme lo mejor de ti y regresar a seguir con los planes, pero fuiste lo suficientemente frío y cruel para mostrarme que las cosas no siempre salen como uno quieren, menos en el ámbito amoroso. Me hiciste sufrir mucho el primer año, y llegó un momento en el que te odiaba y te culpaba de todo lo que me pasaba. El tiempo me mostró que tú no eras toda la causa de eso (sí tenías que ver, no creas que no).

Serviste también como “filtro” para algunas relaciones que parecían amistosas y que terminaron por pura envidia. Cómo olvidar la gente que, de buenas a primeras, me bloqueó de un día para otro de las redes sociales (las de ese tiempo. Ni Facebook ni Twitter existían) por la sencilla razón de que yo estaba aquí y ellos no. O a aquellos que pensaban que había venido a ver caricaturas todo el día. Incluso después también entendí que mucha gente se imaginaba (y algunos lo siguen imaginando a la fecha) que todo Japón era como Tokio, y que seguramente habría Akihabaras por todo el país. Ya conocía a gente que te idealizaba, pero ya estando contigo me percaté del alcance y la magnitud , y en algunos casos la peligrosidad de esa idea. No voy a decir que no me dolió perder amistades, pero con el tiempo fue más fácil asimilar por qué había sucedido.

Contigo tuve mi primer carro, mi primer departamento. Rentado, sí, pero conocí lo que es vivir solo y lo irresponsable que era en muchos aspectos y de cómo mi familia me apoyaba y solventaba algunas de mis necesidades. Me hiciste conocer la soledad mucho más a fondo, y al mismo tiempo me enseñaste que era mi oportunidad de crecer y de probar la libertad. En resumen: el primer paso en la vida de “adulto”.

Me hiciste vivir relaciones que nunca habría pensado tener en México. A lo largo de los años me has dejado ver mis habilidades y mis defectos de una forma cruda, que duele, pero que también presentan la opción de ser aprovechados y corregidos. He comprendido con el paso del tiempo que las decisiones siempre serán y dependerán de mí al final, pero en años recientes me has vuelto a mostrar la importancia de la familia, con la diferencia de que ahora soy yo quien la construye y dirige. En pocas palabras, he crecido contigo.

Obviamente no puedo dejar de mencionar que ha sido todo un deleite poder estar cerca de ti en lo que a videojuegos se refiere. Cierto, ahora los buenos títulos salen primero en el continente americano, pero la cultura que gira en torno a ellos contigo es algo que solía soñar cuando vivía en México. Siempre fui un gamer, mucho antes de que el término siquiera se usara (inserte aquí los comentarios de “¡HIIIIIIIIIPSTEEEEEEEEEER!“), por lo que los videojuegos eran parte de mi vida desde antes de conocerte, pero aquí pude ver materializado lo que pedía a gritos cuando estaba más joven: una comunidad, torneos, etc. Sí, ahora ya todo eso existe no solo en México, y no es suficiente pretexto para decir que eres superior en ese aspecto, pero yo lo viví aquí, por lo que para mí eso cuenta mucho.

Algo que odio, y creo que siempre voy a odiar de ti, es lo mucho que te tardas en traer películas al cine. ¿Nominadas al y ganadoras de Óscar (dejemos de lado si los Óscares están comprados, bla bla)? ¡Claro! Veámoslas meses después de que fueron premiadas, aclamadas, y de que todo el mundo ya habló de ellas hasta el cansancio y considera que puede dar spoilers a diestra y siniestra porque suponen que todo mundo ya las vio. ¿Quieres pruebas? Veamos algunas fechas de estreno próximas:

Y podría seguirle. No importa la excusa que pongas al respecto. Esto me molesta, me enoja, me reenp… pone de muy mal humor. Sí, sé que en muchas ocasiones puedo pedir el Bluray directamente desde Estados Unidos y llegará antes de que las películas sean estrenadas por acá, pero para alguien como yo, que gustaba de ir al cine hasta 3 veces en una semana cuando estaba en México, la experiencia no es lo mismo. Y aunque te pida que cambies, sé que no lo harás, porque entran en juego otros intereses (publicidad, vacaciones de los niños, dificultad en las traducciones, etc., etc).

Ni se diga de tu invierno. Sé que no la tenemos tan extrema como algunos lugares de Europa o Rusia, pero por la razón que quieras y gustes, son jaladas mentales (y reales) que la insulación en tus casas sea prácticamente inexistente. Si afuera está helando, yo quiero estar calientito en casa, sin tener que abrir las ventanas cada X cantidad de tiempo por usar calentadores de queroseno o vivir debajo del kotatsu hasta que se le ocurra llegar a la primavera. Tómalo como un capricho, pero para alguien que disfrutar el calor y el verano y las chicas en bikini es una etapa difícil cada año.

También odio tu cultura laboral. Debes enseñarle a tus discípulos directos a que ya no estamos en la época de los Shogun y que no por estar más tiempo en el trabajo quiere decir que trabajes más y seas más eficiente. Vas por buen camino al eliminar el fantabuloso examen central de admisión a la universidad, pero te hace falta ser más directo con las empresas y sus jefes. ¿Premium Friday? Es un inicio, sí, pero si lo haces “opcional” y los jefes terminan decidiendo si los esclavos empleados lo toman o no, como que no tiene mucha lógica y pierde la poca efectividad que pudiera tener. Debes aprender a ser más relajado en ese aspecto, y eso no quiere decir que vayas a perder tu identidad.

Sé que para ti, o mejor dicho, para tus discípulos directos, todos los que no lo somos siempre seremos extranjeros, ajenos a ti, y que en algún momento “regresaremos a nuestros hogares”. Me impacta saber que hay gente que cree que un niño que tiene un padre extranjero y uno japonés no es japonés… Como que ya es hora de dejar atrás esa idea de homogeneidad que a lo mejor funcionaba en el siglo pasado. Sé que es difícil de entender, pero es necesario que hagas ese cambio, o que comiences a hacerlo desde ahora. Y no, un cambio temporal, motivado por las olimpiadas de Tokio 2020, no es suficiente. Sé que intentas cambiar las cosas, pero a veces tus métodos de planeación y análisis se estancan de tanto que se discuten, y ni hablemos de su aplicación.

En resumen, así como me has mostrado mis defectos y mis cualidades, he aprendido a ver y criticar las tuyas. Hay todavía mucha gente para la que tú eres solamente caricaturas, cómics, novelas o J-pop, y está bien que tengan esa idea siempre y cuando no vayan a intentar conocerte mejor (algunos de los que lo intentan no aguantan el choque y salen corriendo), pero para mí, y para los miles o millones de personas que hemos tenido la oportunidad de ver más allá de eso y de vivir, disfrutar y sufrir en tus tierras, eres a la vez una fuente de sueños y de sinsabores, y la experiencia que cada uno de nosotros tiene contigo es justo la que cada persona quiere tener.

14 años. Ignoro cuántos más seguirán, pero mientras sigan aquí estaré, para decirte lo bueno y lo malo que encuentro en ti.

marzo 29, 2017 08:11

marzo 15, 2017

Victor Manuel Mtz.

Arreglo rápido

Ha estado haciendo mucho viento y recien se cayo una luz de jardín y dejo de funcionar.

realmente es una cosa muy sencilla

Le di un vistazo y es un circuito realmente sencillo una resistencia un transistor y un capacitor

Aquí el problema, la bateria no esta haciendo contacto

Armado de nuevo en su lugar

Entonces resultó que solamente se había zafado la batería recargable que utiliza para prender de noche, revisar que no estuviera oxidada, descargada o que se hubiese roto algún cable, con el multímetro, revisar continuidad y listo 5 minutos despues funcionando, ya ni le moví mucho puesto que me parecía interesante buscar donde tiene el sensor de luz, parece que tiene un pequeño sensor en lo que parece un agujero en el plástico, que es realmente pequeño y pareciera mas bien un defecto de fabricación

marzo 15, 2017 02:52

Ludificación, gamificación

Tradicionalmente el juego se ha dicho que no es una actividad de la escuela o para ir más lejos del aprendizaje, por lo mismo vamos a revisar unos videos que nos hablan de que se sabe sobre el juego al día de hoy y algunos usos interesantes. Puedo asegurar que es un tema que mínimo va a producir opiniones encontradas y que será interesante poder discutir.

Bavelier (2012), Tu cerebro en los video juegos , TED, http://www.ted.com/talks/daphne_bavelier_your_brain_on_video_games?language=es

Wujec (2010), Construye una torre, construye un equipo, TED, http://www.ted.com/talks/tom_wujec_build_a_tower?language=es

Brathwaite (2011), Jugar para entender, TED, http://www.ted.com/talks/brenda_brathwaite_gaming_for_understanding?language=es 

McGonigal (2012), El juego que puede darte diez años extra de vida, TED, http://www.ted.com/talks/jane_mcgonigal_the_game_that_can_give_you_10_extra_years_of_life?language=es

marzo 15, 2017 04:10

marzo 13, 2017

Victor Manuel Mtz.

Paisaje urbano

Septiembre 2015

Marzo 2017

Septiembre 2015

Marzo 2017

Se acabo la vista del Ajusco, se está urbanizando de manera rápida y tremenda por acá… donde esa mole era una especie de centro deportivo y de fiestas, ahora son las oficinas de la ASF.

marzo 13, 2017 03:55