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julio 18, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Evacuado

El fin de semana del 6 al 8 de julio Japón sufrió por fuertes lluvias que, además de causar daños materiales, lamentablemente también cobraron la vida de muchas personas.

La causa detallada de las lluvias la pueden leer en los diferentes y múltiples artículos que hay en la red. Este escrito no es para esos detalles, sino para describir mi experiencia con esas lluvias.

Se preguntarán: “Si las lluvias fueron al oeste y sur de Japón, ¿cómo fue que te afectaron?”. Y la respuesta es: porque andaba en Fukuoka. Verán: habíamos planeado un viaje en familia a Kyushu/Yamaguchi del viernes al domingo para visitar a la familia de mi esposa. Todo parecía bien hasta el jueves: preparativos listos, todos a dormir temprano para poder salir a buena hora y evitar cualquier tipo de contratiempos.

Llegó el viernes. Ni me imaginaba todo lo que me esperaría ese día.

Primero: tenía apenas 3 días de haber regresado de México (lo cual relataré en otro escrito), por lo que todavía sufria de desfase horario. Me desperté a las 3:30 AM y ya no pude dormir. Sabía que el día sería largo, pero a fin de cuentas era un viaje para disfrutar, así que no me importó despertar temprano y alistarme. El vuelo era a las 10:20 AM, pero ya habíamos decidido que saldríamos lo más temprano posible debido a que mi esposa ya había perdido un vuelo por culpa del tráfico en la vía exprés de Tokio. Mi esposa se despertó poco antes de las 5, hizo sus preparativos y justo cuando iba a abrazar a mi hijo dormido para llevarlo al carro, éste se despertó. Terminamos saliendo a las 6 AM.

Cuando no hay tráfico, de la casa al aeropuerto de Haneda se hace más o menos una hora por la vía exprés. Con el vuelo después de las 10 íbamos con suficiente tiempo como para soportar la hora pico en la mañana y aun así llegar sin prisas. Sin embargo, la suerte comenzó a brillar por su ausencia desde antes de subir a la mencionada vía: se reportaba un accidente justo en la ruta que teníamos que seguir, y los medios referían un embotallamiento como de 50 minutos. Mucho tiempo, pero justo para eso íbamos con soltura. Subí a la vía y avancé como kilómetro y medio y me encontré con dicho embotellamiento.

Lento, muy lento, pero avanzábamos. No estábamos totalmente parados… hasta que se reportó un carro descompuesto en otra parte de la ruta que teníamos que seguir. No lo podía creer: hora pico + accidente + carro averiado. El flujo del tráfico prácticamente se paralizó, y un pedazo de la ruta que generalmente se recorre en 10-15 minutos nos tomó 2 horas. ¡2 horas! Mi esposa comenzaba a alterarse y maldecir a los 4 vientos, pero le aseguré que todavía estábamos a tiempo… a menos de que algo sucediera más adelante en la ruta.

Pasamos todo el embotellamiento y de repente todo fluyó más rápido. Ya sin tanta soltura de tiempo nos dirigíamos al aeropuerto, todavía a buena hora. Salimos de la vía exprés justo a las 9 AM, y en cuanto tomamos la desviación para el aeropuerto venía la siguiente sorpresa: TODOS los estacionamientos del lugar estaban llenos. 4 estacionamientos enormes, en los que nunca había tenido problemas para encontrar lugar, estaban repletos. El reloj comenzaba a ejercer presión. Mi esposa dijo: “¿Qué vamos a hacer?”. La única respuesta que podía dar era que ellos se bajarían e irían a la sala de espera mientras yo buscaba un estacionamiento, aunque fuera en un área alejada del aeropuerto. No había de otra. El problema: eran ya las 9:10, por lo que tenía a lo más 30 minutos para encontrar lugar y regresar al aeropuerto para estar a tiempo.

Mi única opción era buscar por una zona cercana al aeropuerto y regresar en taxi, así que arranqué y me propuse salir de ahí, pararme en una zona segura y buscar con el teléfono. Cuando iba dando la vuelta para tomar la salida veo que uno de los empleados de los estacionamientos muestra un cartel y alcanzo a ver un “10”. Me paro y leo: “Tiempo máximo de espera 10 minutos”. Le pregunto que si en realidad puedo entrar en 10 minutos y me asegura que sí. Me la jugué: me dirigí a la entrada y era el primer carro en espera. En cuanto saliera alguien yo podría entrar. No pasaron ni 5 minutos y justamente eso sucedió. No me importaba que dejara el carro en el lugar más alejado de la salida; lo que quería era estacionarme y correr a hacer check-in. Me tocó en una zona alejada en el primer piso. El pasillo que comunica con la terminal está en el 3ro. Agarré mochila, cerré el carro y corrí a los elevadores. Sin embargo, estaba en la terminal incorrecta, por lo que tenía que tomar el autobús que te trasnporta gratuitamente entre terminales.

Como quieran y gusten, llegué a tiempo para documentar la maletota que cargaba las cosas de las 3 para los tres días que íbamos a estar fuera, pasar la revisión de seguridad y todavía caminar por las tiendas con mi hijo. Salir más de 4 horas antes del vuelo me sonaba exagerado apenas unas horas atrás… ahora daba gracias por haberlo hecho, y hasta me preguntaba si habríamos podido llegar más rápido si hubiéramos salido a las 5:30, o incluso a las 5.

Mi hijo ya se había subido a un avión varias veces en el pasado, pero no tenía memoria de ello, por lo que esta vez bien podría contarse como la primera. Emocionado, preguntaba cuándo comenzaríamos a volar, y cuando lo hicimos, se dibujó una sonrisa en su rostro… que duró poco, pues después lo único que quería era algo para jugar y pasar el rato. Obviamente ibamos preparados, así que entre juguetes, tablets, libros y platicar, la hora y media que dura el vuelo se pasó como agua. Y fue justamente con agua con lo que Kyushu nos recibió: en el avión habían avisado que estaba lloviendo en abundancia en Fukuoka, y lo pudimos corroborar tan pronto como el avión hubo aterrizado. “Bueno, al menos ya hemos rentado un carro y no nos mojaremos”, pensé erróneamente, puesto que aunque mi esposa sí había rentado un carro resulta que escogió una sucursal que estaba justo a 1 km de donde estábamos… cuando había otra sucursal justo enfrente de donde salimos. Mi hijo traía su impermeable, yo traía mi mini paraguas… pero mi esposa nada, así que se imaginarán a quién le tocó llegar empapado a donde íbamos a recibir el vehículo. Por fortuna es verano, así que estar mojado no iba a durar mucho y no corría el riesgo de enfermarme por eso, pero de cualquier forma no fue una experiencia agradable 🙁

Una vez arriba del carro, ya todo era más fácil: más o menos me acordaba del camino, no había realmente prisa y podíamos pararnos en donde quisiéramos. Mi esposa y yo ya habíamos decidido (con mucho tiempo de anticipación) que ese día comeríamos sushi en un lugar que nos gusta mucho en Iizuka. Y es que en realidad hay que probar el sushi ahí, porque está sencillamente delicioso. Se nos hacía agua la boca; traíamos hambre, pero nos estábamos aguantando. No obstante, mi hijo no la iba a aguantar y acordamos parar en una tienda de conveniencia para comprarle algo que comer.

La plática era amena, recordando los lugares por donde pasábamos con rumbo a Iizuka. Llovía fuerte, sí, pero hasta ese momento nada del otro mundo… hasta que en la desviación que lleva al camino principal que cruza las montañas con rumbo a nuestro destino vemos que hay letreros de “camino cerrado” y personas del gobierno regresando a los carros que hubieran llegado hasta ese punto. Pregunté si había forma de llegar a Iizuka y me dijeron “la carretera de Yakiyama está abierta”. Explico:

Para ir de la ciudad de Fukuoka a Iizuka existen 2 caminos principales: El paso de montaña de Yakiyama (八木山峠, Yakiyama Touge) y la carretera de Yakiyama (八木山バイパス, Yakiyama Bypass). Aunque cada uno lleva a una parte diferente de la ciudad, la diferencia principal radicaba en que mientras el paso de montaña de Yakiyama era gratuito, la carretera era de paga, pero eso terminó hace ya varios años porque se terminó de pagar la carretera y ahora también es gratis. Huelga decir que ir por la carretera es más rápido, ya que tiene muchas menos curvas.

La idea que teníamos era ir por el paso de montaña. Sí, es más lento, pero también hay más cosas que ver, como el templo 城戸南蔵院 (Kido Nanzouin), hogar de una estatua gigante de Buda, un pequeño pueblo en la cima, en cuya primaria alguna vez di clases de inglés, un mirador, un parque local famoso por las sakura en primavera, entre otras. Además, ese camino nos trae buenos recuerdos porque era el que siempre usábamos para salir de la ciudad e ir al cine, a Costco o a unas aguas termales a 篠栗 (Sasaguri), poblado al otro lado de las montañas, justo antes de 粕屋 (Kasuya) y de 福岡市 (Fukuoka-shi, la ciudad de Fukuoka). Ni modo: esa idea estaba ya fuera de la jugada. Sin embargo, el simple hecho de saber que llegaríamos a Iizuka ese día era suficiente para nosotros. Paramos en una tienda de conveniencia que recordaba que estaba cerca de la entrada a la carretera, compramos algunas cosas para mi hijo, un par de bebidas y emprendimos el camino.

Comenzó a llover más fuerte, pero el trayecto en la carretera fue normal, sin mayores problemas. Entrar a Iizuka por ahí implicaba que tendríamos que recorrer más distancia para llegar al sushi, pero nada del otro mundo: en Iizuka, si no tienes carro no puedes ir a ningún lado, así que 5-10 minutos más realmente no es gran diferencia.

Mi esposa tenía algunos trámites que hacer antes de las 3 PM, por lo que primero nos dirigimos a que ella terminara su asunto. El trayecto a ese destino implicaba cruzar el río principal, y al hacerlo nos percatamos que el cauce estaba muy por encima de su nivel normal, pero todavía lejos de desbordarse. Llegamos, estacioné el carro y me quedé dentro de él con mi hijo para evitar mojarnos innecesariamente. Mi esposa fue a hacer sus trámites y tardó como 15 minutos; cuando regresó, me dijo que teníamos que movernos rápido de ahí porque ya habían dado la orden de evacuar esa área por no ser muy “alta”, lo que significaba que fácilmente se inundaría… y lo pude corroborar al salir del estacionamiento: la calle comenzaba a tener niveles de agua más altos que lo que se podría considerar normal. No obstante, es bien sabido que esa parte de la ciudad sufre del problema de tener poca altitud, así que todavía la situación no era grave.

Siguiente destino: ¡sushi! Llegamos al lugar poco después de las 3 PM y ¡oh sorpresa!… estaba cerrado de 3 a 4:30 PM. Mi esposa me dijo que fuéramos al centro comercial (el único que tiene la ciudad) a que mi hijo jugara y se desenfara un rato y que regresáramos al sushi a las 4:30. Sonaba una excelente idea. Ni nos imaginábamos que ésa sería la mejor decisión que tomaríamos ese día.

Aeon (pronunciado “íon”) es una cadena de centros comerciales en Japón que tienen “fama” de que si tienes una cerca quiere decir que vives en el campo. Dentro encuentras prácticamente de todo, incluyendo supermercado. En Iizuka solamente existe éste, por lo que es punto de encuentro y un lugar relativamente común para una cita o para hacer compras. Abre de 9 AM a 9 PM, y los fines de semana se llena en serio (como es de imaginarse).

Después de estacionar el carro salimos corriendo para mojarnos lo menos posible puesto que nos daba flojera sacar el paraguas para tan solo unos metros. Una vez dentro, llevamos a mi hijo a jugar, y como le encantan los videojuegos, inmediatamente me pidió jugar la arcadia de Transformers.

Luego, a jugar uno de carros de Sega. Ni vi el nombre, pero sí creé un perfil nuevo para mi hijo. Jugamos un rato y después nos movimos a un área de juegos con alberca de pelotas, cuarto con globos rebotando todo el tiempo, resbaladero… ya saben, todas esas atracciones que uno quiso de niño y nunca existieron hasta cuando uno ya no tenía edad para usarlas… Sí, estoy resentido por eso 😛

30 minutos después llegaba la hora de hacer algunas compras en el lugar y después ir a disfrutar de un grandioso y delicioso sushi. Sin embargo, aquí fue donde las noticias comenzaron a sonar mal: mi esposa llegó a decirme que la ciudad había ordenado evacuar todas las áreas debido a un posible desbordamiento del río principal. Para esto, yo ya había llamado al hotel que había reservado para esa noche para preguntar su situación dado que está localizado justo al lado del río, y el personal me dijo que, hasta ese momento, ellos no tenían ninguna orden de negar alojamiento. No obstante, esto no calmó a mi esposa, quien ahora sí mostraba signos de preocupación. ¿Qué podríamos hacer? Por lo pronto, dada las circunstancias era un hecho que no nos podríamos quedar en el hotel; era mucho riesgo por su cercanía al río, y en caso de tener que desalojar sería una gran problema, por lo que procedí a cancelar la reservación. Pero… ¿qué seguía?

Mi esposa trató de buscar alojamiento en otros hoteles alejados de la zona de mayor peligro, pero no lo consiguió debido a que todos estaban llenos; el hotel más alejado de la ciudad (y por ende el más seguro) estaba totalmente inaccesible debido a que el camino principal había colapsado y se había llevado a 2 carros consigo (sin vidas que lamentar); salir de Iizuka se había tornado imposible dado que para cualquier lado había que cruzar montañas y había riesgo de deslave. En el peor de los casos nos podríamos quedar en el carro rentado en algún lugar alto para evitar que la corriente nos alcanzara… Lo que sí era un hecho es que necesitaríamos provisiones. El sushi que tanto habíamos anhelado por meses (no bromeo) había sido completamente olvidado, pero al menos teníamos la suerte de estar en el mejor lugar para hacer las compras necesarias: yo me encargaría de la comida y mi esposa de toallas y otras cosas que se pudieran necesitar.

Nos movimos rápido, y todavía tuvimos que movernos más rápido porque el centro comercial había anunciado que cerraría sus puertas a las 5:30 PM debido al riesgo de inundación (no está en un área muy alta que digamos), y con la experiencia de ya haber sufrido por inundaciones en el pasado, el personal sabía que no podía arriesgarse. Momento, ¿en el pasado? Sí:

El año en el que llegué a Japón como becario Iizuka sufrió de un daño enorme por el desbordamiento del mismo río que amenazaba con hacerlo esta vez. Recuerdo que la lluvia comenzó apenas entrada la noche y duró hasta la siguiente mañana. Yo desperté en la madrugada por el ruido que la tormenta hacía, pero en ese momento no le di importancia porque vivía lejos del río, en una zona alta, y en un 4to piso; si se llegaba a inundar ahí quería decir que toda la ciudad estaba bajo el agua. La mañana siguiente fue cuando se comenzaron a ver todos los daños, los cuales fueron cuantiosos, y cuando vi el área afectada me di cuenta de que abarcaba mucho más de lo que yo originalmente había creído. Pueden ver imágenes de esa vez por acá y por acá también. Son páginas en japonés, pero las imágenes hablan por sí mismas.

Esta vez ya no estaba en mi antiguo departamento, ni tampoco solo; ahora tenía una familia y no teníamos lugar en donde pasar la noche. Mi hijo me acompañó a comprar lo que me tocaba, y en todo momento mantuve la calma para evitar causarle una preocupación extra a él.

Obviamente las cajas se atascaron de gente, tanto de la que estaba haciendo sus compras habituales como de la que a ojos vistas se notaba que se estaba preparando para lo que podría ser una noche pesada. Después de un rato de esperar terminé las compras, me reuní con mi esposa, quien me pidió comprar un cargador de emergencia para el celular (llevaba mi batería, pero por si las dudas) mientras ella iba por toallas. No pasó mucho tiempo para que al fin estuviéramos listos… pero sin un destino concreto.

El cansancio comenzaba a hacerse presente en todos. Recuerden que nos levantamos como a eso de las 5 AM y yo estaba despierto desde las 3:30 AM. No faltaba mucho tiempo para que mi hijo comenzara a ponerse enfadoso, así que teníamos que decidir rápido. Afortunadamente, Iizuka es el pueblo natal de mi esposa, por lo que preguntar por información a sus conocidos resultaba una gran ayuda. Después de algunos mensajes por LINE, la recomendación era ir al gimnasio #1 de la ciudad, porque seguramente se abriría como albergue. Lo mejor del caso es que está muy cerca de Aeon (son como 2 minutos en carro), así que ya teníamos al menos un lugar al cual ir. Pero la suerte no nos favoreció: no abrieron el lugar como albergue. Mi esposa no lo podía creer, por lo que se bajó y fue a preguntar a dónde podíamos dirigirnos. Las respuestas no eran satisfactorias: los lugares que se habían abierto como albergues estaban dentro de la zona afectada hace 15 años; si íbamos ahí y pasaba algo, la situación sería mucho peor. Por fortuna, el jefe del lugar hizo la recomendación de lo que él creía que era el lugar más seguro que había sido designado como albergue. Ni tardos ni perezosos, nos dirigimos hacia allá, con la lluvia cayendo a todo lo que daba.

Al llegar, notamos que había mucha gente que ya estaba en el lugar y que otra tanta estaba llegando. Mi esposa me pidió que preguntara si todavía había lugar para 3 personas, y así lo hice. Me dijeron que no había problema, pero que el lugar designado para albergue era el gimnasio, no había cobijas ni nada en especial. Dije que no había problema, y fui por mi familia al carro. Lo único que me pidieron era que registrara a quienes iban a entrar y que al salir a cualquier cosa y al regresar al lugar tenía que informarles.

Sacamos la maletota que llevábamos (recuerden: veníamos de Tokio), todo lo que habíamos comprado y nos acomodamos en un rincón del gimnasio. Serían como las 6:30 PM aproximadamente. No hacía frío, pero no creía que fuera a pensar lo mismo a mitad de la noche, así que saqué lo poco de ropa larga que llevaba, incluyendo una sudadera con gorrito para que mi hijo la usara en caso de que tuviera frío. Ahora solamente quedaba esperar.

Por fortuna, el lugar tenía aguas termales que cualquier persona puede usar pagando 300 yenes, así que de menos íbamos a tener un momento de “relax” después de todo lo que habíamos pasado. Primero entraron mi esposa y mi hijo, y durante ese tiempo aproveché para comer algo y para platicar con una pareja de gente de la tercera edad que se puso justo al lado de nosotros. Habiendo vivido en el lugar por 8.5 años, no era para nada difícil encontrar algún tema local, aunque fuera de hace muchos años. Hablamos sobre la inundación 15 años atrás, de cómo los caminos estaban cerrados, de hace cuánto había yo llegado a Japón, entre otras cosas. Después, llegó mi turno para bañarme; me tomé mi tiempo y traté de respirar un momento mientras recordaba lo largo que había sido ese día y de cómo teníamos lugar donde pasar la noche fuera de peligro, aunque fuera incómodo.

Curiosamente, mi esposa se encontró a una de sus amigas de las secundaria en el albergue. Su casa está justo al lado del río y tuvo que desalojarla. Para mi esposa fue bueno encontrarla ya que pudo platicar un rato y olvidarse de la situación aunque fuera momentáneamente. Esa amiga después salió a buscar tiendas de conveniencia para comprar lo necesario para pasar la noche, y tuvo la gentileza de comprarnos bebidas a nosotros.

Alrededor de las 10 PM todos teníamos sueño. Conseguí un par de 座布団 (zabutón, cojines para sentarse en el piso) y se los puse a mi hijo como colchón, por lo que él durmió de forma cómoda, cubierto por mi sudadera. Mi esposa cayó rendida, y a los pocos minutos yo también.

Desperté a las 4 AM y ya no pude dormir más. La mayoría de la gente estaba dormida, pero había quienes jugaban con su celular, otros quienes veían el partido del mundial (que no me acuerdo quién jugaba) desde una laptop, y una que otra familia se preparaba para regresar a casa. La lluvia había cesado, y según pude escuchar en el mostrador el nivel del cauce del río principal había disminuído hasta el punto donde ya no era peligroso. Algunos lugares sí se llenaron de algunos centímetros de agua, pero el daño había sido mínimo a comparación de la vez anterior.

Mi hijo despertó a las 6, y con ello mi esposa también. Mi esposa me había comentado la noche anterior que ella simplemente quería regresar a Tokio porque la experiencia había sido extrema, pero la covencí de esperar a ver cómo estaría la lluvía al día siguiente antes de tomar la decisión, puesto que era posible que pudiéramos ir a Yamaguchi como originalmente lo habíamos planeado. A las 7 dejábamos el albergue después de notificar que lo haríamos y de llenar la forma de salida; nos subimos al carro y comenzamos a movernos por Iizuka. Mi esposa quería ir a la lavandería para no tener ropa sucia, por lo que así lo hicimos, y durante el tiempo de espera alcanzamos a ir a desayunar, a arreglar otros pendientes y a que mi hijo conociera el kínder donde mi esposa había estado hace ya muchos ayeres, ya que ella le había platicado mucho al respecto y le comentaba de una jirafa que estaba en la entrada, y mi hijo tenía mucha curiosidad de ver dicha jirafa. Por cierto, ese kínder está a unos metros del lugar donde viví cuando recién llegué a Iizuka, así que aproveché para tomarle una foto desde lejos.

Después de varios intercambios de mensaje, quedamos de vernos con mi cuñado en 小倉 (Kokura), en la ciudad de 北九州 (KitaKyushu). El viaje hasta allá generalmente toma menos de una hora por la autopista, pero ésta estaba cerrada por daños causados por las lluvias, así que hubo que usar los caminos normalitos, los cuales obviamente estaban atascados. Duramos cerca de dos horas en llegar, entregamos el carro en la agencia del lugar, donde mi cuñado ya nos esperaba, y de ahí fue emprender otra hora de viaje, ahora sí por autopista (estaba abierta desde Kokura a Yamaguchi).

Una vez que hubimos llegado a la casa de mi cuñado, todo lo que pasamos el día anterior parecía ya muy lejano. Sería solamente un día, pero al menos podríamos relajarnos un poco, y fue precisamente lo que hicimos.

El domingo nos dirigimos al aeropuerto de Ube, en Yamaguchi, tomamos el vuelo de regreso a Tokio, manejé por la autopista a la casa sin problemas ni embotellamientos, y al llegar, comencé a preparame para regresar al trabajo después de 2 semanas bastante movidas.

Mención especial a mi hijo, que a pesar de lo incómodo que seguramente estuvo por tanto movimiento y tan poco tiempo para jugar, se portó muy bien y no dio lata ni siquiera para dormirse.

Nunca me habría imaginado que estaría en un albergue en Iizuka, menos durante lo que se suponía que sería un viaje familiar. No obstante, la experiencia me enseñó algunas cosas que tengo que tener listas en caso de tener que estar durante cierto tiempo en un albergue en caso de que algo pase. Afortunadamente la situación no pasó a mayores esta vez y fue menos estresante de lo que pudo haber sido.

julio 18, 2018 01:52

julio 09, 2018

Victor Manuel Mtz.

De estimulos

Queja, mejor acá que en twitter.

Que dice una comisión de mis pares que no alcanzo puntuación para ganar sobre sueldo porque no soy lo suficiente productivo, nadie como el sistema para decirte que lo que haces no esta en el catalogo de puntos… go figure.

julio 09, 2018 10:51

julio 08, 2018

Victor Manuel Mtz.

Anillo en el cielo

Ayer, regresando de almorzar, el cielo nos dio un espectáculo.

julio 08, 2018 07:19

De filtros y peceras

De filtros no de agua potable, bueno no humana, una afición que compartimos en casa, son los peces de agua dulce, en especial a mi me gustan los que requieren el menor cuidado y de esto seguro hasta una entrada completa puedo hacer, pero no es el caso ahora.

Hace mucho tiempo, decidimos comprar una pecera completa y elegimos una hexagonal, que tenia todo incluido, bomba, aireador, calentador, lampara y filtro todo bien ya que la compramos en el mercado de Mixhuca y si la memoria no me falla hasta los peces compramos y todo,

Y la cosa estaba bien, pero cada mes o dos meses había que vaciarla hasta la mitad y quitar los filtros del fondo para limpiarla o cambiar casi la mitad del agua y alguna vez tuvimos un pecicidio cuando se cayó la bomba del aireador se soltó la manguera y comenzó a salirse el agua por el tubo, ademas del monótono ruido de la bomba.

A mi durante mucho tiempo me habían llamado la atención los filtros de cascada, es decir los AquaClear (ahora Hagen) originalmente por la cascada que a mi me parecía muy bonito tener en una pecera, total que después del accidente donde perdimos algunos de nuestros peces y hubo que limpiar el piso, decidí que era buen tiempo para comprar un filtro de esos con la oposición de Jo que decía que eran MUY caros, termine comprándolo y es una cosa que al día de hoy se ha pagado solo y con creces.

Resulta que no sólo es una bonita cascada, es un filtro biológico, utilizando bacterias que normalmente ya se encuentran en la pecera y que también pueden cultivarse se utiliza un sistema de filtrado, donde en una esponja se capturan los desechos biológicos y las bacterias los descomponen, vamos se los comen y producen productos benéficos para el habitat, por supuesto eso añadido al una bolsa de carbon activado y la propia cascada que mezcla oxigeno con el agua y es una belleza, requiere de muy poco mantenimiento, es necesario limpiar la esponja una vez al mes, limpiar todo el cuerpo del filtro una vez cada tres meses y el motor una o dos veces al año dependiendo de lo sucio del agua.

Tengo idea de que ya tiene más de una década que lo tenemos en el camino cambiamos ya dos veces de esponja y a punto de cambiar la bolsa de carbon activado, la vaciamos y llenamos con más carbón del que se vende para pecera y funciona de maravilla

No hace mucho, el 16 de junio, realice la limpieza mayor desarme el motor lo limpie y según yo ya estaba listo monte el filtro y lo puse a andar y a la media hora de un jueves casi las 18 horas me hicieron saber que se estaba tirando el agua, pensando en que pude haber puesto algo mal o que la hubiera torcido lo volví a revisar mientra Jo secaba el mueble donde esta y la barra de contactos estaba de lado y desconectada para que se secara y no encontraba nada de hecho lo volví a poner pensando en que había sido algún accidente y lo prendí, y no seguía sacando agua, por el cable del motor… diablos pensé – he de haber roto un sello o el motor se rompió…

Sacando todo el ensamble, lo revise en el baño y después de un rato de observar me di cuenta que el anillo, o ring o sello del motor y el filtro se veía raro, lo desmonte y se había roto… se parece mucho a los sellos de regadera, rápido fui a revisar en los que tengo que con los años he ido juntando (tip, dipsa y coflex tienen kits de o rings y empaques para llaves de agua, el de coflex se llama kit de reparación de plomería, incluye o rings y empaques en un surtido muy bien pensado) no encontré uno igual, fui a las dos tlapalerias que están cerca y en una de ellas de plano me dijeron que no manejan de ese tamaño y en la otra lo buscaron en dos cajas y encontraron más grandes y uno más pequeño y más grueso y más delgado, pero no del mismo tamaño, me ofrecieron un kit de reparación de plomería surtido sin marca y lo tome, el que incluía del tamaño era plano y no cerraba, como había estado haciendo frió, nos quedaba la preocupación de que  íbamos a hacer si conseguir otro filtro, cambiarlo, pasar los peces a la pecera de un amiga (no recomendable ya que son peces muy grandes y los nuestros habrían sido un aperitivo) o que hacer… lo que termino haciendo Jo fue llenar la pecera lo suficiente para usar el calentador en lo que yo jugaba con el filtro, total eso podía esperar 24 o 36 horas más.

Después de pensarlo un poco, revisando en mis propia caja de chunches, vi los kits de plomería y vi que ya había usado los o rings más parecidos al tamaño… decidí ir a homedepot por un los kits de dipsa y coflex.

Lo hice no encontré de dipsa, pero traje uno urrea y el de coflex y regrese lo más rápido que pude y si tal cual recordaba uno de los o rings es muy parecido, pero no es del tamaño exacto es un poco más chico, pero no tan chico como el que conseguí en la tlapaleria.

Probe colocarlo en el motor y no se sintió demasiado forzado, asegure a Jo que siendo un sello de plomería una semana debería de aguantar en lo que conseguía la refacción o investigaba cuanto cuesta el filtro, que resulta que lo primero cuesta 196 mxn a través de amazon.mx y lo segundo empieza en 800 pesos en el lugar más barato…

El roto es el grande, el que esta adentro es el que no sirvió, el que funciono, es del mismo grosor que el mostrado, pero esta en el motor que no pienso desarmar para la foto

Total que ordene el kit de repuesto…. Y tenemos el filtro funcionando con un traste abajo del mismo por si empieza a tirar agua… pero no he cambiado el empaque, quiero apostar a que dura hasta la siguiente limpieza mayor y quien sabe, si esta cosa aguanta la presión de la llave de la regadera a lo mejor dura los diez años que duro el que tenia originalmente, en todo caso ya tengo 3 de repuestos para cuando falle hechos en Italia.

Por si acaso les sirve, en el kit de coflex ER 110(no encontré el de dipsa) incluye en que hace el truco y cuesta en homedepot 22.50mxn. El repuesto para el Aquaclear 20, 50 y 70 son casi las mismas piezas pero si requieren saber el número en el manual que hace mucho extravié pero que puede ser consultado en línea vienen los números para pedir, y la refacción es la A16017.

julio 08, 2018 06:39

julio 01, 2018

Victor Manuel Mtz.

La triste historia de una compra no realizada o de como digitalife nunca cumplió

En 2017 decidí dar una sorpresa y regalarle a mi pareja un ipod mini, puesto que Sanborns había tenido el juguete en oferta (pero en una versión ya vieja), me pareció que otras cadenas lo podían tener en oferta y resulto que Digitallife lo tenia en un muy buen precio, me puse a leer los términos de servicio que parecen un contrato de MS y que en su momento me parecieron draconianos y muy raros y recordé que alguna vez me comentaron que eran buena tienda física, pero no tan buena digital, pero pensando en la comodidad y en el costo de envió, decidí brincar estos dos detalles, gran error.

El domingo 29 de enero, me registro y valido mi cuenta, lunes 30 de enero levanto mi pedido y lo pago, totalmente contento porque por más lento que pueda ser la cosa debería de estar como para el la segunda semana de febrero en mi domicilio y ademas de que su sistema me enviá un correo muy formal:

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Digitalife <noreply@digitalife.com.mx> Mon, Jan 30, 2017 at 7:42 PM
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Y no lo hacen, de hecho en la página pasadas 72 horas es decir el miércoles primero por la noche les escribo, que cual es el estatus de mi pedido y me contestan con el siguiente correo:

Tiene nuevos mensajes sobre su pedido 64195.
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Digitalife <noreply@digitalife.com.mx> Thu, Feb 2, 2017 at 1:00 PM
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Nuevo mensaje de Digitalife
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Primer mensaje sin leer: Buen día, los pagos con tarjeta tardan en reflejarse de 24 a 48 horas hábiles, en cuanto se refleje le cambiaremos el status de su pedido.
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Les contesto que ya lleva 72 horas que se pago a lo que responden:

64195
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Ventas Internet <ventas.internet@digitalife.com.mx> Fri, Feb 3, 2017 at 10:11 PM
To: vicm3@blografia.net
Buen día

Su pedido se encuentra en validación, es necesario que nos envíe una copia de su IFE y una copia de la caratula de su estado de cuenta reciente a nuestro correo: ventas.internet@digitalife.com.mx

Estamos a sus órdenes.

Esto el viernes por la tarde, lo cual me deja con muchas más dudas ya que bueno el IFE me lo esperaba de la lectura de sus términos de servicio pero una copia de la caratula del estado de cuenta, tiene información que el banco pide que sea manejada de manera confidencial y que no sea revelada ni al propio banco, por lo que los contacto por teléfono la mañana del sábado y como al tercer intento conecto con un humano o tal vez con el vigilante, que sólo atina a decirme que si ay información confidencial que la tape en la copia… y eso hago envió la información del estado de cuenta con lo que considero confidencial con tache negro y una imagen de mi IFE con marca de agua en blanco y negro.

Y el correo de arriba es la ultima comunicación de su parte, como se pasa la fecha en que quería hacer el obsequio el 8 llamo de nuevo a su numero, en el cual de las veces que llevaba hasta ese momento la mitad de ocasiones se perdía la llamada, me contesta Tere y me dice que no ha procedido el pago (SIC, puesto que desde el 30 mi banco me hizo el cobro) puesto que necesitan mi IFE a color (y por alguna razón desconocida no me lo han hecho saber)… se envía como la piden… y nos vamos de vacaciones, valga mencionar que con re dirección de llamadas por si llegasen a llamar… no sucede.

El 23 de febrero ya de regreso en casa reviso mi cuenta para ver que pasa con mi pedido y resulta que el articulo ya no aparece, ni mi orden, me comunico, sufriendo para conectar y perdiendo un par de veces la conexión telefónica y se me dice que no se tiene el articulo en existencia y a la pregunta de cuando se enviara o se tendrá en existencia, la respuesta es que no se sabe, por lo que se pide la devolución del pago, se asegura que se tendrá una respuesta después de las 16 horas… no hay comunicación de su parte.

Primero de marzo se les envía correo, preguntando que paso “En espera de información, se solicito devolución del pago. Se quedo que se informaría el 23 de febrero. ”

16 de marzo llamada telefónica, 11 minutos al teléfono, pasando entre extensiones, en una transferencia, me cuelgan, se vuelve a llamar para saber el estado de la devolución otra vez pasando entre extensiones, teniendo que explicar a cada ejecutivo todo el asunto completo, se informa de parte de Daniel que se pasó al banco el 15 de marzo que de 5 a 7 días hábiles se vera el deposito, como se cruza el fin de semana largo se espera que hasta el día de corte aparezca, esto es para mi el 4 de abril y especialmente para recibir el estado de cuenta como por el 10, espero hasta esa fecha, a que llegue el estado de cuenta y no hay rembolso…

Se sale de vacaciones me olvido del asunto que ya me tiene harto y el 24 de abril revisando mi correo y notas no tengo mas que la confirmación del cobro la necesidad de documentación y ningún seguimiento de su parte del servicio que se pago o siquiera del rembolso, me molesto terriblemente porque no he anotado la cantidad y duración de llamadas que he tenido que hacer y de las cuales más de la mitad han terminado en espera hasta que cuelgan o que me han colgado sin mas o se cortan, se llena ese mismo día la forma de contacto para que se contacten con uno… hago cuentas y ya se pasaron los noventa días para reportar el cargo como invalido con el banco, que en febrero no lo hice porque en esencia confiaba en que la compañía se hiciera responsable y entregara rápidamente el producto o me devolviera mi dinero, lo cual tristemente descubrí no fue capaz de hacer.

Me pase al paquete sin limites de telcel para poderlos llamar cuando fuera en el transporte en el tiempo muerto, para llevarme el chasco de que cuando uno llama por celular a un sistema de que lo pone en espera después de un minuto de no haber voz, corta automáticamente la llamada…. GRRRRR ya francamente harto de tener sólo interacción por teléfono y que solo sea que me tenga que chutar la grabación esperar y pasar entre extensiones me prometo no volver a hablarles por teléfono

El 15 de mayo contacto a PROFECO para ver cuales son mis opciones:

Compra no cumplida
1 message
Victor Martinez <vicm3@blografia.net> Mon, May 15, 2017 at 12:57 PM
To: asesoria@profeco.gob.mx
En enero realicé una compra en línea y no me entregaron el producto, ni me han devuelto mi dinero, ya me canse de llamarles por teléfono y tener que dar vueltas en su sistema de telefónico y que me pasen de extensión en extensión.

Segun leo en http://www.gob.mx/profeco/documentos/tuviste-algun-problema-de-consumo?state=published necesito algo como esto

<Mi dirección>

Fusion Store S.A. de C.V. con nombre comercial DIGITALIFE® y domicilio en Calle Garibaldi 2410, Colonia Ladrón de Guevara, C.P. 44600, Guadalajara, Jalisco México

En enero se compró a través del sitio de internet de https://www.digitalife.com.mx/, un ipod mini por 4791.67 pesos se realizó el cobro mediante tarjeta y se han realizado llamadas a GDL para gestionar primero los datos extra que pidieron a saber INE y Estado de cuenta de la tarjeta con que se pagó, al no tener en existencia el producto se pidió la devolución del pago lo cual al día de hoy no ha sucedido.

¿Qué documentos, requiero para poder levantar una queja para que me devuelvan mi dinero? ¿Necesito ir a una oficina de PROFECO? Ya que en horario de oficina solo podría miércoles o viernes.

Ya pensando que la dirección de PROFECO no era leída por nadie el 23 de mayo recibo esto:

BV SE PROPORCIONA ASESORÍA [InteractionID:d089d4e6-c741-4ed8-8c05-003294dfa25a]
1 message
asesoria@profeco.gob.mx <asesoria@profeco.gob.mx> Tue, May 23, 2017 at 10:03 AM
To: victor

Subprocuraduría de Servicios

Dirección General de Quejas y Conciliación

Dirección de Asesoría e Información

Apreciable Consumidor(a),

En atención al correo electrónico que nos es enviado a la Procuraduría Federal del Consumidor, con relación a la problemática que enfrenta con el proveedor Fusion Store SA de CV, derivado del rembolso que está solicitando.

Al respecto le comento, una de las obligaciones del proveedor es entregar el bien o suministrar el servicio de acuerdo con los términos y condiciones ofrecidos en la publicidad, salvo que exista un acuerdo en contrario entre el consumidor y el proveedor, o consentimiento escrito del consumidor, igualmente entregar al consumidor factura, recibo o comprobante, en el que consten los datos específicos de la compra del bien o servicio, así como hacerse responsable por sus actos o por los de sus empleados.

En relación a lo anterior, si a Usted se le incumplió con la entrega del bien, cuenta con el o los documentos donde se establezca la relación de consumo, lo ha notificado y continúan sin realizarle el reembolso; se le extiende una invitación para que acuda a la delegación Profeco, con la finalidad de que personal de la Institución lleve a cabo el análisis de los hechos y la documentación correspondiente para determinar si existen elementos jurídicos suficientes, formalizando así una queja y comenzar con el procedimiento conciliatorio, a que haya lugar. El objetivo de este procedimiento es que tanto proveedor (a) como consumidor (a) lleguen a un acuerdo y Profeco vigile que no se violenten sus derechos.

En atención al problema que enfrenta, le comento que la Procuraduría Federal del Consumidor pone a su disposición las siguientes formas para hacer valer sus derechos para que decida cual le resulta más práctica.

Tiene la opción de agendar una cita en el micro sitio del Teléfono del Consumidor en Línea, ingresando a http://telefonodelconsumidor.gob.mx/, aquí podrá programar, reprogramar o cancelar citas en nuestras respectivas delegaciones; o bien acudir directamente a la Delegación Profeco en un horario de lunes a viernes de 9:00 a 15:00 horas, (para conocer la ubicación de nuestras delegaciones, puede consultar nuestra página de Internet http://www.profeco.gob.mx/delegaciones/delegaciones.asp.)

Presentando los siguientes requisitos:

· Nombre y domicilio del consumidor o consumidora;

· Descripción del bien o servicio que se reclama y relación de los hechos;

· Señalar nombre y domicilio del proveedor que se contenga en el comprobante o recibo que ampare la operación materia de la reclamación, y

· Documento que acredite la relación de consumo en original y dos copias (contrato, factura, recibo, publicidad, etc.).

Si al titular de la compra o de la contratación del servicio le fuera imposible acudir de manera personal a la delegación, puede hacerlo otra persona en su representación, siempre y cuando lleve consigo carta poder simple firmada por el titular, su representante y dos testigos, además de su identificación.

El término para presentar las reclamaciones ante Profeco relacionadas con enajenación de bienes, productos o prestación de servicios, uso o goce temporal de bienes es de un año a partir de la fecha de contratación, pago o entrega del bien o servicio, o de la última fecha en que solicito al proveedor el cumplimiento de sus obligaciones.

Su opinión es importante para mejorar los servicios del Teléfono del Consumidor, por lo que le invitamos a realizar una encuesta de satisfacción dando clic en la siguiente dirección: (http://www.profeco.gob.mx/encuestas/EncuestasTelcon/EncuestaCorreo.asp)

Quedo a sus órdenes.

Belén Velázquez Bolaños.

Asesora del Teléfono del Consumidor

Dirección de Asesoría e Información

¿Y notan el detalle? Hay que ir en persona u otorgar un poder… y que creen se cuenta con un año, 2017 fue muy complicado para mi y la verdad no veía un momento para realizar el asunto de la oficina y darle seguimiento y ya harto del teléfono y de todo esto, busque y busque un momento para realizarlo y no lo encontré de verdad que en el correo de arriba donde pongo que sólo puedo miércoles y viernes, no es broma… pero en retrospectiva parece tan sencillo, llego enero de 2018 y se fue y se paso el año del que tiene uno para reclamar y como no encuentro mejor manera de quejarme, quede la entretenida y triste historia (al menos para mi) en este lugar como advertencia de proveedores que no cumplen, tienen sistemas telefónicos que pareciera son diseñados para no dar servicio a sus usuarios y que le dan vueltas a las cosas hasta exasperar a las personas.

En fin que si a alguien le es útil esta información ya vamos de gane.

julio 01, 2018 05:52

junio 29, 2018

Victor Manuel Mtz.

Abierto libro, libre de ruido. Ven, vívelo.

Autor: Mario Villamil Granados.

Abierto libro, libre de ruido. Ven, vívelo. Mario Villamil Granados (mvillamil arroba upn punto mx), junio 2018

Mario comparte a cada rato en el correo institucional su visión del mundo, la cual es muy bella, interesante y provocadora, no se acomoda a las plataformas de publicación electronica, alguna vez nos sentamos a probar flickr y no le encontró, lo intentamos un par de veces más y desistió… entonces hoy que comparte esta imagen, la comparto aquí que llegará a mas personas y un publico mayor, no dudo que eventualmente las publique en otros medios, mientras tanto, aquí una muestra.

junio 29, 2018 04:08

mayo 29, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Es tuya, ¿verdad?

En el lugar donde vivo tuvimos (todos los inquilinos) una situación con una persona desconocida que vive en el mismo complejo habitacional: la basura. Explico: en muchos lugares donde se deja la basura al aire libre hay redes que se deben poner sobre las bolsas para evitar que los animales (cuervos en este caso) lleguen, las picoteen y dejen el contenido regado en la calle. Alguien no puso la red un par de veces (se ignora si fue la misma persona o no) y amanecimos con un tiradero por toda la calle, situación que a los vecinos de enfrente (como 5 o 6 familias) que tienen casa propia no les agradó del todo y supongo que más de alguno reportó el problema. Hasta aquí todo bien.

Como se suele tratar los problemas por acá, la inmobiliaria puso en todos los buzones una nota en donde se pedía por favor tener cuidado al tirar la basura, haciendo hincapié en poner correctamente la red para que los cuervos no hicieran de las suyas. Digo que “se suele tratar los problemas por acá” porque independientemente de que se sepa quien causó un problema (no nada más éste de la basura), muy rara vez se hace mención directa, y en su lugar, se manda un memorándum a todos por igual, sin importar si están siquiera implicados en la situación. ¿El vecino de arriba hace mucho ruido por la noche? Memorándum a todos recordando que es importante tratar de no hacer ruido por las noches. En resumen: se trata de ser todo lo pasivo-agresivo que se pueda, pero se intenta evitar a toda costa un conflicto directo.

Regresando al tema de la basura, un día por la mañana salí a tirar la mía. Ya había muchas bolsas en el lugar y la red estaba debidamente puesta, pero una bolsa había sido víctima de los cuervos y había basura regada por la calle. Un señor de los que viven enfrente (tendrá unos 70 años más o  menos) estaba barriendo, y estaba visiblemente molesto por la situación. Llego, levanto la red, meto mi bolsa, y en cuanto lo hago el señor me dice, apuntando a la bolsa que ya estaba ahí regada antes de que yo llegara: “Ésa es tuya, ¿verdad?”. No me agarró de sorpresa: desde que vi al “ñor” supe que me iba a decir algo. Respondí: “No señor. Ésta es mi bolsa (apunto la que acabo de dejar), acabo de llegar aquí y la acabo de poner. Ésa no es mía”. El señor me ve de arriba a abajo, no quita su cara de enfado, pero no me puede decir nada más porque no tiene argumentos puesto que él mismo sabía que la basura había sido regada desde antes. Con todo, le digo que al menos pongamos la bolsa rota debajo de la red para evitar que más basura se riegue por la calle. Sin pronunciar palabra alguna va por la bolsa y mientras yo levanto la red él la mete, se da la vuelta y se va a continuar barriendo. Yo emprendo el camino hacia la estación porque ya me iba al trabajo.

¿Por qué esperaba que el señor me dijera algo? Porque mi sentido arácnido me hizo recordar que ante un problema acá hay gente (sobre todo mayor) que tiende a culpar primero a los extranjeros porque es más fácil argumentar que nosotros cometimos un error por no conocer la cultura o costumbres que pensar que un japonés pudo haber obrado mal. Suena exagerado, pero en muchas ocasiones así es, y en foros en internet se ha convertido en un meme entre los extranjeros porque algo similar ocurre en diferentes ámbitos, como en el criminal (en donde mucha gente supone que un extranjero es culpable cuando se comete algún delito y hay comunidad extranjera cerca). Ahora bien: es un meme, sí, pero obviamente no quiere decir que sea así en todos lados, y es menor cuando estás bien integrado en la comunidad en donde vives.

Al final no le di mayor importancia al asunto, pero mentiría si no me sacó una sonrisa el hecho de haberle atinado a lo que iba a pasar.

#JapónEsPerfecto 😛

mayo 29, 2018 02:10

mayo 19, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Confesiones “otaku”

Prepárense, porque este post está lleno de declaraciones que quizá pocos sabían (y muchos no querían saber) sobre mi lado de aficionado a “monas chinas” y videojuegos.

Me subí al tren del 豆 en Twitter (aunque muy tarde, lo reconozco) en el que por cada “like” que le den al tweet que dice que me subo, hay que escribir una “confesión” que tenga que ver con ser “otaku”. Sí: odio ese término porque sé la connotación real, y NADA tiene que ver la que le quieren poner fuera de Japón. No obstante,  debo reconocer que es más fácil de identificar, por eso así la dejé.

No llegué a todos los “like” que recibí (más de 70), pero creo que sí dije lo más importante.

Sin más preámbulos, pásenle a leer:

1. Aunque muchos probablemente ya lo saben, yo no comencé a estudiar japonés por influencia de las caricaturas ni cómics japoneses. Es cierto que había visto series mucho antes de mi interés por el japonés, pero el interés por el idioma fue principalmente como pasatiempo.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

2. La primera serie que me motivó a entrarle en serio al medio fue "Aa Megami Sama". Mi yo puberto literalmente se enamoró de Belldandy. Lo malo es que el VHS que me prestaron traía las 4 primeras OVAs y SUFRÍ por no ver la última hasta meses después.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

3. ¿Recuerdan el manga de "Los Súpercampeones" que alguna vez publicó Toukan Manga? Yo tenía mi credencial de miembro del equipo "Newppy", con la posición de "medio". Traía fotografía y todo.
Si me piden hacer aglo similar ahora, creo que me la pensaría dos veces :S

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

4. Durante los primeros años "otaku" no tenía videocasetera en la casa, por lo que me iba los domingos por la mañana a casa de un amigo a ver y grabar "Las guerreras mágicas". Tenía una montaña de VHS con muchas series grabadas. Todas las regalé cuando me vine a Japón.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

5. Mi cuarto en México duante mis años universitarios era prácticamente un santuario otaku viéndolo en retrospectiva: "mantas" de Sailor Saturn, Belldandy y Fushigi Yuugi, un librero lleno de mangas y libros de ilustraciones (¿Ranma Memorial Book anyone?), TV y videocasetera

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

6. En 4to. semestre de la universidad, en la materia "Lenguajes de programación comparados", mi proyecto final fue una página web con un montón de información de series de anime. Mis pinitos con Javascript. Era tanto contenido que el profe me puso 100 sin revisar nada.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

7. Record of Lodoss War se me hacía tan fregona que uno de mis personajes en una campaña de Dungeons & Dragons (jugué mucho 2da y 3era edición) fue tal cual Neese. Deedlit ya estaba tomada por otro amigo, así que me fui por la waifu de "Eiyuu Kishi Den".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

8. Conocí Sailor Moon y Yawara gracias al centro cultural Yakult en GDL. Yawara me gustó tanto que fue el primer manga que leí completo… y me costó MUCHO trabajo porque los kanji no tienen furigana y hay muchos términos de judo que no conocía. Yawara = Waifu Top 3

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

9. Me tocó todo el show de los "clubs" de fans en sus inicios en GDL y todo el desmadre que había entre ellos. Pertenecí por un tiempo al "Neo Tokyo", pero tenía conocidos en "Nippon Manga" y "Kame House". Las "convenciones" parecía que era para ver quién tenía más material.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

10. Mi primera convención en el DF fue la Mecyf, creo que en 1998. Fui junto con uno de mis mejores amigos @obazavil, y nos fuimos directamente de la central camionera al evento, con todo y maletas. Ahí conocí en persona a otro de mis mejores amigos: @vicm3 El "vicio" nos unió.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

11. Lo mencioné antes: mi actividad en el BBS del ITESO en el foro de anime era intensa. Escribía ensayos ahí: reseñas de eventos y de series, y un montón de discusiones sobre el "fandom" y "la situación del medio" (piratería, fansub, etc. etc.)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

12. Regresando un poco al rol, en una de las campañas de D&D que dirigí, 3 PNJs estaban basados en personajes de Dragon Ball Z:
– Kaiou-sama
– Androide 17
– Androide 18.

17 y 18 eran gemelos también, pero eran vampiros. Kaiou-sama era como un dios, pero había sido su maestro.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

12.1 Por cierto, el nombre del personaje basado en Kaiou-sama era "Saraaraiki", que en japonés significa tal cual "máquina lavaplatos". No se me ocurrió nada mejor :/

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

13. La primera vez que fui a la tienda "Momiji" en Cuernavaca, vi el manga #1 de Yawara y estaba muy emocionado por poder comprarlo al fin. Cuando lo llevé al mostrador para pagar, la de la tienda dijo "¡Hasta que éste se vende! Nadie lo quiere". Mi cara: 😀

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

13.1 Regresé varias veces después a Momiji. Siempre iba a buscar volúmenes nuevos de Yawara. Pero para terminar la colección tuve que pedir los volúmenes 28 y 29 (los últimos dos) por internet. Estamos hablando de cerca del 2000.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14. Sin duda, estudiar japonés me ayudó mucho con la onda "friki", pues poco a poco entendía más lo que veía y leía. Sin embargo, hay 3 sucesos que me hicieron darme cuenta que había valido la pena estudiar japonés:

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.1.
1) Anime Expo 2001.
– Haber conocido a Kikuko Inoue en persona y decirle en japonés: "Vine a esta convención solamente para conocerla en persona".
– Participar en la conferencia de prensa de Yuu Watase y hacerle todas las preguntas en japonés.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.2.
2) Haber aprobado el N2 de la JLPT sin haber visitado Japón. Fue como una revelación cuando me di cuenta que, durante los exámenes de prueba que hacíamos en el instituto, entendía todo lo que me estaban preguntando y las preguntas eran por lo general muy simples.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.3.
3) Haber sido elegido como representante de México en el programa de la Fundación Japón en 2002 por mi desempeño en el idioma japonés. Fue mi primera vez en Japón. 2 semanas inolvidables que me hicieron pensar "tengo que volver".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

15. El primer videojuego que terminé completamente en japonés y sin guía fue el de "Brave Fencer Musashi", en México, por ahí de 1999. Lo conseguí de forma… "aaaaarrrrr". De ahí siguieron el de Escaflowne que me regaló mi entonces novia, y luego un RPG de MKR

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

16. Solamente 2 veces me he vanagloriado de saber un poco más de japonés que otros.
1. Cuando alguien estaba tratando de impresionar y, al mismo tiempo, denigrar a uno de sus amigos porque él sabía muchos kanji (200) durante la fila de espera para el cosplay de un evento.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

16.1
2. Cuando una becaria mexicana me dijo que el N1 de la JLPT nadie lo podía pasar y que eso era para nativos solamente.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

17. Mi participación en el programa de radio "Míster Cómic" en Guadalajara se dio por pura casualidad cuando me ofrecieron ser parte de la conducción después de haber asistido como invitado una vez. Sin embargo, la realidad es que me moría de ganas de participar desde que

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

17.1. un amigo estuvo como conductor durante los primeros años del programa y me desesperaba la falta de información cuando hablaban de series de caricaturas japonesas.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

18. Aunque quizá muchos "millenials" no se lo puedan imaginar, la primera "Comictlán" y la primera "Mangatrón" fueron eventos súper chidos. Sí, fueron pequeños (especialmente Comictlán), pero era lo que en su momento el "fandom" necesitaba. De ahí salieron muchos conocidos.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

19. Llegué a enviar cartas de reclamo a TV Azteca por dejar de transmitir series de anime o pasarlas incompletas. Eran quejas formales, escritas a máquina. Seguramente quedaron en la basura.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20. La primera vez que Brenda Nava fue invitada a Mangatrón tuve la oportunidad de entrevistarla. Le pregunté sobre su conocimiento de japonés, sobre su trabajo y experiencia. Esa entrevista fue grabada en video. Lo curioso fue que NADA estaba preparado, y yo no representaba

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20.1 a ningún medio. Todo se dio de repente cuando un amigo, miembro de uno de los clubes de anime que estaban en auge, me dijo "hay que aprovechar para entrevistarla. Tú eres muy bueno comunincándote con la gente. ¡Anímate!". Las preguntas salieron de forma fluída y

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20.2 en general fue una entrevista exitosa, que la verdad no parecía que no hubiera estado planeada.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

21. Las 2 veces que fui a Anime Expo fueron como prensa. Además de Yuu Watase, en 2002 también pude entrevistar a Nobuhiro Watsuki. En 2006, en Anime Expo Japan, fui el único medio al que dejaron entrevistar a Ken Akamatsu antes de su sesión oficial.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

22. Desde antes de entrar a la universidad (y durante ella), pasé mucho tiempo jugando un MUD llamado "Midgnight Sun". Mi personaje era una maga a la que llamé "Zelda". El MUD sigue en línea (https://t.co/cD8rDxy7s0), pero Zelda ya no existe. Subí a nivel 16 de 19 posibles.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23. Comencé a jugar rol gracias a que un par de amigos me invitaron a una sesión del grupo "Laberinto" (¡Hola @Aisling_ !). Fue una día mágico, y aunque a final de cuentas hicimos nuestro propio grupo y la pasamos chido, los primeros meses yo quería ser parte de "Laberinto".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.1 Mi primer personaje fue una paladina a la que nombré "Zelda" (¿notan un patrón?). Las estadísticas de los personajes las hice en orden, tirando 1d6 3 veces en cada una. Me salió 18 en carisma y todos me recomendaron ser paladín.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.2 Tenía a otros personajes para diferentes campañas, pero Zelda era la principal. Terminó sus días peleando contra el enemigo principal de la historia y la neta sí sentí muy gacho cuando se murió y ya no la pude revivir. Sin embargo, Zelda había tenido sus "queveres" con

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.3 el dios del viento de esa historia y de ahí tuvo una hija a la que llamé "Belldandy" (¿siguen notando los patrones?).
Belldandy fue mi personaje principal desde entonces, y aunque era semidios, lo único que tenía extra era que podía volar. Obviamente era paladina.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.4 Zelda regresó a la vida temporalmente en un "crossover" de historias que hicimos en el grupo: era una historia conjunta que todos los DM irían contando parte por parte y que unía a todos los mundos que jugábamos en un plano diferente.
Ese crossover fue lo mejor que he

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.5 jugado de rol en toda mi vida.
Al terminarse la historia, me dieron la opción de revivir a Zelda y me negué. Belldandy y otra personaje (de nombre Atena) habían sido mis personajes principales ya por un tiempo. Zelda quedó como heroína de un pueblo que ayudó a construir.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

24. Salí en TV una vez en un programa de discusión del canal 4 local de Guadalajara: "Foro Al Tanto". El tema de esa vez fue referente a animación y videojuegos. No iba a estar invitado, pero varios de mis conocidos sí y medio dije que por qué yo no y terminaron invitándome

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

25. Hasta el momento, lo único que siempre quise y nunca pude conseguir, primero por falta de dinero y luego porque nunca la encontré, fue una manta de Belldandy en yukata sentada sobre un pez. Añoraba tanto esa imagen y nunca se me hizo tenerla. pic.twitter.com/HMMuVgVbLR

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

26. Fui de los "pioneros" que se pusieron a bailar en Dance Dance Revolution en las arcadias en Guadalajara. Nos íbamos en grupo a las diversiones Galex de San Pedro Tlaquepaque justo antes de que la misa de 7 terminara para tener más público. Por cierto, DDR >>>>>>>>> Pump it up

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

27. En el mismo orden de ideas, entrené mucho en DDR para poder participar en el torneo que se llevaría a cabo en la Anime Expo 2001, pero cuando tuve la oportunidad de entrar no lo hice porque vi la diferencia de habilidades. Fue cuando me decidí aprender a jugar en "Maniac"

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

28. No sé qué tenía en la mente, pero Sailor Moon me gustaba mucho, al grado de que una vez me gasté una tarjeta Ladatel nada más para hablar a EE.UU. a preguntar por el costo de envío a México de 2 pósters de SM que había visto en una revista en Sánborns.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

29. Solamente la he hecho de juez de concursos en 2 ocasiones: una, en un concurso de disfraces en, si mal no recuerdo, una Mangatrón, y la otra en un concurso de karaoke en una convención que se llevó a cabo creo que en 2006, cuando ya vivía en Japón.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

30. Hubo gente que me dejó de hablar de la noche a la mañana cuando vine a Japón. La verdad no comprendía por qué, ya que nunca se me subió a la cabeza y siempre agredecí el apoyo de mis amigos. Después, supe que era por envidia, porque yo "estaba viviendo el sueño otaku".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

31. Asimismo, hubo amigos que me tuvieron envidia pero que me decían que era porque "yo podía ver anime todo el día". Su idea de que yo estuviera en Japón se centraba 100% en algo referente a anime y no a estudiar un posgrado.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

32. En juegos de pelea, siempre elijo personajes femeninos. Esta tradición se medio rompió en Ultra Street Fighter 4 cuando intenté manejar a Evil Ryu. Actualmente mis "main" son: Karin (SFV), Xiaoyu (Tekken). En el último KOF que jugué (2002) era Kula, Blue Mary, Mai.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

33. El mejor resultado que he tenido en un torneo importante de juegos de pelea es el regional de SFA3 de Guadalajara. Quedé en 2do al perder la final vs un amigo. Eso fue suficiente para ir al nacional en el DF, pero ahí perdí vs una Chun Li de Veracruz.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

33.1 Mi personaje era Sakura. Manejaba también a Karin, pero me latía más la primera nada más por su uniforme escolar.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

34. Años antes, en el torneo de SFA2 de Gdl sinceramente yo debí haber sido el campeón. Mi Chun Li era perfecta. Perdí la semifinal vs un Charlie (Nash) todo porque le perdoné un round al querer hacer un combo diferente al que le había aplicado durante toda la pelea.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

34.1 El campeón fue uno de mis mejores amigos, que peleó vs un conocido con el que retábamos seguido y había confesado que al único que tenía miedo de enfrentar era a mí. Él manejaba a Bison, y mi amigo escogió a Chun Li y le pasé todas mis tácticas, las cuales funcionaron

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

35. Durante el tiempo de "entrenmiento" para torneos de juegos de pelea me aventuraba a ir a zonas de la ciudad a las que nunca había ido y buscar locales, tiendas o farmacias que tuvieran el juego en cuestión. Fui a lugares a los que normalmente no lo haría (por peligrosos)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

36. Siempre quise ser de los que le ponían el suéter a la pantalla o a las manos en Mortal Kombat para que nadie viera cómo sacar las fatalities o los códigos para desbloquear personajes nuevos, pero nunca se me hizo… hasta que tuve acceso a internet en 1995

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

37. Nunca hice cosplay. Me llamaba la atención verlo, pero nunca encontré un personaje al que pudiera representar fielmente, así que le perdí el interés de hacerlo, pero no de disfrutarlo. Fui testigo del mítico "Santo" que se llevó las palmas en una Comictlán

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

38. Uno de mis tesoros más preciados en lo que a anime/manga se refiere es un cuadro de MKR que una gran amiga mía pintó. Su talento es increíble. Originalmente el cuadro lo creó para venderlo en convenciones, pero nadie le pagaba lo que ella pedía (bien merecido por cierto).

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

39. El cuadro mencionado anteriormente, mi colecicón de mangas (Yawara completa entre ellos), de cartas de Magic, mis cosas de D&D y demás objetos, todos se esfumaron una vez que me vine a vivir a Japón. En mi casa los vendieron o regalaron sin mi permiso.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

39.1 lo único que se salvó fueron algunas mantas que di en custodia a algunos amigos. Quiero creer que todavía están bien…

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

40. El primer CD original de música japonesa que compré fue el de Deep River de Utada Hikaru, durante uno de mis viajes a Anime Expo. Antes había comprado otros CD, pero después supe la realidad que muchos no quisieron aceptar: los CD de SM eran piratas.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

41. Aunque es cierto que le seguí la pista un rato, nunca me terminó de gusta Hamasaki Ayumi. Hay si acaso un par de rolas de ella que medio me gustan, pero en general nunca fue mi estilo.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

42. De quien sí me enamoré locamente (estilo "Thalía" cuando estaba en la secundaria) fue de Shimatani Hitomi, pero a ella la conocí ya estando en Japón, durante una barata de CDs en una tienda llamada Tsutaya. Estaba bien mami.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

42.1 Compré el disco "Delicious! The best of HItomi Shimatani" sin saber quién era o si cantaba bien o no. La nena me llenó la pupila al instante y eso fue suficiente para gastar mis yenes en ella. Hoy ya no es tan relevante como antes, pero la sigo escuchando.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

43. Casi al mismo tiempo conocí a ELT y me gustó su música. De ellos sí tengo varios CD originales. Algunas de mis rolas favoritas son:
– Fragile
– Time goes by
– HiFi Message
– Soraai

Están en Spotify (Japan, ignoro si estén disponibles en otros países)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

44. También por las mismas fechas conocí de lleno a Zard y también me hice de varios CD de ellos. Su vocalista, Izumi Sakai, tenía una voz privilegiada. Lamentable su fallecimiento tan pronto. De mis rolas favoritas:
– Makenaide
– Today is another day
– Don't you see
– My friend

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

45. Curiosamente, creo que la primera banda japonesa que escuché en México fue Spitz, con su rola "Hachimitsu". Ya en Japón fue más fácil seguirles la pista. De mis rolas favoritas:
– Cherry
– Nagisa
– Sora mo toberu hazu
– Robinson
– Kimi ga omoide ni naru mae ni

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

46. El fenómeno "idol" me "atrapó" en México cuando conocí a Morning Musume con la canción "Happy Summer Wedding". Crucifíquenme si gustan, pero en ese entonces me gustó mucho (y estaba Goto Maki :D)https://t.co/vqaJS7Up5C

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

47. Más recientemente le seguí la pista a AKB48, especialmente a Itano Tomomi. Muchos me cuestionaban mis gustos porque obviamente había chicas más guapas (Kojima Haruna para aquí y para llevar por favor), pero Itano me recordaba a un amor platónico que tuve en la prepa.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48. Rolas de anime que todavía canto en el karaoke:
– Touch! (Touch!)
– Kanashimi yo, konnichiwa (Maison Ikkoku)
– God knows (Suzumiya Haruhi no Yuuutsu)
– Zankokuna tenshi no Thesis (Evangelion)
– Mahou Shojo Lala Bell (todos se sorprenden por la rola y por conocer a Lala Bell)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.1
– Moonlight Densetsu (Sailor Moon)
– Omoide ga ippai (Ranma 1/2)
– Platonic ni tsuranuite (Ranma 1/2)
– Miracle Girl (Yawara)
– Ame ni kiss no hanataba wo (Yawara)
– Soldier Dream (Saint Seiya)
– Kono michi waga tabi (Dragon Quest – Dai no daibouken)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.2
– Watashi wa Candy (Candy Candy op)
– Ashita ga suki (Candy Candy ed)
– Jikuu no Ren'ai (Tenchi Muyo)
– 1/2 (Rurouni Kenshin)
– Zenzenzense (Kimi no na wa)
– Secret Base – Kimi ga kureta mono (Ano hana, pero la conocí antes)
– Nana iro Symphony (Shigatsu wa kimi no uso)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.3
– One more time, one more chance (Byosoku 5 cm)
– Yubiwa (Escaflowne)
– Kimi ga suki da to sakebitai (Slam Dunk)
– Odoru ponpokorin (ChibiMaruko-chan)
– Rouge no Dengon (Majo no Takkyubin)
– Yume no naka e (Kareshi Kanojo no jijou. El autor es de Fukuoka)
Y muchas otras…

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

49. En serio: ver mucho anime y "doramas" (ODIO ese término) no hace a uno experto en Japón ni en cultura pop. Cierto: reflejan una parte de lo que es la vida por acá, y puede dar una idea de lo que uno tiene que pasar de este lado del mundo, pero para nada te hace conocedor.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.1 Lo comento porque en alguna ocasión recibí comentarios de que mucho de mi conocimiento sobre Japón seguramente lo había adquirido gracias a haber visto mucho anime antes de venir a vivir aquí; algunos otos malinterpretaron lo que alguna vez comenté sobre canciones:

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.2 Mencioné que el CD de endings de Ranma habia sido como mi forma de medir qué tanto progresaba con el estudio del japonés, pero eso es porque estudiaba con libros de texto y cada vez que veía la letra de esas canciones entendía un poco más.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.3 Como nota adicional, ese CD me lo robaron en Japón. Una vez fui a México y me abrieron el carro (el primero que tuve). Se llevaron nada más mis CDs. No lo he vuelto a comprar.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

50. No postulé para la beca de Monbukagakusho para "ver anime" o "vivir el sueño otaku". En ese entonces sentía que Japón era una mejor opción que EE.UU., y me llamaba la atención esa dualidad entre lo antiguo y lo moderno que tiene el país.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

50.1 Nunca habría imaginado que, en 2018, Japón seguiría usando fax y que la cultura de los sellitos estaría tan viva como siempre 😛
Pero fuera de eso, la verdad es que en México veía MUCHÍSIMO MÁS anime y leía más manga que ahora que estoy en Japón, aunque ya lo he mencionado.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

51. De lo anterior deriva el hecho de que no entiendo cómo hay gente que se queja de que hoy en día es "difícil" conseguir material en México. ¿En serio? Hace 20 años moriríamos por algo como CrunchyRoll, o porque pedir cosas por internet fuera tan fácil y confiable como ahora.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

52. Terminaré este hilo con lo siguiente: los fans se acostumbraron a que ver anime "debe" ser gratuito, o costar muy poco, cuando en realidad es todo lo contrario (y eso que los precios del material original han bajado considerablemente).

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53. Ser fan de anime y manga es caro. Muchos se quejan de que las cosas llegan tarde a México o que no llega mercancía de X o Y serie, pero cuando tienen la oportunidad de apoyarla de forma legal simplemente se hacen los dormidos porque "está caro" o "ya la vieron (pirata)".

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.1 Me gustaría que vieran los precios de los BluRay (o DVD en su momento) de animación aquí en Japón y los compararan con los que se venden por allá, así como de su contenido. Con decirles que me sale mucho más barato pedir 1 BluRay de Ghibli por Amazon USA qie comprarlo aquí

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.2 Cierto: aquí está Akihabara, DenDen Town y otros "centros otaku", y hay mucho material de muchas cosas, pero eso es un reflejo del apoyo que los fans le dan a la industria, de forma correcta. No basta con saber mucho de una seria porque la vieron pirata, ni tampoco

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.3 participar en exhibiciones públicas para que las empresas "vean" que a la gente le interesa. Esto es un negocio, y como tal, necesita ver ganancias. Las casas productoras, las de animación, los mangakas y demás involucrados no trabajan por amor al arte (y vean las

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.4 condiciones en las que algunos mangakas trabajan hasta que una de sus obras tiene la suerte de "pegar" y sacarlos de ahí). Las cosas en México en este rubro han cambiado muchísimo en 25 años, pero si quieren ver todavía más, hay que apoyar de forma legal. Comprar pósters en

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

54.5 en el tianguis para tener forrado su cuarto podrá ser signo de devoción entre "otakus", pero no ayuda para nada a que haya material original de fácil alcance.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

55. Ser "otaku" o lo que sea es asunto de cada persona. Mientras estén en su rollo y no anden queriendo imponer gustos (ejemplos: Narutards) nadie tiene por qué decirles nada. Yo estuve ahí, y una parte de mí lo sigue estando, y no hay nada como vivir la afición al máximo

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

55.1 Eso sí: no me pidan que haga la pose de Sailor Moon en las fotos como lo llegué a hacer hace muchos años, cuando todavía era ingenuo.

No llegué a todos los like que le dieron al primer tweet, pero espero que esto haya servido de algo. Esperen ver la compilación en el blog.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

Y aquí está cumplido lo último que dije 🙂

 

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mayo 19, 2018 09:00

mayo 15, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

3, tres, 三

Honestamente, me es difícil decir si un año ha pasado muy rápida o muy lentamente. Parece que fue ayer cuando estaba escribiendo el segundo escrito de esta lista, y sin embargo, haciendo memoria no puedo dejar de sorprenderme de todo lo que pasó ni del crecimiento que mi hijo ha experimentado durante ese tiempo.

Quizá lo que a mí me causa más asombro es el hecho de que él maneje 2 idiomas como si nada. Bueno, casi. Su japonés es mucho más fluído que su español, pero este último no está tan mal, y me deja impresionado cómo la mente de los niños funciona para que él cometa errores comunes en conjugaciones de verbos irregulares, como “yo sabo”, o “yo me poní los zapatos”, sin que le haya enseñado explícitamente esas palabras.

Con mi hijo creciendo, se ha vuelto mucho más fácil pasar tiempo con él y llevármelo a pasear (nada más nosotros dos): acuarios, zoológicos, arcadias (le encantan Mario Kart y Luigi’s Mansion, aunque últimamente a este último le ha tenido miedo) y hasta karaoke. Debo confesar que la primera vez que salimos juntos sí estaba nervioso, pero después de un día de ver Shinkansen, ir al acuario de Sumida y contemplar el Skytree, la pasé muy bien, y verlo sonreír fue lo mejor de la experiencia. Hasta medallita conmemorativa hicimos. Y de ahí en delante agarré confianza y ahora ya ni es necesario hacer planes para ir a algún lado en específico.

En contraste, algunas situaciones se han vuelto también más complicadas. Por ejemplo, darle de comer toma mucho tiempo, nada más quiere comer lo que le gusta (termina comiéndose todo, pero después de un rato); dormir es otra de ellas, pues poco a poco comienza a poner más resistencia a la hora de hacer la meme porque todo el tiempo quiere jugar. Asimismo, está desarrollando vergüenza, y ahora tarda más en ser él mismo cuando está alguien que no conoce, no quiere que lo cambien en presencia de nadie más, está en la edad del “¿por qué?”, etc., etc.

He de confesar que hay días en los que de plano siento que no me sale nada bien, pero es precisamente en ellos cuando veo a mi hijo jugar y hablarme en español cuando me doy cuenta de que al menos algo no estoy haciendo mal. Y lo corroboro cuando él me pide que juguemos “Super Mario World” (ya lo terminamos), “Yoshi’s Island” (en proceso), “Mega Man X” (también terminado) o “Little Nemo Dream Master” para “ganarle al pingüino malo y a la mantarraya mala” (sus palabras tal cual). También voy a confesar que me da mucho gusto cuando por las mañana se levanta y me ve jugando Street Fighter V y me dice: “Papá, ¿estás jugando Street Fighter?” 😀 He estado jugando con él el Super Street Figher II de Super Famicon, y su personaje favorito es Blanka (ahí le estoy fallando, pero corregiré eso a la brevedad posible :P).

También ha comenzado una nueva batalla: la escuela. Aunque por su edad no pudo entrar al kínder este año, ya está yendo al “pre-kínder”. Todavía no se adapta, pues se la pasa llorando o enojado, pero ahí la llevamos.

Hace tres años tuve la sensación más hermosa de toda mi vida. Hoy, en el tercer cumpleaños de mi hijo, me es grato darme cuenta de que no terminó ahí, sino que ha seguido vigente todo el tiempo.

¡Felicidades en tu tercer cumpleaños hijo! Este año aprenderás a andar en bicicleta 😀

Y ahora, vamos a comer pastel 🙂

mayo 15, 2018 09:33

mayo 10, 2018

Victor Manuel Mtz.

The boots theory

Or why the rich are rich…

“The reason that the rich were so rich, Vimes reasoned, was because they managed to spend less money.

Take boots, for example. He earned thirty-eight dollars a month plus allowances. A really good pair of leather boots cost fifty dollars. But an affordable pair of boots, which were sort of OK for a season or two and then leaked like hell when the cardboard gave out, cost about ten dollars. Those were the kind of boots Vimes always bought, and wore until the soles were so thin that he could tell where he was in Ankh-Morpork on a foggy night by the feel of the cobbles.

But the thing was that good boots lasted for years and years. A man who could afford fifty dollars had a pair of boots that’d still be keeping his feet dry in ten years’ time, while the poor man who could only afford cheap boots would have spent a hundred dollars on boots in the same time and would still have wet feet.

This was the Captain Samuel Vimes ‘Boots’ theory of socioeconomic unfairness.”

― Terry Pratchett, Men at Arms: The Play

Same apply for knives, tools and cloth for winter and rainy seasons, and it’s totally true, I learned the hard way after buying two cheap boots that not even ended the rainy season, and my good pair that continues to this day.

mayo 10, 2018 06:24

mayo 09, 2018

Victor Manuel Mtz.

En la licenciatura

Tuve un profesor que al revés, nos daba estadística y decía, cuando se cansen de todo este rollo y quieran ganar dinero, vengan a mi empresa a realizar encuestas, ahí es donde esta el dinero y no lo decía de broma.

Pero uno idealista todavía iría a encontrarse otros caminos y otras historias, recuerdo que más de uno si se fue a chambear por allá, pero eso es otra historia.

mayo 09, 2018 05:40

abril 19, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Decisiones – 15 años después

Aunque se me pasó la fecha para publicar esto (originalmente iba a salir el 2 de abril), me quise esperar un poco para editar algunas cosas… y como siempre no quedé a gusto con los cambios :/

Últimamente me he puesto a pensar sobre el tiempo que he vivido en Japón, pero de una forma diferente: dándome cuenta de que las jóvenes de 18 años ahora tenían 3 cuando brinqué el charco. Por más joven que uno quiera sentirse, los años siempre están para recordarnos que ya no lo estamos tanto. Y es que el shock es diferente (o de menor intensidad) si piensas “tengo 15 años en Japón” que “los que ahora son mayores de edad en México tenían 3 años cuando yo me vine para acá”… El fregadazo pega fuerte, y aunado a los “regalitos” que trae el estrés de la vida de este lado del mundo, no puedes evitar pensar que, en efecto, los años no pasan en balde.

No crean que me pongo melancólico y dramático por eso. Siempre he pensado que con la edad viene mucha experiencia y que cada época tiene su forma particular de disfrutarse. No obstante, cuando estás entre dos culturas (la que dejaste en tu país y la del país en donde vives) y te das cuenta de que por responsabilidades y compromisos simplemente ya no puedes estar “en la onda”, o mejor dicho “en dos ondas”, el peso se siente más.

Lo anterior se debe sin duda a que, a pesar de que tengo tanto tiempo por acá, realmente siempre había pensado en Japón como un lugar pasajero, que en algún momento iba a dejar. Con todos sus pros y contras, una parte de mí siempre se ha negado a creer que éste es el mejor lugar en el que podría estar. Ahora bien, eso de “el mejor lugar” no necesariamente cumple mis expectativas, pero como ya no estoy solo ya no nada más es lo que yo piense o sienta, sino que tengo que poner en la balanza también lo que los otros miembros de la familia piensan y sienten que es lo mejor. Es como intentar llegar a un acuerdo tácito, tanto con la familia como con uno mismo.

No, no estoy diciendo que ya en definitiva me voy a quedar aquí, sino que poco a poco se acerca la hora de tomar esa decisión, y tengo que considerar todos los factores relevantes para poder hacerlo. Y es ahí cuando realmente añoro la época en la que podías intentar una y mil cosas, y simplemente cambiar de rumbo si algo salía mal. Nunca huír, siempre terminar lo que uno comienza, pero no quedarse en algo más tiempo del necesario. Es ahí donde recuerdo ese sentimiento que tuve cuando vine a Japón por primera vez en 2002, y luego regresé becado en 2003. Y también es ahí donde digo “Sip. De plano me falta mucho para considerarme una persona madura, pero ahora ya no soy joven. En unos meses voy a pasar a ser un ‘cuarentón’. ¿Me va a dar una crisis por eso o de plano ya me está dando y no me quiero dar cuenta?”.

Uy sí, súper profundo todo lo anterior.

Mi hijo crece, y con ello comienzan los planes ya más a futuro. En concreto en este momento: escuela. Todavía le falta un año para entrar al kínder, pero desde ahora tiene que comenzar con actividades que lo prepararán para ese momento, y de preferencia en el lugar en donde queremos que entre. ¿En pocas palabras? $$$. Si me quiero mover de Japón, tiene que pasar en a lo más 3 años a partir de ahora, pero para moverme necesito tener seguridad y estabilidad al lugar donde me vaya a ir; ya no es nada más decir “pues me lanzo y como puro atún en lata y me acomodo en un rincón”. No, no quiero todo en bandeja de plata, pero al menos sí necesito lo esencial para darle la estabilidad que mi familia necesitará en cualquier lugar al que nos movamos.

Pese a que ya lo comenté, aquí lo vuelvo a recalcar: realmente me desanimó mucho lo que pasó hace poco con cierta institución educativa de mi tierra natal, y más porque no es la primera vez que me la aplican de forma similar. Con todo, me ayudó a sacudirme la cabeza y pensar con más calma y seriedad en lo que pasaría si regreso a México. Además, creo que no estoy solo: así como yo, fuera de México hay muchos paisanos (de diferentes profesiones y oficios, muchos de ellos muchísimo mejores que yo) que se preguntan si realmente vale la pena regresar al terruño, especialmente cuando no tienes “palancas” o formas de asegurar un buen puesto, y más con familia… Respeto muchísimo a aquellos que ya tomaron la decisión definitiva de regresar (o ya regresaron y están echándole ganas), así como también respeto muchísimo a aquellos que ya decidieron que están mejor en donde están y, por mucho que amen México, no van a regresar. Cada uno está en su derecho y ni yo ni nadie puede ni debe reprocharles nada, mucho menos aquellos que no tienen idea de lo que uno vive fuera de su país pero se la pasan criticando a los que vivimos fuera, por la razón que ustedes quieran y gusten.

Japón ha sido mi segundo hogar por ya 3 lustros. Hay mucho que no me agrada de aquí, pero es parte de lo que uno tiene que sacrificar por lo que sí le gusta. En contraste, México también tiene muchas cosas buenas, pero las malas ahí están también. Sin duda, no hay país perfecto, y a donde uno vaya y se quede se tiene que acostumbrar.

Mi idea de quedarme en Japón después de que me salió el título de doctor en una caja de cereal terminé el doctorado era porque precisamente sentía que no había terminado aquí. Todo fue muy rápido, y de haber optado por regresar a México en ese entonces me iba a dejar con la idea incómoda de que no terminé mi ciclo aquí, aunque el doctorado estuviera terminado. Incluso cuando regresé de visita a México en 2012 recuerdo que me despedí de mis papás diciendo: “Me voy porque todavía tengo cosas que hacer allá”. Mi vida en Tokio todavía no cumplía un año, y acababa de terminar una de las épocas más difíciles que he tenido en la vida, así que no había ni un gramo de duda en mi decisión. Ahora creo que estoy cerca del punto donde debo cerrar un círculo para abrir otro, y quizá sea aquí mismo, pero ya con una visión a futuro más clara y concreta.

Van 15 años, y algo me dice que todavía faltan más.

abril 19, 2018 07:52

abril 05, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

La animación japonesa por fin encuenta un lugar en México

Durante la serie de los años maravillosos, y específicamente en la parte 4.5 escrita en 2011, comenté un poco sobre mi afición a la animación japonesa y al mismo tiempo mencioné brevemente la situación que el anime y manga vivían en ese entonces en México (y posiblemente Latinoamérica). Quise retomar el tema debido a los cambios que la afición ha vivido en México en los últimos meses, aunque se han venido cocinando desde hace algunos años.

Es necesario mencionar con detalle (ahora sí) la situación que se vivía en los años 90, tanto para refrescar la mente de los que vivimos esa época como para poner en contexto a las nuevas generaciones que no lo hicieron o que eran muy pequeños para darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Inserten aquí todas las exclamaciones de “¡Ya estás ruco!”, “¡ya llovió!”, “uuuuuuuu” y similares, pues aunque diga que no, esto va a sonar a historias de ésas en las que los niños se sentaban alrededor del abuelo mientras éste las contaba.

Tengan muy en cuenta lo siguiente: todo lo que aquí escribo es enteramente basado en mi percepción y experiencia. Ciertamente no soy la persona más informada al respecto y seguramente hay muchos más que pueden ahondar en alguno de los temas aquí referidos (si no en todos). Además, recuerden que tengo casi 15 años (al momento de escribir esto) viviendo fuera de México, por lo que seguramente se me van a escapar detalles de la situación del medio durante todo ese lapso.

Aunque en México se ha transmitido animación japonesa desde los 80s, la penetración del anime como lo conocemos actualmente comenzó a darse a mediados de los 90s. La gente conocía Saint Seiya, Dragon Ball, y los que recordaban, “La princesa de los mil años”, “Gigi”, Lala Belle, Candy Candy, “Robotech”. Sin embargo, entre los conocedores se movían otras que, salvo que alguno de tus conocidos fuera uno de ellos o un amigo cercano, jamás habías escuchado. Se rumoraba de una película llamada “End of Summer”; se mencionaba algo como “Guyver”; algunos otros contaban lo grandiosa que era “Ninja Scroll”… Pero todo quedaba siempre en rumores. ¿Cómo veías entonces esas joyas de las que se hablaba casi en secreto, y que si las conocías, eras (o mejor dicho, te sentías) parte de una élite que no tuvo otro origen más que el de “ser de los primeros en saber/conocer algo”? La respuesta era que te prestaran los videocassettes (vean Wikipedia si en verdad no saben lo que son). Pero esto era mucho más complicado de lo que se lee. Primero, tenías que ganarte la confianza de su dueño; luego, tenías casi casi que jurar con sangre que no se los ibas a enseñar a nadie más, ni que tampoco le sacarías una copia para tu uso personal. En resumen; tenías que mantener un cierto nivel de secreto. Después de todo, haber visto las series te ponía en una jerarquía (totalmente ficticia) más elevada que los demás, pero poseer material propio era la cúspide, y parecía que con limitar el acceso a él uno “protegía” su estatus.

Obviamente, la voz comenzó a expandirse, y cada vez más gente estaba interesada en ver esas series de caricaturas que (en la mayor parte de los casos) se “alejaba” de los clichés de aquellas con las que habíamos crecido: había trama, desarrollo de personajes (¡algunos incluso morían! Claro, todos excepto Seiya…). Se comenzaron entonces a crear grupos de gente con la misma afición. Los fans, que hasta entonces mantenían el gusto en secreto por miedo a la burla (en ese entonces la idea de que toda caricatura era dirigida a los niños era aún más fuerte de lo que ahora es; TV Azteca listaba a “Los Simpson” dentro de su barra de programas infantiles) comenzaron a salir a la luz y se congregaban para disfrutar series, películas o mercancía de ellas.

Había mercado, y mucho. Sí: las televisoras comenzaron a darse cuenta del potencial del “anime”, “animé” (como muchos equívocamente lo pronuncian), “caricaturas japonesas” (término que hacía enfurecer a más de alguno porque “¡ES ANIME, NO CARICATURAS!” – y aquí me incluyo… Era joven e ingenuo todavía), pero la velocidad con la que conseguían, de manera legal, series para transmitir, no era la suficiente para satisfacer a los que conocían que había mucho más que Dragon Ball, Sailor Moon, “Las Aventuras de Fly”. Los menos agraciados (léase: los que no tenían forma de conseguir las otras series) generalmente se sentían satisfechos con lo que podían obtener, pero quienes ya habían probado las mieles de animaciones con tramas mucho más complejas querían más, mucho más, y si las grandes empresas no podían proveerlo, lo buscarían en algún otro lugar, y hubo quienes aprovecharon la demanda para hacerse de una mina de oro.

Eran muy pocos y contados los que realmente viajaban a Japón para buscar y traer material a México. La mayoría lo conseguía desde Estados Unidos, y en algunos casos ni siquiera viajando personalmente, sino a través de contactos por correo con gente que vivía en ese país y estaba dispuesta a enviar videocassettes, monos de peluche, CD’s, etc., ya fuera para hacer negocio o como simple favor personal. Estos eran originalmente los medios por los que la mayoría de quienes poseían las series mucho antes de que se diera el “boom” las habían conseguido. Nacieron nuevos proveedores, pero muchos de ellos tenían un fin diferente a los fans: hacer dinero. Y es que la idea no era para nada mala: mucha demanda, poca oferta, y con que tuvieras un conocido que medio supiera qué es lo que se estaba viendo o la gente quería ver, podías poner un negocio, basado totalmente en distribución ilegal, pero negocio a fin de cuentas. Y con el surgimiento de estos negocios se volvió más fácil conseguir algo que quisieras ver, pero muy difícil conseguirlo de primera mano, puesto que nadie revelaban sus contactos ni la forma de obtener la mercancía. “Cuidaban su negocio”, si así lo quieren llamar.

Al principio eran pocos. La animación japonesa todavía era algo medio “oscuro”, pero la afición ya no era un secreto, y comenzaron a surgir los grupos de discusión, los “clubes”, y las famosas “convenciones”. El medio comenzó a crecer, y comparado como había sido apenas algunos años atrás, ver alguna serie relativamente reciente o adquirir el CD (pirata) de alguna de tus series favoritas era cuestión de si podías pagar o no. Oh sí, el negocio era totalmente ilegal, pero nunca fue barato, ni siquiera los famosos CD de SM Records, que todo mundo consideraba originales (y te los vendían como tal) pero que a fin de cuentas eran también piratas.

Ése fue siempre el problema: el dinero.

Algunos de los proveedores de antaño podrán poner a discusión que ésa no era la razón principal, pero siempre terminaba en eso. El surgimiento de nuevas tiendas donde los dueños apenas si conocían lo que vendían reflejaba que cada vez había más gente buscando obtener su rebanada del pastel, y considerando que los fans estaban hambrientos por conocer y tener más, abrir una tienda de mercancía referente a animación japonesa era, a mediados de los 90s, casi un éxito seguro. ¿Estaba caro? Ni modo. Estabas a la merced de los precios que cada vendedor quisiera manejar. Es más: ni siquiera necesitabas tener un local fijo; conseguías material, conocías a las personas correctas, se juntaban en algún lado y tú simplemente ibas ahí a mostrar (y muy probablemente a vender) tu mercancía.

Esto hasta parece historia de tráfico de drogas.

Tuvimos una época dorada, bañada en piratería y comercio ilegal, pero eso al fan no le importaba: se hablaba de tal o cual serie y era cuestión de ir con tu proveedor favorito a ver si tenía o sabía algo al respecto. Los clubes de aficionados se habían vuelto el emblema y la voz de la afición, y pertenecer a uno era, para algunos, símbolo de estatus. Los que manejaban los clubes estaban o creían estar (por lo general, porque conozco a quienes no fueron así) en un estatus todavía más alto, y dichos clubes comenzaron a dosificar el acceso al material que le concedían a sus miembros, los cuales pagaban una cuota mensual para seguir siendo considerados como tales.

El surgimiento de varios clubes de animación obviamente trajo consigo rivalidades, en donde la muestra de poder era ver quién tenía más y mejor material. No había señal de querer hacer algo por la afición en general, sino más bien por el grupo al que se pertenecía, y a final de cuentas por uno mismo. Comenzaron las envidias, los celos y, de nuevo, al aire secreto y misterioso de cómo o dónde conseguir material. Durante un tiempo esto se mantuvo, pero poco a poco algunos de esos clubes comenzaron a perder miembros por razones diversas: algunos simplemente se enfadaron; otros encontraron su hilo negro y comenzaron a obtener material y mercancía sin intermediarios; otros más perdieron el gusto.

Después de esto, vino una etapa de sobre-saturación (dentro del mercado ilegal): conseguir material se volvió relativamente trivial para el fan promedio; el surgimiento de tiendas en exceso comenzó a afectar a quienes habían abierto sin un plan de negocios sólido; las convenciones que antes eran añoradas y amadas por todos se volvieron pan con lo mismo: cobrar por entrar a comprar mercancía casi siempre ilegal, el concurso de disfraces donde no faltaba quien le gritara a la chica que enseñara más piel, los mismos invitados y la misma mecánica siempre. Lejos, muy lejos estábamos ya en ese entonces, de tener un evento en México de la calidad de la Anime Expo (en el año 2001 y 2002). Había planes, ideas muy buenas, pero la falta de organización y seriedad de muchas de las partes hicieron que muchos de esos planes se vinieran abajo. Incluso a mí me tocó estar involucrado en algo así, y las cosas no salieron bien sencillamente porque no había organización ni apoyo. No es posible convencer a gente seria del medio cuando las cosas no se hacen en serio y las bases son puras especulaciones.

El mercado legal no levantaba simplemente porque lo que ofrecía era algo que los fans ya lo habían visto hacía tiempo y el interés ya no era el mismo. Incluso tener DirectTV para ver animación japonesa en el canal “Locomotion” ya no era tan llamativo como antes. Había manga en español, traído por la ahora difunta editorial Vid, de la cual cuentan que su decadencia se debió precisamente a lo aquí mencionado (quisieron abarcar mucho, invirtieron mucho, no se vendió lo que esperaban). El boom había pasado. ¿Las televisoras? Dejaron de apostar por material nuevo y prefirieron usar la fórmula ya probada. Cuentan que Dragon Ball Z duró en TV mexicana muchos, pero muchos años,y eso que pasaban 5 capítulos a la semana. Huelga decir que internet comenzó a tener mayor penetración en los hogares de México y ¿para qué ir a comprar videocassettes cuando puedes bajar todo de torrents y quemar CD/DVDs al por mayor? La época de ir al tianguis a comprar impresiones a color de alguna de tus series favorita claramente había quedado en el pasado, y con ello las esperanzas de que más y mejor material llegara al país de forma legal. Esto siempre fue tema de discusión y contradicciones entre los fans: muchos querían que las grandes televisoras trajeran obras más recientes de Japón, pero pocos querían apoyar al mercado (adquiriendo mercancía de forma legal).

¿Películas de animación en el cine? Fue un logro haber tenido un par de Saint Seiya, y mucho, mucho después, Sen to Chihiro no Kami Kakushi. Hasta ahí. Si no pasó mucho cuando la afición había podido estar más unida, mucho menos pasaría ahora que cada quien estaba por su cuenta.

Mucho tiempo después aparecieron servicios como Crunchyroll o Netflix  que ofrecen una alternativa legal para poder ver series en stream. Quizá en México no haya tanto problema (si es que hay alguno) en bajar las cosas por torrent, pero en otros países tienes que andar “toreando” para poder hacerlo o te arriesgas a que te pesquen y te vaya muy muy mal. Si bien Crunchyroll, Netflix y similares no son los servicios perfectos, al menos son una apuesta nueva, diferente y legal, que es lo más importante. Cierto: siempre habrá quienes hagan o intenten hacer todo por la vía ilegal, pero el verdadero apoyo al medio se da por medios legales, con números que se puedan mostrar a los creadores y casas productoras para que volteen a ver a México (y Latinoamérica) como un mercado accesible.

Lo siguiente está basado en información proporcionada por nada más y nada menos que Érika (@kikamx_) la presidenta de KEM MEDIA (mayúsculas intencionales porque así está definida la empresa). Quizá el nombre de la empresa no les suene, pero si andan en el medio de “monas chinas”, seguro conocen alguno de sus proyectos.

Hace algunos años, en 2009, apareció un sitio web llamado RetornoAnime, que, como se puede leer aquí, nació primero como un pasatiempo, pero después se convirtió en un pilar en lo que a animación japonesa en México se refiere. Además de cubrir eventos de renombre en el medio, también fueron parte de un proyecto colectivo llamado “Kokuban”, con el cual, junto con el apoyo de Crunchyroll, hicieron proyecciones gratuitas de Sword Art Online.

Érika comenta:

Poco después, a Karla se le ocurrió que igual y podíamos traer Madoka Magica a México, ya que vio que Aniplex estaba autorizando proyecciones fuera de Japón. Y pues inicié el contacto con Aniplex of America. Y ahí fue cuando nació “Konnichiwa Festival”.

(Nota: Karla es también una de las fundadoras del proyecto)

Konnichiwa Festival es un proyecto que apuesta por traer películas del cine japonés (no nada más animación) no solamente para dentro del festival, sino para distribuirlas en México y Latinoamérica, y en lo que lleva de existencia han llevado a nuestro país muchas cintas actuales y relevantes, lo que en “mis tiempos” era el sueño dorado de muchos (incluyéndome):

KEM MEDIA el vivo ejemplo de lo que pasa cuando se hacen las cosas bien. Antes que Karla y Érika se aventaran a hacer el proyecto, había visto ya a muchos queriendo hacer lo mismo pero fallando rotundamente por falta de seriedad o por querer irse por el camino fácil. De haberse puesto las pilas, estaríamos hablando de una empresa o proyecto similar desde hace 20 años (o más). Pero no: casi siempre que había oportunidad las cosas terminaban enfocándose en sacar algún tipo de ganancia rápida y no en un proyecto a largo plazo.

Ciertamente falta todavía mucho por hacer, pero esfuerzos como los de KEM MEDIA son importantísimos, sobre todo ahora que son reconocidos en Japón. Apoyar a este tipo de iniciativas también juega un papel importante, y según veo, los fans están respondiendo positivamente. Esto, sin duda, dará pie a lo que muchos de nosotros buscábamos hace décadas, cuando el terreno era “virgen”: animación japonesa en DVD/Blu Ray original, oficial y a precio accesible, y sin tener que pedirla desde el extranjero; películas de animación en el cine sin tener que esperar un milagro a que alguna de las televisoras se dignara en llevarlas a los cines en México. En serio: para mí todo eso era un sueño, y después del fiasco de las pseudo convenciones en México y de ver lo poco que avanzaron en tanto tiempo, lo seguía considerando un sueño. Ahora quizá ya no lo sea tanto, y eso no significa nada más que buenas noticias para quienes disfruten de esto.

Para aquellos que apenas comienzan con el gusto por las caricaturas japonesas y los cómics japoneses, la situación actual del medio es lo que siempre ha sido. Sin embargo, para aquellos que, como yo, vieron al medio nacer, crecer y estancarse en México, parece que, por fin, nuestra afición encontró su lugar en el país.

abril 05, 2018 05:57

marzo 05, 2018

Victor Manuel Mtz.

Robótica

La robótica es algo que me causa conflicto, porque cuando era yo pequeño tuve la oportunidad de aprender un poco de Logo en los centros Galileo, pero también tuve la oportunidad de sufrir de varios docentes que especialmente no entendían muy bien lo que era el lenguaje y no veían muy bien a un chico que le gustaba leer adelante de las lecciones que tenia o textos externos, un bonito eufemismo para decir que no dure mucho en Galileo, total que eso y la falta de piezas que encontré en libros y revistas para construir sensores, lo caro que eran los convertidores analógico digitales y por supuesto la propia computadora, hicieron que mi incursión con la robótica o al menos lo más cercano a ello fuese, logo, lisp y alguna otra cosa limitada al software.

En casa D desde muy pequeño por supuesto ha estado con la idea de los robots y que se puede hacer y construir, cuando le buscamos un lugar donde pudiera aprender a construirlos, yo estaba con muchos sentimientos encontrados, ya que sabia que en la academia Mexicana de Ciencias en Universum y otros lugares hay cursos donde se usa Arduino o Raspberry para construir robots y programarlos completos, para re utilizar basura prácticamente y convertirlo en cosas muy interesantes y aprender en el proceso, el gran problema, en horarios y lugares muy distantes en tiempo, que no tanto geográficamente de donde vivimos.

Otra es difícil regresar a eso que una vez lo apasiono a uno y no desesperar al regresar algunas frustraciones que se sufrieron, dicho esto busque que justamente esa parte no fuese prejuicio para lo que íbamos a emprender… yo sabia desde mucho tiempo atrás de los sets de Lego, pero especialmente que son jardines vallados y propietarios no me agrada para nada, por supuesto también se de la existencia de arduino hace bastante tiempo y tengo conocidos que han hecho grandes cosas con ellos.

Cuando tuvimos que decidir ahora si como hacemos para que D construya robots las dos opciones rápidas que encontramos fueron las escuelas que invierten en Lego y su programa de capacitación/entrenamiento o desarrollar uno propio con hardware libre, por supuesto lo segundo es mucho mas interesante, pero requiere de mucho tiempo y tal vez de una sensibilidad que apenas estoy aprendiendo… decidimos por lo primero, cada vez estoy mas convencido que lo segundo tiene muchos mas oportunidades y que en la adolescencia si no se lo presento, lo va a descubrir sólo…

Hasta no hace mucho que he visto a los hijos de mis colegas… y que he escuchado la queja de que el juguete del niño más bien se lo compró el padre, como que me ha caído el veinte de lo mucho que he evitado demostrar todo el interés o fomentar interés en los míos por el hardware libre, por el temor de también transmitirles mis frustraciones, prejuicios y proyecciones, hoy estoy considerando re encontrar con Lego o aventarme con Arduino… esperemos que la carga de trabajo me ayude|decida por mi por la opción más factible.

marzo 05, 2018 03:56

marzo 03, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Versión actualizada

En 2008 respondí a un meme en donde simplemente había que elegir un video de YouTube. Si no le dieron click a liga, el video que elegí fue el de “Nations of the World”, por Yakko Warner.

Poca gente sabe (me incluyo yo hasta hace varios meses) que Rob Paulsen, el actor de voz que dio vida al mayor de los hermanos Warner, tiene una versión actualizada (para 2017) de la misma canción.

Si no saben de qué hablo, les recomiendo mucho ver primero la versión original presentada en Animaniacs, y luego ver la actualizada, que dejo a continuación:

marzo 03, 2018 12:27

Y otra vez sucedió…

En la entrada del 14 de febrero mencioné que pronto tendría noticias que compartir en el blog. Helas aquí, y les adelanto que no son nada buenas.

Por razones de respeto a quien fue mi contacto durante toda esta experiencia, no daré nombres. A fin de cuentas entiendo (y quiero creer) que no fue su culpa, pero como fue la persona que me contactó, es a ella a la que mi reclamo fue dirigido. Digo “fue” porque ya se lo envié, esperando que esa persona entienda mi posición.

Resulta que el pasado 24 de enero esa persona, a la que llamaremos Z7, me contactó por parte de la Universidad de Guadalajara para invitarme a Talent Land, un evento de gran magnitud que se llevará a cabo del 2 al 6 de abril de este año en Expo Guadalajara. La idea era que asistiera al evento a compartir mi experiencia como egresado de la UdG y lo que he logrado por este lado del mundo.

Imagínense mi entusiasmo cuando de repente me llega una invitación de esa magnitud, y en México, ¡y en Guadalajara! No solamente tendría la oportunidad de apoyar a la UdG en algo, sino que también podría ver a mi familia. Todo sonaba muy bien. Sin embargo, ya me ha pasado algo similar antes, y con la UdG “me la aplicaron” de forma similar con el intento de repatriación por parte del CONACYT dos años consecutivos (y será lo único que mencione al respecto, al menos por el momento), aunado con que tengo que conseguir el permiso por este lado del mundo, lo primero que pregunté fue, tal cual:

¿De su lado ya es un hecho que si digo que sí se hace, o apenas es una propuesta?

Z7 me aseguró que ya todo era un hecho, y que podían pagarme el vuelo redondo del día al día que yo quisiera, ya que entendía que era posible que quisiera pasar más días en Guadalajara.

¿Se puede pedir algo mejor? Evento en Guadalajara, participo con la UdG, veo a mi familia y amigos, y me pagan el vuelo… Pues claro que me moví para poder conseguir el permiso para asistir.

Para no hacerles la historia larga y no entrar en muchos detalles: después de una negociación la idea les encantó por acá, tanto como porque uno de los empleados del área de inteligencia artificial participaría en un evento de ese calibre, como porque podría hablar del proyecto en el que estoy trabajando. Me dieron el visto bueno, y por tanto le dije a Z7 que sería un honor poder participar.

¡Bien!

Todo parecía marchar sobre ruedas. Z7 me pidió mi currículum vítae en español, y como no lo tenía hecho me puse a redactarlo. Se lo envié, junto con algunas sugerencias de vuelos y Z7 confirmó haberlos recibido. Me indicó que ya había pasado mi currículm con la coordinación de contenidos y que de ahí se pondrían en contacto conmigo para darle seguimiento a la invitación, sobre todo para platicar de la forma en la que apoyaría y los temas que trataría. Z7 me dijo que sería bueno que yo también propusiera temas para las charlas.

Esa plática ocurrió el 8 de febrero.

15 de febrero: todavía sin recibir mensaje de la coordinación de contenidos. “Falta tiempo”, pensé. Le mandé mensaje a Z7 diciéndole que no había recibido contacto alguno y que sería bueno ir discutiendo los temas.

No hubo respuesta.

En la empresa, el jefe de departamento estaba muy emocionado con mi participación en el evento, y constantemente me preguntaba de qué hablaría, porque quería hacerlo público (a toda la empresa); del equipo con el que trabajo recibí felicitaciones como en la vida me las han dicho. En fin, de una forma o de otra, además del apoyo, era obvio que mi presencia ahí les importaba muchísimo (¿posibles planes de crecimiento en México? Ni idea). Las preguntas sobre mi participación eran cada vez más frecuentes. ¿Qué podía responder? Que en México las cosas no se hacen como en Japón y que todavía no se decidían los temas, pero que mi participación era un hecho y que en cuanto los temas estuvieras escogidos se los haría saber.

23 de febrero: todavía sin recibir respuesta de Z7 ni contacto por la coordinación, vuelvo a enviarle mensaje a Z7 por varios medios expresando grosso modo lo referido en el párrafo anterior y pidiendo una pronta respuesta. “Falta poco más de un mes, pero cada vez veo que más gente está confirmada y yo todavía no… ¿será que…? Nah…”, otra vez pensé.

1 de marzo: Z7 me envía un correo disculpándose por la falta de contacto debido a razones laborales, y me explica que por esas razones laborales dejó con una maestra una lista con invitados que ya tenían el visto bueno de la jefa con la seguridad de que le daría seguimiento, pero que cuando regresó y revisó, resulta que por grilla y enojo porque la señora no llevaba la organización completa, esa señora decidió no agregar a algunos porque “ya no tenía espacio”. Z7 se disculpa profundamente conmigo y me propone cambiar a otro evento y a dar charlas en otros centros universitarios, pero en fechas en las que no puedo viajar.

O sea… me dejaron bailando (y al parecer no fui el único). Insisto: no puedo culpar a Z7 porque he trabajado con esa persona antes, así que le creo lo que me dice. Sin embargo, lo que acaeció me deja ver que, lamentablemente, la situación dentro de la institución realmente no ha cambiado mucho en todos estos años que llevo en Japón. Es muy triste que a estas alturas todavía haya gente a la que se tiene que estar cazando para que haga las cosas bien. Pero que no se malentienda: la Universidad de Guadalajara es una gran institución, y me enorgullece haber sido parte de ella. Sé que lo que pasó esta vez, y lo que pasó antes, no refleja los valores que ella ofrece.

Para terminar, quiero dejar en claro algo: estoy perfectamente consciente de que hay millones de personas mejor que yo y mucho más aptas para estar presentes en un evento de esa índole. Incluso me llegué a preguntar si yo era el indicado para ir a platicar mi experiencia. ¿Qué quiero decir con esto? Que no me creo una persona súper importante o súper influyente, ni tampoco que se me sube a la cabeza el hecho de haber recibido la invitación. Es lamentable lo sucedido, pero aprenderé de la experiencia.

Ni modo. A lo que sigue.

 

 

marzo 03, 2018 12:10

marzo 01, 2018

Victor Manuel Mtz.

Jamón

The best, always.

RIP 2016-2018.

marzo 01, 2018 01:06

febrero 28, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Y nos nevó otra vez

El pasado 22 de enero Tokio vivió una gran tormenta de nieve como no había sucedido en 4 años. “Pero si nieva en Japón, eso no es una gran noticia, ¿o sí?” se podrán preguntar algunos, pero, al menos en Tokio, sí lo es. Explico.

Tokio no es una ciudad en donde nieve mucho. El número de nevadas al año se reduce a 1, cuando mucho 2, y en general la nieve no se acumula como en otros lugares del país, especialmente del norte o del lado del mar de Japón. Por tanto, aun con lo grande y cosmopolita que pueda considerarse, Tokio, en teoría, no necesita prepararse para una gran nevada porque “casi no pasan”. Los problemas comienzan cuando esas grandes nevadas pasan… y vaya que todo se vuelve un caos. Literalmente un “snowcalypse”.

Debido a que la ciudad no está preparada, la nieve hace de las suyas: entorpece el tráfico, hace que los trenes se retrasen o se detengan, y provoca que la gente se caiga, lo que se convierte en lesiones, a veces muy graves. Por esa razón, cuando el reporte del clima avisa que habrá una nevada, las empresas toman medidas como si se tratara de un tifón: permite que los empleados salgan temprano, lleguen más tarde, o en el mejor de los casos que trabajen desde casa, o en el peor de los casos pagan un hotel cercano al lugar de trabajo para que los empleados no tengan problema en llegar a la empresa al día siguiente.

Tenía ya buen rato de no nevar así. La vez pasada la nevada nos agarró regresando de un viaje. Recuerdo que fue un logro caminar de la estación a la casa, y aun en el relativamente corto tramo que tenemos que caminar me tocó ver a varios carros derrapar.

Este año no fue la excepción: además de carros derrapando y gente cayéndose, muchísimas personas tuvieron que esperar hasta 4 horas para poder tomar un autobús o un taxi porque los trenes no se movían. Hubo quienes de plano mejor se quedaron en hotel para evitar el estrés.

Sin embargo, aun con las risas sarcásticas de quienes viven en otras prefecturas donde la nieve es muy común y no causa tantos estragos como en Tokio, dudo mucho que la capital nipona sea la única ciudad en el mundo que sufre por esto.  Lo mejor es siempre estar preparado o resignado: hacerse de otro juego de llantas para el carro es, al menos para muchos tokiotas, un gasto innecesario; hay quienes sí lo hacen, sobre todo aquellos que manejan mucho a zonas montañosas. Pero quienes dependen totalmente del transporte público no tienen de otra más que resignarse y buscar alternativas.

Le preguntaba a mi esposa qué haría ella ante tal situación, y su respuesta fue: “Si veo que los trenes no se están moviendo por más de una hora, mejor me voy a cenar y relajarme, así no me estreso con tanta gente y trenes súper llenos. Y si después de eso no puedo regresar a casa, me quedo en algún hotel y regreso al día siguiente en el primer tren de la mañana”.

Cabe mencionar que en Iizuka (donde viví for 8 años y medio), la nieve tampoco era tan frecuente, pero ciertamente nieva un poco más que en Tokio. Ahí sí tenía cadenas para el carro, pero no desde el principio… tuvo que pasar algo para que las adquiriera, y sí me tocó manejar con mucha nieve, mas no tanto como para decir que soy experto en ello.

Un detalle más: había estado planeando llevar a mi hijo un poco al norte de Japón para que viera la nieve por primera vez. Esta nevada me ahorró una buena cantidad de yenes 😀

Ya va de salida el invierno… ¡Por fin!

febrero 28, 2018 08:04