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mayo 29, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Es tuya, ¿verdad?

En el lugar donde vivo tuvimos (todos los inquilinos) una situación con una persona desconocida que vive en el mismo complejo habitacional: la basura. Explico: en muchos lugares donde se deja la basura al aire libre hay redes que se deben poner sobre las bolsas para evitar que los animales (cuervos en este caso) lleguen, las picoteen y dejen el contenido regado en la calle. Alguien no puso la red un par de veces (se ignora si fue la misma persona o no) y amanecimos con un tiradero por toda la calle, situación que a los vecinos de enfrente (como 5 o 6 familias) que tienen casa propia no les agradó del todo y supongo que más de alguno reportó el problema. Hasta aquí todo bien.

Como se suele tratar los problemas por acá, la inmobiliaria puso en todos los buzones una nota en donde se pedía por favor tener cuidado al tirar la basura, haciendo hincapié en poner correctamente la red para que los cuervos no hicieran de las suyas. Digo que “se suele tratar los problemas por acá” porque independientemente de que se sepa quien causó un problema (no nada más éste de la basura), muy rara vez se hace mención directa, y en su lugar, se manda un memorándum a todos por igual, sin importar si están siquiera implicados en la situación. ¿El vecino de arriba hace mucho ruido por la noche? Memorándum a todos recordando que es importante tratar de no hacer ruido por las noches. En resumen: se trata de ser todo lo pasivo-agresivo que se pueda, pero se intenta evitar a toda costa un conflicto directo.

Regresando al tema de la basura, un día por la mañana salí a tirar la mía. Ya había muchas bolsas en el lugar y la red estaba debidamente puesta, pero una bolsa había sido víctima de los cuervos y había basura regada por la calle. Un señor de los que viven enfrente (tendrá unos 70 años más o  menos) estaba barriendo, y estaba visiblemente molesto por la situación. Llego, levanto la red, meto mi bolsa, y en cuanto lo hago el señor me dice, apuntando a la bolsa que ya estaba ahí regada antes de que yo llegara: “Ésa es tuya, ¿verdad?”. No me agarró de sorpresa: desde que vi al “ñor” supe que me iba a decir algo. Respondí: “No señor. Ésta es mi bolsa (apunto la que acabo de dejar), acabo de llegar aquí y la acabo de poner. Ésa no es mía”. El señor me ve de arriba a abajo, no quita su cara de enfado, pero no me puede decir nada más porque no tiene argumentos puesto que él mismo sabía que la basura había sido regada desde antes. Con todo, le digo que al menos pongamos la bolsa rota debajo de la red para evitar que más basura se riegue por la calle. Sin pronunciar palabra alguna va por la bolsa y mientras yo levanto la red él la mete, se da la vuelta y se va a continuar barriendo. Yo emprendo el camino hacia la estación porque ya me iba al trabajo.

¿Por qué esperaba que el señor me dijera algo? Porque mi sentido arácnido me hizo recordar que ante un problema acá hay gente (sobre todo mayor) que tiende a culpar primero a los extranjeros porque es más fácil argumentar que nosotros cometimos un error por no conocer la cultura o costumbres que pensar que un japonés pudo haber obrado mal. Suena exagerado, pero en muchas ocasiones así es, y en foros en internet se ha convertido en un meme entre los extranjeros porque algo similar ocurre en diferentes ámbitos, como en el criminal (en donde mucha gente supone que un extranjero es culpable cuando se comete algún delito y hay comunidad extranjera cerca). Ahora bien: es un meme, sí, pero obviamente no quiere decir que sea así en todos lados, y es menor cuando estás bien integrado en la comunidad en donde vives.

Al final no le di mayor importancia al asunto, pero mentiría si no me sacó una sonrisa el hecho de haberle atinado a lo que iba a pasar.

#JapónEsPerfecto 😛

mayo 29, 2018 02:10

mayo 19, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Confesiones “otaku”

Prepárense, porque este post está lleno de declaraciones que quizá pocos sabían (y muchos no querían saber) sobre mi lado de aficionado a “monas chinas” y videojuegos.

Me subí al tren del 豆 en Twitter (aunque muy tarde, lo reconozco) en el que por cada “like” que le den al tweet que dice que me subo, hay que escribir una “confesión” que tenga que ver con ser “otaku”. Sí: odio ese término porque sé la connotación real, y NADA tiene que ver la que le quieren poner fuera de Japón. No obstante,  debo reconocer que es más fácil de identificar, por eso así la dejé.

No llegué a todos los “like” que recibí (más de 70), pero creo que sí dije lo más importante.

Sin más preámbulos, pásenle a leer:

1. Aunque muchos probablemente ya lo saben, yo no comencé a estudiar japonés por influencia de las caricaturas ni cómics japoneses. Es cierto que había visto series mucho antes de mi interés por el japonés, pero el interés por el idioma fue principalmente como pasatiempo.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

2. La primera serie que me motivó a entrarle en serio al medio fue "Aa Megami Sama". Mi yo puberto literalmente se enamoró de Belldandy. Lo malo es que el VHS que me prestaron traía las 4 primeras OVAs y SUFRÍ por no ver la última hasta meses después.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

3. ¿Recuerdan el manga de "Los Súpercampeones" que alguna vez publicó Toukan Manga? Yo tenía mi credencial de miembro del equipo "Newppy", con la posición de "medio". Traía fotografía y todo.
Si me piden hacer aglo similar ahora, creo que me la pensaría dos veces :S

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

4. Durante los primeros años "otaku" no tenía videocasetera en la casa, por lo que me iba los domingos por la mañana a casa de un amigo a ver y grabar "Las guerreras mágicas". Tenía una montaña de VHS con muchas series grabadas. Todas las regalé cuando me vine a Japón.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

5. Mi cuarto en México duante mis años universitarios era prácticamente un santuario otaku viéndolo en retrospectiva: "mantas" de Sailor Saturn, Belldandy y Fushigi Yuugi, un librero lleno de mangas y libros de ilustraciones (¿Ranma Memorial Book anyone?), TV y videocasetera

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

6. En 4to. semestre de la universidad, en la materia "Lenguajes de programación comparados", mi proyecto final fue una página web con un montón de información de series de anime. Mis pinitos con Javascript. Era tanto contenido que el profe me puso 100 sin revisar nada.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

7. Record of Lodoss War se me hacía tan fregona que uno de mis personajes en una campaña de Dungeons & Dragons (jugué mucho 2da y 3era edición) fue tal cual Neese. Deedlit ya estaba tomada por otro amigo, así que me fui por la waifu de "Eiyuu Kishi Den".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

8. Conocí Sailor Moon y Yawara gracias al centro cultural Yakult en GDL. Yawara me gustó tanto que fue el primer manga que leí completo… y me costó MUCHO trabajo porque los kanji no tienen furigana y hay muchos términos de judo que no conocía. Yawara = Waifu Top 3

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

9. Me tocó todo el show de los "clubs" de fans en sus inicios en GDL y todo el desmadre que había entre ellos. Pertenecí por un tiempo al "Neo Tokyo", pero tenía conocidos en "Nippon Manga" y "Kame House". Las "convenciones" parecía que era para ver quién tenía más material.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

10. Mi primera convención en el DF fue la Mecyf, creo que en 1998. Fui junto con uno de mis mejores amigos @obazavil, y nos fuimos directamente de la central camionera al evento, con todo y maletas. Ahí conocí en persona a otro de mis mejores amigos: @vicm3 El "vicio" nos unió.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

11. Lo mencioné antes: mi actividad en el BBS del ITESO en el foro de anime era intensa. Escribía ensayos ahí: reseñas de eventos y de series, y un montón de discusiones sobre el "fandom" y "la situación del medio" (piratería, fansub, etc. etc.)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

12. Regresando un poco al rol, en una de las campañas de D&D que dirigí, 3 PNJs estaban basados en personajes de Dragon Ball Z:
– Kaiou-sama
– Androide 17
– Androide 18.

17 y 18 eran gemelos también, pero eran vampiros. Kaiou-sama era como un dios, pero había sido su maestro.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

12.1 Por cierto, el nombre del personaje basado en Kaiou-sama era "Saraaraiki", que en japonés significa tal cual "máquina lavaplatos". No se me ocurrió nada mejor :/

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

13. La primera vez que fui a la tienda "Momiji" en Cuernavaca, vi el manga #1 de Yawara y estaba muy emocionado por poder comprarlo al fin. Cuando lo llevé al mostrador para pagar, la de la tienda dijo "¡Hasta que éste se vende! Nadie lo quiere". Mi cara: 😀

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

13.1 Regresé varias veces después a Momiji. Siempre iba a buscar volúmenes nuevos de Yawara. Pero para terminar la colección tuve que pedir los volúmenes 28 y 29 (los últimos dos) por internet. Estamos hablando de cerca del 2000.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14. Sin duda, estudiar japonés me ayudó mucho con la onda "friki", pues poco a poco entendía más lo que veía y leía. Sin embargo, hay 3 sucesos que me hicieron darme cuenta que había valido la pena estudiar japonés:

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.1.
1) Anime Expo 2001.
– Haber conocido a Kikuko Inoue en persona y decirle en japonés: "Vine a esta convención solamente para conocerla en persona".
– Participar en la conferencia de prensa de Yuu Watase y hacerle todas las preguntas en japonés.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.2.
2) Haber aprobado el N2 de la JLPT sin haber visitado Japón. Fue como una revelación cuando me di cuenta que, durante los exámenes de prueba que hacíamos en el instituto, entendía todo lo que me estaban preguntando y las preguntas eran por lo general muy simples.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

14.3.
3) Haber sido elegido como representante de México en el programa de la Fundación Japón en 2002 por mi desempeño en el idioma japonés. Fue mi primera vez en Japón. 2 semanas inolvidables que me hicieron pensar "tengo que volver".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

15. El primer videojuego que terminé completamente en japonés y sin guía fue el de "Brave Fencer Musashi", en México, por ahí de 1999. Lo conseguí de forma… "aaaaarrrrr". De ahí siguieron el de Escaflowne que me regaló mi entonces novia, y luego un RPG de MKR

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 22, 2018

16. Solamente 2 veces me he vanagloriado de saber un poco más de japonés que otros.
1. Cuando alguien estaba tratando de impresionar y, al mismo tiempo, denigrar a uno de sus amigos porque él sabía muchos kanji (200) durante la fila de espera para el cosplay de un evento.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

16.1
2. Cuando una becaria mexicana me dijo que el N1 de la JLPT nadie lo podía pasar y que eso era para nativos solamente.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

17. Mi participación en el programa de radio "Míster Cómic" en Guadalajara se dio por pura casualidad cuando me ofrecieron ser parte de la conducción después de haber asistido como invitado una vez. Sin embargo, la realidad es que me moría de ganas de participar desde que

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

17.1. un amigo estuvo como conductor durante los primeros años del programa y me desesperaba la falta de información cuando hablaban de series de caricaturas japonesas.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

18. Aunque quizá muchos "millenials" no se lo puedan imaginar, la primera "Comictlán" y la primera "Mangatrón" fueron eventos súper chidos. Sí, fueron pequeños (especialmente Comictlán), pero era lo que en su momento el "fandom" necesitaba. De ahí salieron muchos conocidos.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

19. Llegué a enviar cartas de reclamo a TV Azteca por dejar de transmitir series de anime o pasarlas incompletas. Eran quejas formales, escritas a máquina. Seguramente quedaron en la basura.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20. La primera vez que Brenda Nava fue invitada a Mangatrón tuve la oportunidad de entrevistarla. Le pregunté sobre su conocimiento de japonés, sobre su trabajo y experiencia. Esa entrevista fue grabada en video. Lo curioso fue que NADA estaba preparado, y yo no representaba

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20.1 a ningún medio. Todo se dio de repente cuando un amigo, miembro de uno de los clubes de anime que estaban en auge, me dijo "hay que aprovechar para entrevistarla. Tú eres muy bueno comunincándote con la gente. ¡Anímate!". Las preguntas salieron de forma fluída y

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

20.2 en general fue una entrevista exitosa, que la verdad no parecía que no hubiera estado planeada.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

21. Las 2 veces que fui a Anime Expo fueron como prensa. Además de Yuu Watase, en 2002 también pude entrevistar a Nobuhiro Watsuki. En 2006, en Anime Expo Japan, fui el único medio al que dejaron entrevistar a Ken Akamatsu antes de su sesión oficial.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

22. Desde antes de entrar a la universidad (y durante ella), pasé mucho tiempo jugando un MUD llamado "Midgnight Sun". Mi personaje era una maga a la que llamé "Zelda". El MUD sigue en línea (https://t.co/cD8rDxy7s0), pero Zelda ya no existe. Subí a nivel 16 de 19 posibles.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23. Comencé a jugar rol gracias a que un par de amigos me invitaron a una sesión del grupo "Laberinto" (¡Hola @Aisling_ !). Fue una día mágico, y aunque a final de cuentas hicimos nuestro propio grupo y la pasamos chido, los primeros meses yo quería ser parte de "Laberinto".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.1 Mi primer personaje fue una paladina a la que nombré "Zelda" (¿notan un patrón?). Las estadísticas de los personajes las hice en orden, tirando 1d6 3 veces en cada una. Me salió 18 en carisma y todos me recomendaron ser paladín.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.2 Tenía a otros personajes para diferentes campañas, pero Zelda era la principal. Terminó sus días peleando contra el enemigo principal de la historia y la neta sí sentí muy gacho cuando se murió y ya no la pude revivir. Sin embargo, Zelda había tenido sus "queveres" con

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.3 el dios del viento de esa historia y de ahí tuvo una hija a la que llamé "Belldandy" (¿siguen notando los patrones?).
Belldandy fue mi personaje principal desde entonces, y aunque era semidios, lo único que tenía extra era que podía volar. Obviamente era paladina.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.4 Zelda regresó a la vida temporalmente en un "crossover" de historias que hicimos en el grupo: era una historia conjunta que todos los DM irían contando parte por parte y que unía a todos los mundos que jugábamos en un plano diferente.
Ese crossover fue lo mejor que he

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

23.5 jugado de rol en toda mi vida.
Al terminarse la historia, me dieron la opción de revivir a Zelda y me negué. Belldandy y otra personaje (de nombre Atena) habían sido mis personajes principales ya por un tiempo. Zelda quedó como heroína de un pueblo que ayudó a construir.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 23, 2018

24. Salí en TV una vez en un programa de discusión del canal 4 local de Guadalajara: "Foro Al Tanto". El tema de esa vez fue referente a animación y videojuegos. No iba a estar invitado, pero varios de mis conocidos sí y medio dije que por qué yo no y terminaron invitándome

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

25. Hasta el momento, lo único que siempre quise y nunca pude conseguir, primero por falta de dinero y luego porque nunca la encontré, fue una manta de Belldandy en yukata sentada sobre un pez. Añoraba tanto esa imagen y nunca se me hizo tenerla. pic.twitter.com/HMMuVgVbLR

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

26. Fui de los "pioneros" que se pusieron a bailar en Dance Dance Revolution en las arcadias en Guadalajara. Nos íbamos en grupo a las diversiones Galex de San Pedro Tlaquepaque justo antes de que la misa de 7 terminara para tener más público. Por cierto, DDR >>>>>>>>> Pump it up

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

27. En el mismo orden de ideas, entrené mucho en DDR para poder participar en el torneo que se llevaría a cabo en la Anime Expo 2001, pero cuando tuve la oportunidad de entrar no lo hice porque vi la diferencia de habilidades. Fue cuando me decidí aprender a jugar en "Maniac"

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

28. No sé qué tenía en la mente, pero Sailor Moon me gustaba mucho, al grado de que una vez me gasté una tarjeta Ladatel nada más para hablar a EE.UU. a preguntar por el costo de envío a México de 2 pósters de SM que había visto en una revista en Sánborns.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

29. Solamente la he hecho de juez de concursos en 2 ocasiones: una, en un concurso de disfraces en, si mal no recuerdo, una Mangatrón, y la otra en un concurso de karaoke en una convención que se llevó a cabo creo que en 2006, cuando ya vivía en Japón.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

30. Hubo gente que me dejó de hablar de la noche a la mañana cuando vine a Japón. La verdad no comprendía por qué, ya que nunca se me subió a la cabeza y siempre agredecí el apoyo de mis amigos. Después, supe que era por envidia, porque yo "estaba viviendo el sueño otaku".

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

31. Asimismo, hubo amigos que me tuvieron envidia pero que me decían que era porque "yo podía ver anime todo el día". Su idea de que yo estuviera en Japón se centraba 100% en algo referente a anime y no a estudiar un posgrado.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

32. En juegos de pelea, siempre elijo personajes femeninos. Esta tradición se medio rompió en Ultra Street Fighter 4 cuando intenté manejar a Evil Ryu. Actualmente mis "main" son: Karin (SFV), Xiaoyu (Tekken). En el último KOF que jugué (2002) era Kula, Blue Mary, Mai.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

33. El mejor resultado que he tenido en un torneo importante de juegos de pelea es el regional de SFA3 de Guadalajara. Quedé en 2do al perder la final vs un amigo. Eso fue suficiente para ir al nacional en el DF, pero ahí perdí vs una Chun Li de Veracruz.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

33.1 Mi personaje era Sakura. Manejaba también a Karin, pero me latía más la primera nada más por su uniforme escolar.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

34. Años antes, en el torneo de SFA2 de Gdl sinceramente yo debí haber sido el campeón. Mi Chun Li era perfecta. Perdí la semifinal vs un Charlie (Nash) todo porque le perdoné un round al querer hacer un combo diferente al que le había aplicado durante toda la pelea.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

34.1 El campeón fue uno de mis mejores amigos, que peleó vs un conocido con el que retábamos seguido y había confesado que al único que tenía miedo de enfrentar era a mí. Él manejaba a Bison, y mi amigo escogió a Chun Li y le pasé todas mis tácticas, las cuales funcionaron

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

35. Durante el tiempo de "entrenmiento" para torneos de juegos de pelea me aventuraba a ir a zonas de la ciudad a las que nunca había ido y buscar locales, tiendas o farmacias que tuvieran el juego en cuestión. Fui a lugares a los que normalmente no lo haría (por peligrosos)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

36. Siempre quise ser de los que le ponían el suéter a la pantalla o a las manos en Mortal Kombat para que nadie viera cómo sacar las fatalities o los códigos para desbloquear personajes nuevos, pero nunca se me hizo… hasta que tuve acceso a internet en 1995

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

37. Nunca hice cosplay. Me llamaba la atención verlo, pero nunca encontré un personaje al que pudiera representar fielmente, así que le perdí el interés de hacerlo, pero no de disfrutarlo. Fui testigo del mítico "Santo" que se llevó las palmas en una Comictlán

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 24, 2018

38. Uno de mis tesoros más preciados en lo que a anime/manga se refiere es un cuadro de MKR que una gran amiga mía pintó. Su talento es increíble. Originalmente el cuadro lo creó para venderlo en convenciones, pero nadie le pagaba lo que ella pedía (bien merecido por cierto).

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

39. El cuadro mencionado anteriormente, mi colecicón de mangas (Yawara completa entre ellos), de cartas de Magic, mis cosas de D&D y demás objetos, todos se esfumaron una vez que me vine a vivir a Japón. En mi casa los vendieron o regalaron sin mi permiso.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

39.1 lo único que se salvó fueron algunas mantas que di en custodia a algunos amigos. Quiero creer que todavía están bien…

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

40. El primer CD original de música japonesa que compré fue el de Deep River de Utada Hikaru, durante uno de mis viajes a Anime Expo. Antes había comprado otros CD, pero después supe la realidad que muchos no quisieron aceptar: los CD de SM eran piratas.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

41. Aunque es cierto que le seguí la pista un rato, nunca me terminó de gusta Hamasaki Ayumi. Hay si acaso un par de rolas de ella que medio me gustan, pero en general nunca fue mi estilo.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

42. De quien sí me enamoré locamente (estilo "Thalía" cuando estaba en la secundaria) fue de Shimatani Hitomi, pero a ella la conocí ya estando en Japón, durante una barata de CDs en una tienda llamada Tsutaya. Estaba bien mami.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

42.1 Compré el disco "Delicious! The best of HItomi Shimatani" sin saber quién era o si cantaba bien o no. La nena me llenó la pupila al instante y eso fue suficiente para gastar mis yenes en ella. Hoy ya no es tan relevante como antes, pero la sigo escuchando.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

43. Casi al mismo tiempo conocí a ELT y me gustó su música. De ellos sí tengo varios CD originales. Algunas de mis rolas favoritas son:
– Fragile
– Time goes by
– HiFi Message
– Soraai

Están en Spotify (Japan, ignoro si estén disponibles en otros países)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

44. También por las mismas fechas conocí de lleno a Zard y también me hice de varios CD de ellos. Su vocalista, Izumi Sakai, tenía una voz privilegiada. Lamentable su fallecimiento tan pronto. De mis rolas favoritas:
– Makenaide
– Today is another day
– Don't you see
– My friend

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

45. Curiosamente, creo que la primera banda japonesa que escuché en México fue Spitz, con su rola "Hachimitsu". Ya en Japón fue más fácil seguirles la pista. De mis rolas favoritas:
– Cherry
– Nagisa
– Sora mo toberu hazu
– Robinson
– Kimi ga omoide ni naru mae ni

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

46. El fenómeno "idol" me "atrapó" en México cuando conocí a Morning Musume con la canción "Happy Summer Wedding". Crucifíquenme si gustan, pero en ese entonces me gustó mucho (y estaba Goto Maki :D)https://t.co/vqaJS7Up5C

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

47. Más recientemente le seguí la pista a AKB48, especialmente a Itano Tomomi. Muchos me cuestionaban mis gustos porque obviamente había chicas más guapas (Kojima Haruna para aquí y para llevar por favor), pero Itano me recordaba a un amor platónico que tuve en la prepa.

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48. Rolas de anime que todavía canto en el karaoke:
– Touch! (Touch!)
– Kanashimi yo, konnichiwa (Maison Ikkoku)
– God knows (Suzumiya Haruhi no Yuuutsu)
– Zankokuna tenshi no Thesis (Evangelion)
– Mahou Shojo Lala Bell (todos se sorprenden por la rola y por conocer a Lala Bell)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.1
– Moonlight Densetsu (Sailor Moon)
– Omoide ga ippai (Ranma 1/2)
– Platonic ni tsuranuite (Ranma 1/2)
– Miracle Girl (Yawara)
– Ame ni kiss no hanataba wo (Yawara)
– Soldier Dream (Saint Seiya)
– Kono michi waga tabi (Dragon Quest – Dai no daibouken)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.2
– Watashi wa Candy (Candy Candy op)
– Ashita ga suki (Candy Candy ed)
– Jikuu no Ren'ai (Tenchi Muyo)
– 1/2 (Rurouni Kenshin)
– Zenzenzense (Kimi no na wa)
– Secret Base – Kimi ga kureta mono (Ano hana, pero la conocí antes)
– Nana iro Symphony (Shigatsu wa kimi no uso)

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

48.3
– One more time, one more chance (Byosoku 5 cm)
– Yubiwa (Escaflowne)
– Kimi ga suki da to sakebitai (Slam Dunk)
– Odoru ponpokorin (ChibiMaruko-chan)
– Rouge no Dengon (Majo no Takkyubin)
– Yume no naka e (Kareshi Kanojo no jijou. El autor es de Fukuoka)
Y muchas otras…

— Manuel Medina (@medinamanuel) March 27, 2018

49. En serio: ver mucho anime y "doramas" (ODIO ese término) no hace a uno experto en Japón ni en cultura pop. Cierto: reflejan una parte de lo que es la vida por acá, y puede dar una idea de lo que uno tiene que pasar de este lado del mundo, pero para nada te hace conocedor.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.1 Lo comento porque en alguna ocasión recibí comentarios de que mucho de mi conocimiento sobre Japón seguramente lo había adquirido gracias a haber visto mucho anime antes de venir a vivir aquí; algunos otos malinterpretaron lo que alguna vez comenté sobre canciones:

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.2 Mencioné que el CD de endings de Ranma habia sido como mi forma de medir qué tanto progresaba con el estudio del japonés, pero eso es porque estudiaba con libros de texto y cada vez que veía la letra de esas canciones entendía un poco más.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

49.3 Como nota adicional, ese CD me lo robaron en Japón. Una vez fui a México y me abrieron el carro (el primero que tuve). Se llevaron nada más mis CDs. No lo he vuelto a comprar.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

50. No postulé para la beca de Monbukagakusho para "ver anime" o "vivir el sueño otaku". En ese entonces sentía que Japón era una mejor opción que EE.UU., y me llamaba la atención esa dualidad entre lo antiguo y lo moderno que tiene el país.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

50.1 Nunca habría imaginado que, en 2018, Japón seguiría usando fax y que la cultura de los sellitos estaría tan viva como siempre 😛
Pero fuera de eso, la verdad es que en México veía MUCHÍSIMO MÁS anime y leía más manga que ahora que estoy en Japón, aunque ya lo he mencionado.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

51. De lo anterior deriva el hecho de que no entiendo cómo hay gente que se queja de que hoy en día es "difícil" conseguir material en México. ¿En serio? Hace 20 años moriríamos por algo como CrunchyRoll, o porque pedir cosas por internet fuera tan fácil y confiable como ahora.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

52. Terminaré este hilo con lo siguiente: los fans se acostumbraron a que ver anime "debe" ser gratuito, o costar muy poco, cuando en realidad es todo lo contrario (y eso que los precios del material original han bajado considerablemente).

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53. Ser fan de anime y manga es caro. Muchos se quejan de que las cosas llegan tarde a México o que no llega mercancía de X o Y serie, pero cuando tienen la oportunidad de apoyarla de forma legal simplemente se hacen los dormidos porque "está caro" o "ya la vieron (pirata)".

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.1 Me gustaría que vieran los precios de los BluRay (o DVD en su momento) de animación aquí en Japón y los compararan con los que se venden por allá, así como de su contenido. Con decirles que me sale mucho más barato pedir 1 BluRay de Ghibli por Amazon USA qie comprarlo aquí

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.2 Cierto: aquí está Akihabara, DenDen Town y otros "centros otaku", y hay mucho material de muchas cosas, pero eso es un reflejo del apoyo que los fans le dan a la industria, de forma correcta. No basta con saber mucho de una seria porque la vieron pirata, ni tampoco

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.3 participar en exhibiciones públicas para que las empresas "vean" que a la gente le interesa. Esto es un negocio, y como tal, necesita ver ganancias. Las casas productoras, las de animación, los mangakas y demás involucrados no trabajan por amor al arte (y vean las

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

53.4 condiciones en las que algunos mangakas trabajan hasta que una de sus obras tiene la suerte de "pegar" y sacarlos de ahí). Las cosas en México en este rubro han cambiado muchísimo en 25 años, pero si quieren ver todavía más, hay que apoyar de forma legal. Comprar pósters en

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

54.5 en el tianguis para tener forrado su cuarto podrá ser signo de devoción entre "otakus", pero no ayuda para nada a que haya material original de fácil alcance.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

55. Ser "otaku" o lo que sea es asunto de cada persona. Mientras estén en su rollo y no anden queriendo imponer gustos (ejemplos: Narutards) nadie tiene por qué decirles nada. Yo estuve ahí, y una parte de mí lo sigue estando, y no hay nada como vivir la afición al máximo

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

55.1 Eso sí: no me pidan que haga la pose de Sailor Moon en las fotos como lo llegué a hacer hace muchos años, cuando todavía era ingenuo.

No llegué a todos los like que le dieron al primer tweet, pero espero que esto haya servido de algo. Esperen ver la compilación en el blog.

— Manuel Medina (@medinamanuel) April 3, 2018

Y aquí está cumplido lo último que dije 🙂

 

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mayo 19, 2018 09:00

mayo 15, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

3, tres, 三

Honestamente, me es difícil decir si un año ha pasado muy rápida o muy lentamente. Parece que fue ayer cuando estaba escribiendo el segundo escrito de esta lista, y sin embargo, haciendo memoria no puedo dejar de sorprenderme de todo lo que pasó ni del crecimiento que mi hijo ha experimentado durante ese tiempo.

Quizá lo que a mí me causa más asombro es el hecho de que él maneje 2 idiomas como si nada. Bueno, casi. Su japonés es mucho más fluído que su español, pero este último no está tan mal, y me deja impresionado cómo la mente de los niños funciona para que él cometa errores comunes en conjugaciones de verbos irregulares, como “yo sabo”, o “yo me poní los zapatos”, sin que le haya enseñado explícitamente esas palabras.

Con mi hijo creciendo, se ha vuelto mucho más fácil pasar tiempo con él y llevármelo a pasear (nada más nosotros dos): acuarios, zoológicos, arcadias (le encantan Mario Kart y Luigi’s Mansion, aunque últimamente a este último le ha tenido miedo) y hasta karaoke. Debo confesar que la primera vez que salimos juntos sí estaba nervioso, pero después de un día de ver Shinkansen, ir al acuario de Sumida y contemplar el Skytree, la pasé muy bien, y verlo sonreír fue lo mejor de la experiencia. Hasta medallita conmemorativa hicimos. Y de ahí en delante agarré confianza y ahora ya ni es necesario hacer planes para ir a algún lado en específico.

En contraste, algunas situaciones se han vuelto también más complicadas. Por ejemplo, darle de comer toma mucho tiempo, nada más quiere comer lo que le gusta (termina comiéndose todo, pero después de un rato); dormir es otra de ellas, pues poco a poco comienza a poner más resistencia a la hora de hacer la meme porque todo el tiempo quiere jugar. Asimismo, está desarrollando vergüenza, y ahora tarda más en ser él mismo cuando está alguien que no conoce, no quiere que lo cambien en presencia de nadie más, está en la edad del “¿por qué?”, etc., etc.

He de confesar que hay días en los que de plano siento que no me sale nada bien, pero es precisamente en ellos cuando veo a mi hijo jugar y hablarme en español cuando me doy cuenta de que al menos algo no estoy haciendo mal. Y lo corroboro cuando él me pide que juguemos “Super Mario World” (ya lo terminamos), “Yoshi’s Island” (en proceso), “Mega Man X” (también terminado) o “Little Nemo Dream Master” para “ganarle al pingüino malo y a la mantarraya mala” (sus palabras tal cual). También voy a confesar que me da mucho gusto cuando por las mañana se levanta y me ve jugando Street Fighter V y me dice: “Papá, ¿estás jugando Street Fighter?” 😀 He estado jugando con él el Super Street Figher II de Super Famicon, y su personaje favorito es Blanka (ahí le estoy fallando, pero corregiré eso a la brevedad posible :P).

También ha comenzado una nueva batalla: la escuela. Aunque por su edad no pudo entrar al kínder este año, ya está yendo al “pre-kínder”. Todavía no se adapta, pues se la pasa llorando o enojado, pero ahí la llevamos.

Hace tres años tuve la sensación más hermosa de toda mi vida. Hoy, en el tercer cumpleaños de mi hijo, me es grato darme cuenta de que no terminó ahí, sino que ha seguido vigente todo el tiempo.

¡Felicidades en tu tercer cumpleaños hijo! Este año aprenderás a andar en bicicleta 😀

Y ahora, vamos a comer pastel 🙂

mayo 15, 2018 09:33

mayo 10, 2018

Victor Manuel Mtz.

The boots theory

Or why the rich are rich…

“The reason that the rich were so rich, Vimes reasoned, was because they managed to spend less money.

Take boots, for example. He earned thirty-eight dollars a month plus allowances. A really good pair of leather boots cost fifty dollars. But an affordable pair of boots, which were sort of OK for a season or two and then leaked like hell when the cardboard gave out, cost about ten dollars. Those were the kind of boots Vimes always bought, and wore until the soles were so thin that he could tell where he was in Ankh-Morpork on a foggy night by the feel of the cobbles.

But the thing was that good boots lasted for years and years. A man who could afford fifty dollars had a pair of boots that’d still be keeping his feet dry in ten years’ time, while the poor man who could only afford cheap boots would have spent a hundred dollars on boots in the same time and would still have wet feet.

This was the Captain Samuel Vimes ‘Boots’ theory of socioeconomic unfairness.”

― Terry Pratchett, Men at Arms: The Play

Same apply for knives, tools and cloth for winter and rainy seasons, and it’s totally true, I learned the hard way after buying two cheap boots that not even ended the rainy season, and my good pair that continues to this day.

mayo 10, 2018 06:24

mayo 09, 2018

Victor Manuel Mtz.

En la licenciatura

Tuve un profesor que al revés, nos daba estadística y decía, cuando se cansen de todo este rollo y quieran ganar dinero, vengan a mi empresa a realizar encuestas, ahí es donde esta el dinero y no lo decía de broma.

Pero uno idealista todavía iría a encontrarse otros caminos y otras historias, recuerdo que más de uno si se fue a chambear por allá, pero eso es otra historia.

mayo 09, 2018 05:40

abril 19, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Decisiones – 15 años después

Aunque se me pasó la fecha para publicar esto (originalmente iba a salir el 2 de abril), me quise esperar un poco para editar algunas cosas… y como siempre no quedé a gusto con los cambios :/

Últimamente me he puesto a pensar sobre el tiempo que he vivido en Japón, pero de una forma diferente: dándome cuenta de que las jóvenes de 18 años ahora tenían 3 cuando brinqué el charco. Por más joven que uno quiera sentirse, los años siempre están para recordarnos que ya no lo estamos tanto. Y es que el shock es diferente (o de menor intensidad) si piensas “tengo 15 años en Japón” que “los que ahora son mayores de edad en México tenían 3 años cuando yo me vine para acá”… El fregadazo pega fuerte, y aunado a los “regalitos” que trae el estrés de la vida de este lado del mundo, no puedes evitar pensar que, en efecto, los años no pasan en balde.

No crean que me pongo melancólico y dramático por eso. Siempre he pensado que con la edad viene mucha experiencia y que cada época tiene su forma particular de disfrutarse. No obstante, cuando estás entre dos culturas (la que dejaste en tu país y la del país en donde vives) y te das cuenta de que por responsabilidades y compromisos simplemente ya no puedes estar “en la onda”, o mejor dicho “en dos ondas”, el peso se siente más.

Lo anterior se debe sin duda a que, a pesar de que tengo tanto tiempo por acá, realmente siempre había pensado en Japón como un lugar pasajero, que en algún momento iba a dejar. Con todos sus pros y contras, una parte de mí siempre se ha negado a creer que éste es el mejor lugar en el que podría estar. Ahora bien, eso de “el mejor lugar” no necesariamente cumple mis expectativas, pero como ya no estoy solo ya no nada más es lo que yo piense o sienta, sino que tengo que poner en la balanza también lo que los otros miembros de la familia piensan y sienten que es lo mejor. Es como intentar llegar a un acuerdo tácito, tanto con la familia como con uno mismo.

No, no estoy diciendo que ya en definitiva me voy a quedar aquí, sino que poco a poco se acerca la hora de tomar esa decisión, y tengo que considerar todos los factores relevantes para poder hacerlo. Y es ahí cuando realmente añoro la época en la que podías intentar una y mil cosas, y simplemente cambiar de rumbo si algo salía mal. Nunca huír, siempre terminar lo que uno comienza, pero no quedarse en algo más tiempo del necesario. Es ahí donde recuerdo ese sentimiento que tuve cuando vine a Japón por primera vez en 2002, y luego regresé becado en 2003. Y también es ahí donde digo “Sip. De plano me falta mucho para considerarme una persona madura, pero ahora ya no soy joven. En unos meses voy a pasar a ser un ‘cuarentón’. ¿Me va a dar una crisis por eso o de plano ya me está dando y no me quiero dar cuenta?”.

Uy sí, súper profundo todo lo anterior.

Mi hijo crece, y con ello comienzan los planes ya más a futuro. En concreto en este momento: escuela. Todavía le falta un año para entrar al kínder, pero desde ahora tiene que comenzar con actividades que lo prepararán para ese momento, y de preferencia en el lugar en donde queremos que entre. ¿En pocas palabras? $$$. Si me quiero mover de Japón, tiene que pasar en a lo más 3 años a partir de ahora, pero para moverme necesito tener seguridad y estabilidad al lugar donde me vaya a ir; ya no es nada más decir “pues me lanzo y como puro atún en lata y me acomodo en un rincón”. No, no quiero todo en bandeja de plata, pero al menos sí necesito lo esencial para darle la estabilidad que mi familia necesitará en cualquier lugar al que nos movamos.

Pese a que ya lo comenté, aquí lo vuelvo a recalcar: realmente me desanimó mucho lo que pasó hace poco con cierta institución educativa de mi tierra natal, y más porque no es la primera vez que me la aplican de forma similar. Con todo, me ayudó a sacudirme la cabeza y pensar con más calma y seriedad en lo que pasaría si regreso a México. Además, creo que no estoy solo: así como yo, fuera de México hay muchos paisanos (de diferentes profesiones y oficios, muchos de ellos muchísimo mejores que yo) que se preguntan si realmente vale la pena regresar al terruño, especialmente cuando no tienes “palancas” o formas de asegurar un buen puesto, y más con familia… Respeto muchísimo a aquellos que ya tomaron la decisión definitiva de regresar (o ya regresaron y están echándole ganas), así como también respeto muchísimo a aquellos que ya decidieron que están mejor en donde están y, por mucho que amen México, no van a regresar. Cada uno está en su derecho y ni yo ni nadie puede ni debe reprocharles nada, mucho menos aquellos que no tienen idea de lo que uno vive fuera de su país pero se la pasan criticando a los que vivimos fuera, por la razón que ustedes quieran y gusten.

Japón ha sido mi segundo hogar por ya 3 lustros. Hay mucho que no me agrada de aquí, pero es parte de lo que uno tiene que sacrificar por lo que sí le gusta. En contraste, México también tiene muchas cosas buenas, pero las malas ahí están también. Sin duda, no hay país perfecto, y a donde uno vaya y se quede se tiene que acostumbrar.

Mi idea de quedarme en Japón después de que me salió el título de doctor en una caja de cereal terminé el doctorado era porque precisamente sentía que no había terminado aquí. Todo fue muy rápido, y de haber optado por regresar a México en ese entonces me iba a dejar con la idea incómoda de que no terminé mi ciclo aquí, aunque el doctorado estuviera terminado. Incluso cuando regresé de visita a México en 2012 recuerdo que me despedí de mis papás diciendo: “Me voy porque todavía tengo cosas que hacer allá”. Mi vida en Tokio todavía no cumplía un año, y acababa de terminar una de las épocas más difíciles que he tenido en la vida, así que no había ni un gramo de duda en mi decisión. Ahora creo que estoy cerca del punto donde debo cerrar un círculo para abrir otro, y quizá sea aquí mismo, pero ya con una visión a futuro más clara y concreta.

Van 15 años, y algo me dice que todavía faltan más.

abril 19, 2018 07:52

abril 05, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

La animación japonesa por fin encuenta un lugar en México

Durante la serie de los años maravillosos, y específicamente en la parte 4.5 escrita en 2011, comenté un poco sobre mi afición a la animación japonesa y al mismo tiempo mencioné brevemente la situación que el anime y manga vivían en ese entonces en México (y posiblemente Latinoamérica). Quise retomar el tema debido a los cambios que la afición ha vivido en México en los últimos meses, aunque se han venido cocinando desde hace algunos años.

Es necesario mencionar con detalle (ahora sí) la situación que se vivía en los años 90, tanto para refrescar la mente de los que vivimos esa época como para poner en contexto a las nuevas generaciones que no lo hicieron o que eran muy pequeños para darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Inserten aquí todas las exclamaciones de “¡Ya estás ruco!”, “¡ya llovió!”, “uuuuuuuu” y similares, pues aunque diga que no, esto va a sonar a historias de ésas en las que los niños se sentaban alrededor del abuelo mientras éste las contaba.

Tengan muy en cuenta lo siguiente: todo lo que aquí escribo es enteramente basado en mi percepción y experiencia. Ciertamente no soy la persona más informada al respecto y seguramente hay muchos más que pueden ahondar en alguno de los temas aquí referidos (si no en todos). Además, recuerden que tengo casi 15 años (al momento de escribir esto) viviendo fuera de México, por lo que seguramente se me van a escapar detalles de la situación del medio durante todo ese lapso.

Aunque en México se ha transmitido animación japonesa desde los 80s, la penetración del anime como lo conocemos actualmente comenzó a darse a mediados de los 90s. La gente conocía Saint Seiya, Dragon Ball, y los que recordaban, “La princesa de los mil años”, “Gigi”, Lala Belle, Candy Candy, “Robotech”. Sin embargo, entre los conocedores se movían otras que, salvo que alguno de tus conocidos fuera uno de ellos o un amigo cercano, jamás habías escuchado. Se rumoraba de una película llamada “End of Summer”; se mencionaba algo como “Guyver”; algunos otros contaban lo grandiosa que era “Ninja Scroll”… Pero todo quedaba siempre en rumores. ¿Cómo veías entonces esas joyas de las que se hablaba casi en secreto, y que si las conocías, eras (o mejor dicho, te sentías) parte de una élite que no tuvo otro origen más que el de “ser de los primeros en saber/conocer algo”? La respuesta era que te prestaran los videocassettes (vean Wikipedia si en verdad no saben lo que son). Pero esto era mucho más complicado de lo que se lee. Primero, tenías que ganarte la confianza de su dueño; luego, tenías casi casi que jurar con sangre que no se los ibas a enseñar a nadie más, ni que tampoco le sacarías una copia para tu uso personal. En resumen; tenías que mantener un cierto nivel de secreto. Después de todo, haber visto las series te ponía en una jerarquía (totalmente ficticia) más elevada que los demás, pero poseer material propio era la cúspide, y parecía que con limitar el acceso a él uno “protegía” su estatus.

Obviamente, la voz comenzó a expandirse, y cada vez más gente estaba interesada en ver esas series de caricaturas que (en la mayor parte de los casos) se “alejaba” de los clichés de aquellas con las que habíamos crecido: había trama, desarrollo de personajes (¡algunos incluso morían! Claro, todos excepto Seiya…). Se comenzaron entonces a crear grupos de gente con la misma afición. Los fans, que hasta entonces mantenían el gusto en secreto por miedo a la burla (en ese entonces la idea de que toda caricatura era dirigida a los niños era aún más fuerte de lo que ahora es; TV Azteca listaba a “Los Simpson” dentro de su barra de programas infantiles) comenzaron a salir a la luz y se congregaban para disfrutar series, películas o mercancía de ellas.

Había mercado, y mucho. Sí: las televisoras comenzaron a darse cuenta del potencial del “anime”, “animé” (como muchos equívocamente lo pronuncian), “caricaturas japonesas” (término que hacía enfurecer a más de alguno porque “¡ES ANIME, NO CARICATURAS!” – y aquí me incluyo… Era joven e ingenuo todavía), pero la velocidad con la que conseguían, de manera legal, series para transmitir, no era la suficiente para satisfacer a los que conocían que había mucho más que Dragon Ball, Sailor Moon, “Las Aventuras de Fly”. Los menos agraciados (léase: los que no tenían forma de conseguir las otras series) generalmente se sentían satisfechos con lo que podían obtener, pero quienes ya habían probado las mieles de animaciones con tramas mucho más complejas querían más, mucho más, y si las grandes empresas no podían proveerlo, lo buscarían en algún otro lugar, y hubo quienes aprovecharon la demanda para hacerse de una mina de oro.

Eran muy pocos y contados los que realmente viajaban a Japón para buscar y traer material a México. La mayoría lo conseguía desde Estados Unidos, y en algunos casos ni siquiera viajando personalmente, sino a través de contactos por correo con gente que vivía en ese país y estaba dispuesta a enviar videocassettes, monos de peluche, CD’s, etc., ya fuera para hacer negocio o como simple favor personal. Estos eran originalmente los medios por los que la mayoría de quienes poseían las series mucho antes de que se diera el “boom” las habían conseguido. Nacieron nuevos proveedores, pero muchos de ellos tenían un fin diferente a los fans: hacer dinero. Y es que la idea no era para nada mala: mucha demanda, poca oferta, y con que tuvieras un conocido que medio supiera qué es lo que se estaba viendo o la gente quería ver, podías poner un negocio, basado totalmente en distribución ilegal, pero negocio a fin de cuentas. Y con el surgimiento de estos negocios se volvió más fácil conseguir algo que quisieras ver, pero muy difícil conseguirlo de primera mano, puesto que nadie revelaban sus contactos ni la forma de obtener la mercancía. “Cuidaban su negocio”, si así lo quieren llamar.

Al principio eran pocos. La animación japonesa todavía era algo medio “oscuro”, pero la afición ya no era un secreto, y comenzaron a surgir los grupos de discusión, los “clubes”, y las famosas “convenciones”. El medio comenzó a crecer, y comparado como había sido apenas algunos años atrás, ver alguna serie relativamente reciente o adquirir el CD (pirata) de alguna de tus series favoritas era cuestión de si podías pagar o no. Oh sí, el negocio era totalmente ilegal, pero nunca fue barato, ni siquiera los famosos CD de SM Records, que todo mundo consideraba originales (y te los vendían como tal) pero que a fin de cuentas eran también piratas.

Ése fue siempre el problema: el dinero.

Algunos de los proveedores de antaño podrán poner a discusión que ésa no era la razón principal, pero siempre terminaba en eso. El surgimiento de nuevas tiendas donde los dueños apenas si conocían lo que vendían reflejaba que cada vez había más gente buscando obtener su rebanada del pastel, y considerando que los fans estaban hambrientos por conocer y tener más, abrir una tienda de mercancía referente a animación japonesa era, a mediados de los 90s, casi un éxito seguro. ¿Estaba caro? Ni modo. Estabas a la merced de los precios que cada vendedor quisiera manejar. Es más: ni siquiera necesitabas tener un local fijo; conseguías material, conocías a las personas correctas, se juntaban en algún lado y tú simplemente ibas ahí a mostrar (y muy probablemente a vender) tu mercancía.

Esto hasta parece historia de tráfico de drogas.

Tuvimos una época dorada, bañada en piratería y comercio ilegal, pero eso al fan no le importaba: se hablaba de tal o cual serie y era cuestión de ir con tu proveedor favorito a ver si tenía o sabía algo al respecto. Los clubes de aficionados se habían vuelto el emblema y la voz de la afición, y pertenecer a uno era, para algunos, símbolo de estatus. Los que manejaban los clubes estaban o creían estar (por lo general, porque conozco a quienes no fueron así) en un estatus todavía más alto, y dichos clubes comenzaron a dosificar el acceso al material que le concedían a sus miembros, los cuales pagaban una cuota mensual para seguir siendo considerados como tales.

El surgimiento de varios clubes de animación obviamente trajo consigo rivalidades, en donde la muestra de poder era ver quién tenía más y mejor material. No había señal de querer hacer algo por la afición en general, sino más bien por el grupo al que se pertenecía, y a final de cuentas por uno mismo. Comenzaron las envidias, los celos y, de nuevo, al aire secreto y misterioso de cómo o dónde conseguir material. Durante un tiempo esto se mantuvo, pero poco a poco algunos de esos clubes comenzaron a perder miembros por razones diversas: algunos simplemente se enfadaron; otros encontraron su hilo negro y comenzaron a obtener material y mercancía sin intermediarios; otros más perdieron el gusto.

Después de esto, vino una etapa de sobre-saturación (dentro del mercado ilegal): conseguir material se volvió relativamente trivial para el fan promedio; el surgimiento de tiendas en exceso comenzó a afectar a quienes habían abierto sin un plan de negocios sólido; las convenciones que antes eran añoradas y amadas por todos se volvieron pan con lo mismo: cobrar por entrar a comprar mercancía casi siempre ilegal, el concurso de disfraces donde no faltaba quien le gritara a la chica que enseñara más piel, los mismos invitados y la misma mecánica siempre. Lejos, muy lejos estábamos ya en ese entonces, de tener un evento en México de la calidad de la Anime Expo (en el año 2001 y 2002). Había planes, ideas muy buenas, pero la falta de organización y seriedad de muchas de las partes hicieron que muchos de esos planes se vinieran abajo. Incluso a mí me tocó estar involucrado en algo así, y las cosas no salieron bien sencillamente porque no había organización ni apoyo. No es posible convencer a gente seria del medio cuando las cosas no se hacen en serio y las bases son puras especulaciones.

El mercado legal no levantaba simplemente porque lo que ofrecía era algo que los fans ya lo habían visto hacía tiempo y el interés ya no era el mismo. Incluso tener DirectTV para ver animación japonesa en el canal “Locomotion” ya no era tan llamativo como antes. Había manga en español, traído por la ahora difunta editorial Vid, de la cual cuentan que su decadencia se debió precisamente a lo aquí mencionado (quisieron abarcar mucho, invirtieron mucho, no se vendió lo que esperaban). El boom había pasado. ¿Las televisoras? Dejaron de apostar por material nuevo y prefirieron usar la fórmula ya probada. Cuentan que Dragon Ball Z duró en TV mexicana muchos, pero muchos años,y eso que pasaban 5 capítulos a la semana. Huelga decir que internet comenzó a tener mayor penetración en los hogares de México y ¿para qué ir a comprar videocassettes cuando puedes bajar todo de torrents y quemar CD/DVDs al por mayor? La época de ir al tianguis a comprar impresiones a color de alguna de tus series favorita claramente había quedado en el pasado, y con ello las esperanzas de que más y mejor material llegara al país de forma legal. Esto siempre fue tema de discusión y contradicciones entre los fans: muchos querían que las grandes televisoras trajeran obras más recientes de Japón, pero pocos querían apoyar al mercado (adquiriendo mercancía de forma legal).

¿Películas de animación en el cine? Fue un logro haber tenido un par de Saint Seiya, y mucho, mucho después, Sen to Chihiro no Kami Kakushi. Hasta ahí. Si no pasó mucho cuando la afición había podido estar más unida, mucho menos pasaría ahora que cada quien estaba por su cuenta.

Mucho tiempo después aparecieron servicios como Crunchyroll o Netflix  que ofrecen una alternativa legal para poder ver series en stream. Quizá en México no haya tanto problema (si es que hay alguno) en bajar las cosas por torrent, pero en otros países tienes que andar “toreando” para poder hacerlo o te arriesgas a que te pesquen y te vaya muy muy mal. Si bien Crunchyroll, Netflix y similares no son los servicios perfectos, al menos son una apuesta nueva, diferente y legal, que es lo más importante. Cierto: siempre habrá quienes hagan o intenten hacer todo por la vía ilegal, pero el verdadero apoyo al medio se da por medios legales, con números que se puedan mostrar a los creadores y casas productoras para que volteen a ver a México (y Latinoamérica) como un mercado accesible.

Lo siguiente está basado en información proporcionada por nada más y nada menos que Érika (@kikamx_) la presidenta de KEM MEDIA (mayúsculas intencionales porque así está definida la empresa). Quizá el nombre de la empresa no les suene, pero si andan en el medio de “monas chinas”, seguro conocen alguno de sus proyectos.

Hace algunos años, en 2009, apareció un sitio web llamado RetornoAnime, que, como se puede leer aquí, nació primero como un pasatiempo, pero después se convirtió en un pilar en lo que a animación japonesa en México se refiere. Además de cubrir eventos de renombre en el medio, también fueron parte de un proyecto colectivo llamado “Kokuban”, con el cual, junto con el apoyo de Crunchyroll, hicieron proyecciones gratuitas de Sword Art Online.

Érika comenta:

Poco después, a Karla se le ocurrió que igual y podíamos traer Madoka Magica a México, ya que vio que Aniplex estaba autorizando proyecciones fuera de Japón. Y pues inicié el contacto con Aniplex of America. Y ahí fue cuando nació “Konnichiwa Festival”.

(Nota: Karla es también una de las fundadoras del proyecto)

Konnichiwa Festival es un proyecto que apuesta por traer películas del cine japonés (no nada más animación) no solamente para dentro del festival, sino para distribuirlas en México y Latinoamérica, y en lo que lleva de existencia han llevado a nuestro país muchas cintas actuales y relevantes, lo que en “mis tiempos” era el sueño dorado de muchos (incluyéndome):

KEM MEDIA el vivo ejemplo de lo que pasa cuando se hacen las cosas bien. Antes que Karla y Érika se aventaran a hacer el proyecto, había visto ya a muchos queriendo hacer lo mismo pero fallando rotundamente por falta de seriedad o por querer irse por el camino fácil. De haberse puesto las pilas, estaríamos hablando de una empresa o proyecto similar desde hace 20 años (o más). Pero no: casi siempre que había oportunidad las cosas terminaban enfocándose en sacar algún tipo de ganancia rápida y no en un proyecto a largo plazo.

Ciertamente falta todavía mucho por hacer, pero esfuerzos como los de KEM MEDIA son importantísimos, sobre todo ahora que son reconocidos en Japón. Apoyar a este tipo de iniciativas también juega un papel importante, y según veo, los fans están respondiendo positivamente. Esto, sin duda, dará pie a lo que muchos de nosotros buscábamos hace décadas, cuando el terreno era “virgen”: animación japonesa en DVD/Blu Ray original, oficial y a precio accesible, y sin tener que pedirla desde el extranjero; películas de animación en el cine sin tener que esperar un milagro a que alguna de las televisoras se dignara en llevarlas a los cines en México. En serio: para mí todo eso era un sueño, y después del fiasco de las pseudo convenciones en México y de ver lo poco que avanzaron en tanto tiempo, lo seguía considerando un sueño. Ahora quizá ya no lo sea tanto, y eso no significa nada más que buenas noticias para quienes disfruten de esto.

Para aquellos que apenas comienzan con el gusto por las caricaturas japonesas y los cómics japoneses, la situación actual del medio es lo que siempre ha sido. Sin embargo, para aquellos que, como yo, vieron al medio nacer, crecer y estancarse en México, parece que, por fin, nuestra afición encontró su lugar en el país.

abril 05, 2018 05:57

marzo 05, 2018

Victor Manuel Mtz.

Robótica

La robótica es algo que me causa conflicto, porque cuando era yo pequeño tuve la oportunidad de aprender un poco de Logo en los centros Galileo, pero también tuve la oportunidad de sufrir de varios docentes que especialmente no entendían muy bien lo que era el lenguaje y no veían muy bien a un chico que le gustaba leer adelante de las lecciones que tenia o textos externos, un bonito eufemismo para decir que no dure mucho en Galileo, total que eso y la falta de piezas que encontré en libros y revistas para construir sensores, lo caro que eran los convertidores analógico digitales y por supuesto la propia computadora, hicieron que mi incursión con la robótica o al menos lo más cercano a ello fuese, logo, lisp y alguna otra cosa limitada al software.

En casa D desde muy pequeño por supuesto ha estado con la idea de los robots y que se puede hacer y construir, cuando le buscamos un lugar donde pudiera aprender a construirlos, yo estaba con muchos sentimientos encontrados, ya que sabia que en la academia Mexicana de Ciencias en Universum y otros lugares hay cursos donde se usa Arduino o Raspberry para construir robots y programarlos completos, para re utilizar basura prácticamente y convertirlo en cosas muy interesantes y aprender en el proceso, el gran problema, en horarios y lugares muy distantes en tiempo, que no tanto geográficamente de donde vivimos.

Otra es difícil regresar a eso que una vez lo apasiono a uno y no desesperar al regresar algunas frustraciones que se sufrieron, dicho esto busque que justamente esa parte no fuese prejuicio para lo que íbamos a emprender… yo sabia desde mucho tiempo atrás de los sets de Lego, pero especialmente que son jardines vallados y propietarios no me agrada para nada, por supuesto también se de la existencia de arduino hace bastante tiempo y tengo conocidos que han hecho grandes cosas con ellos.

Cuando tuvimos que decidir ahora si como hacemos para que D construya robots las dos opciones rápidas que encontramos fueron las escuelas que invierten en Lego y su programa de capacitación/entrenamiento o desarrollar uno propio con hardware libre, por supuesto lo segundo es mucho mas interesante, pero requiere de mucho tiempo y tal vez de una sensibilidad que apenas estoy aprendiendo… decidimos por lo primero, cada vez estoy mas convencido que lo segundo tiene muchos mas oportunidades y que en la adolescencia si no se lo presento, lo va a descubrir sólo…

Hasta no hace mucho que he visto a los hijos de mis colegas… y que he escuchado la queja de que el juguete del niño más bien se lo compró el padre, como que me ha caído el veinte de lo mucho que he evitado demostrar todo el interés o fomentar interés en los míos por el hardware libre, por el temor de también transmitirles mis frustraciones, prejuicios y proyecciones, hoy estoy considerando re encontrar con Lego o aventarme con Arduino… esperemos que la carga de trabajo me ayude|decida por mi por la opción más factible.

marzo 05, 2018 03:56

marzo 03, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Versión actualizada

En 2008 respondí a un meme en donde simplemente había que elegir un video de YouTube. Si no le dieron click a liga, el video que elegí fue el de “Nations of the World”, por Yakko Warner.

Poca gente sabe (me incluyo yo hasta hace varios meses) que Rob Paulsen, el actor de voz que dio vida al mayor de los hermanos Warner, tiene una versión actualizada (para 2017) de la misma canción.

Si no saben de qué hablo, les recomiendo mucho ver primero la versión original presentada en Animaniacs, y luego ver la actualizada, que dejo a continuación:

marzo 03, 2018 12:27

Y otra vez sucedió…

En la entrada del 14 de febrero mencioné que pronto tendría noticias que compartir en el blog. Helas aquí, y les adelanto que no son nada buenas.

Por razones de respeto a quien fue mi contacto durante toda esta experiencia, no daré nombres. A fin de cuentas entiendo (y quiero creer) que no fue su culpa, pero como fue la persona que me contactó, es a ella a la que mi reclamo fue dirigido. Digo “fue” porque ya se lo envié, esperando que esa persona entienda mi posición.

Resulta que el pasado 24 de enero esa persona, a la que llamaremos Z7, me contactó por parte de la Universidad de Guadalajara para invitarme a Talent Land, un evento de gran magnitud que se llevará a cabo del 2 al 6 de abril de este año en Expo Guadalajara. La idea era que asistiera al evento a compartir mi experiencia como egresado de la UdG y lo que he logrado por este lado del mundo.

Imagínense mi entusiasmo cuando de repente me llega una invitación de esa magnitud, y en México, ¡y en Guadalajara! No solamente tendría la oportunidad de apoyar a la UdG en algo, sino que también podría ver a mi familia. Todo sonaba muy bien. Sin embargo, ya me ha pasado algo similar antes, y con la UdG “me la aplicaron” de forma similar con el intento de repatriación por parte del CONACYT dos años consecutivos (y será lo único que mencione al respecto, al menos por el momento), aunado con que tengo que conseguir el permiso por este lado del mundo, lo primero que pregunté fue, tal cual:

¿De su lado ya es un hecho que si digo que sí se hace, o apenas es una propuesta?

Z7 me aseguró que ya todo era un hecho, y que podían pagarme el vuelo redondo del día al día que yo quisiera, ya que entendía que era posible que quisiera pasar más días en Guadalajara.

¿Se puede pedir algo mejor? Evento en Guadalajara, participo con la UdG, veo a mi familia y amigos, y me pagan el vuelo… Pues claro que me moví para poder conseguir el permiso para asistir.

Para no hacerles la historia larga y no entrar en muchos detalles: después de una negociación la idea les encantó por acá, tanto como porque uno de los empleados del área de inteligencia artificial participaría en un evento de ese calibre, como porque podría hablar del proyecto en el que estoy trabajando. Me dieron el visto bueno, y por tanto le dije a Z7 que sería un honor poder participar.

¡Bien!

Todo parecía marchar sobre ruedas. Z7 me pidió mi currículum vítae en español, y como no lo tenía hecho me puse a redactarlo. Se lo envié, junto con algunas sugerencias de vuelos y Z7 confirmó haberlos recibido. Me indicó que ya había pasado mi currículm con la coordinación de contenidos y que de ahí se pondrían en contacto conmigo para darle seguimiento a la invitación, sobre todo para platicar de la forma en la que apoyaría y los temas que trataría. Z7 me dijo que sería bueno que yo también propusiera temas para las charlas.

Esa plática ocurrió el 8 de febrero.

15 de febrero: todavía sin recibir mensaje de la coordinación de contenidos. “Falta tiempo”, pensé. Le mandé mensaje a Z7 diciéndole que no había recibido contacto alguno y que sería bueno ir discutiendo los temas.

No hubo respuesta.

En la empresa, el jefe de departamento estaba muy emocionado con mi participación en el evento, y constantemente me preguntaba de qué hablaría, porque quería hacerlo público (a toda la empresa); del equipo con el que trabajo recibí felicitaciones como en la vida me las han dicho. En fin, de una forma o de otra, además del apoyo, era obvio que mi presencia ahí les importaba muchísimo (¿posibles planes de crecimiento en México? Ni idea). Las preguntas sobre mi participación eran cada vez más frecuentes. ¿Qué podía responder? Que en México las cosas no se hacen como en Japón y que todavía no se decidían los temas, pero que mi participación era un hecho y que en cuanto los temas estuvieras escogidos se los haría saber.

23 de febrero: todavía sin recibir respuesta de Z7 ni contacto por la coordinación, vuelvo a enviarle mensaje a Z7 por varios medios expresando grosso modo lo referido en el párrafo anterior y pidiendo una pronta respuesta. “Falta poco más de un mes, pero cada vez veo que más gente está confirmada y yo todavía no… ¿será que…? Nah…”, otra vez pensé.

1 de marzo: Z7 me envía un correo disculpándose por la falta de contacto debido a razones laborales, y me explica que por esas razones laborales dejó con una maestra una lista con invitados que ya tenían el visto bueno de la jefa con la seguridad de que le daría seguimiento, pero que cuando regresó y revisó, resulta que por grilla y enojo porque la señora no llevaba la organización completa, esa señora decidió no agregar a algunos porque “ya no tenía espacio”. Z7 se disculpa profundamente conmigo y me propone cambiar a otro evento y a dar charlas en otros centros universitarios, pero en fechas en las que no puedo viajar.

O sea… me dejaron bailando (y al parecer no fui el único). Insisto: no puedo culpar a Z7 porque he trabajado con esa persona antes, así que le creo lo que me dice. Sin embargo, lo que acaeció me deja ver que, lamentablemente, la situación dentro de la institución realmente no ha cambiado mucho en todos estos años que llevo en Japón. Es muy triste que a estas alturas todavía haya gente a la que se tiene que estar cazando para que haga las cosas bien. Pero que no se malentienda: la Universidad de Guadalajara es una gran institución, y me enorgullece haber sido parte de ella. Sé que lo que pasó esta vez, y lo que pasó antes, no refleja los valores que ella ofrece.

Para terminar, quiero dejar en claro algo: estoy perfectamente consciente de que hay millones de personas mejor que yo y mucho más aptas para estar presentes en un evento de esa índole. Incluso me llegué a preguntar si yo era el indicado para ir a platicar mi experiencia. ¿Qué quiero decir con esto? Que no me creo una persona súper importante o súper influyente, ni tampoco que se me sube a la cabeza el hecho de haber recibido la invitación. Es lamentable lo sucedido, pero aprenderé de la experiencia.

Ni modo. A lo que sigue.

 

 

marzo 03, 2018 12:10

marzo 01, 2018

Victor Manuel Mtz.

Jamón

The best, always.

RIP 2016-2018.

marzo 01, 2018 01:06

febrero 28, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Y nos nevó otra vez

El pasado 22 de enero Tokio vivió una gran tormenta de nieve como no había sucedido en 4 años. “Pero si nieva en Japón, eso no es una gran noticia, ¿o sí?” se podrán preguntar algunos, pero, al menos en Tokio, sí lo es. Explico.

Tokio no es una ciudad en donde nieve mucho. El número de nevadas al año se reduce a 1, cuando mucho 2, y en general la nieve no se acumula como en otros lugares del país, especialmente del norte o del lado del mar de Japón. Por tanto, aun con lo grande y cosmopolita que pueda considerarse, Tokio, en teoría, no necesita prepararse para una gran nevada porque “casi no pasan”. Los problemas comienzan cuando esas grandes nevadas pasan… y vaya que todo se vuelve un caos. Literalmente un “snowcalypse”.

Debido a que la ciudad no está preparada, la nieve hace de las suyas: entorpece el tráfico, hace que los trenes se retrasen o se detengan, y provoca que la gente se caiga, lo que se convierte en lesiones, a veces muy graves. Por esa razón, cuando el reporte del clima avisa que habrá una nevada, las empresas toman medidas como si se tratara de un tifón: permite que los empleados salgan temprano, lleguen más tarde, o en el mejor de los casos que trabajen desde casa, o en el peor de los casos pagan un hotel cercano al lugar de trabajo para que los empleados no tengan problema en llegar a la empresa al día siguiente.

Tenía ya buen rato de no nevar así. La vez pasada la nevada nos agarró regresando de un viaje. Recuerdo que fue un logro caminar de la estación a la casa, y aun en el relativamente corto tramo que tenemos que caminar me tocó ver a varios carros derrapar.

Este año no fue la excepción: además de carros derrapando y gente cayéndose, muchísimas personas tuvieron que esperar hasta 4 horas para poder tomar un autobús o un taxi porque los trenes no se movían. Hubo quienes de plano mejor se quedaron en hotel para evitar el estrés.

Sin embargo, aun con las risas sarcásticas de quienes viven en otras prefecturas donde la nieve es muy común y no causa tantos estragos como en Tokio, dudo mucho que la capital nipona sea la única ciudad en el mundo que sufre por esto.  Lo mejor es siempre estar preparado o resignado: hacerse de otro juego de llantas para el carro es, al menos para muchos tokiotas, un gasto innecesario; hay quienes sí lo hacen, sobre todo aquellos que manejan mucho a zonas montañosas. Pero quienes dependen totalmente del transporte público no tienen de otra más que resignarse y buscar alternativas.

Le preguntaba a mi esposa qué haría ella ante tal situación, y su respuesta fue: “Si veo que los trenes no se están moviendo por más de una hora, mejor me voy a cenar y relajarme, así no me estreso con tanta gente y trenes súper llenos. Y si después de eso no puedo regresar a casa, me quedo en algún hotel y regreso al día siguiente en el primer tren de la mañana”.

Cabe mencionar que en Iizuka (donde viví for 8 años y medio), la nieve tampoco era tan frecuente, pero ciertamente nieva un poco más que en Tokio. Ahí sí tenía cadenas para el carro, pero no desde el principio… tuvo que pasar algo para que las adquiriera, y sí me tocó manejar con mucha nieve, mas no tanto como para decir que soy experto en ello.

Un detalle más: había estado planeando llevar a mi hijo un poco al norte de Japón para que viera la nieve por primera vez. Esta nevada me ahorró una buena cantidad de yenes 😀

Ya va de salida el invierno… ¡Por fin!

febrero 28, 2018 08:04

febrero 23, 2018

Victor Manuel Mtz.

El baquetometro

Este texto me cuesta mucho trabajo encontrarlo y no esta como entrada prominente en el sitio de elpesonuestro, entonces lo reproduzco acá para poder ubicarlo rápido y le agrego una imagen que también me llego por FB y que seguramente me será igual de difícil poder encontrar, el texto original es de Isela Muñoz.

Mis papás me pagaron la maestría. Resulta que terminaste la carrera, no encontraste empleo y se te ocurrió que tomar una maestría era lo que necesitabas – lo que supone otros tres años de manutención y pago de escuela durante los cuales no trabajaste ni siquiera para obtener algo de experiencia ¿Les preguntaste a tus papás si en sus planes estaba mantenerte hasta los 28 años? Date 10 puntos.

Trabajo pero vivo en casa de mis papás. No habría problema para tus padres puesto que ya tienen más de veinte años manteniéndote, el asunto es que hayas empezado a ganar dinero y sigas esperando que tus padres paguen por tu comida, ropa, celular, gasolina y hasta la tarjeta de crédito. Que no te alcance para independizarte al mismo nivel al que estás acostumbrado es una cosa, pero que sigas “vampireando” a tus papás eso si muestra inmadurez, y si el argumento de que tus papás no te han pedido que pagues tus propios gastos muestra lo “baquetón” que eres. Date 10 puntos.

Tengo hijos y mis padres los cuidan. El 31% de las madres dicen no confiar en las guarderías y por lo tanto dejan a sus hijos con parientes, lo que equivale a que más de tres millones de niños no van a guardería y el 60% de ellos son cuidados por la abuela (algo así como 1.8 millones de niños y supongo una cantidad igual de personas mayores). Si tus padres cuidan a tus hijos, merecen recibir un pago por la atención prestada + por los insumos consumidos (comida, servicios, etcétera). Si resulta que no estás pagando ¿de dónde crees que viene el dinero para cubrir el cuidado de tus hijos? Quizás de la pobre pensión que reciben o de las chambitas que hacen para generar ingresos, los cuales deberían estar siendo usados para sus propios cuidados, no para sus nietos. Si esta es tu situación date otros 10 puntos.

Usaste el crédito INFONAVIT de tus padres para comprar casa. Resulta que vives en la informalidad, ganas poco o puede que ganes mucho pero no has podido ahorrar para comprar una casa por tu cuenta; pero uno de tus papás tenía su subcuenta de vivienda sin uso y por ayudarte compró tu casa a su nombre. Si este es tu caso, acabas de graduarte con honores en el “baquetómetro” puesto que no sólo te gastaste todo el dinero de la subcuenta de vivienda de tu pariente (el cual pudo haber recuperado para tener una mejor pensión), sino también todas las contribuciones que pudo haber acumulado cada dos meses por el tiempo que siga trabajando ¿No lo sabías? Así que más vale que hagas cuentas a cuánto asciende esa cantidad y planees cómo pagarle; porque no se vale que cuándo sean mayores y tengan una pensión chiquita no te ofrezcas a pasarles una cantidad mensual. Si este es tu caso, date 25 puntos.
Ya no vivo en mi casa, pero mis papás me pagan ciertos gastos. Resulta que te “independizaste” pero tus padres a distancia pagan tu celular, la cuenta de la tarjeta de crédito o te pasan para la gasolina cuando la quincena ya no alcanza ¿seguro qué eres independiente o sólo existe distancia física entre ustedes? ¿Cómo sabes si tus papás tienen dinero disponible en su presupuesto para pagar por tus emergencias o falta de previsión? Si este es tu caso, date 20 puntos.

¿Qué tan “baquetón” soy?

Olvídate de sumar puntos, si vives cualquiera de las situaciones mencionadas anteriormente llevas un vida subsidiada, lo que supone que no eres independiente ni libre, al menos no financieramente y probablemente tampoco eres emocionalmente maduro.

Y antes de que diga que ahora ya no alcanza lo que se gana, le aclaró un par de situaciones:

Los costos fijos de vivir mientras usted crecía eran más bajos porqué tenía menos cosas por las que pagar, lea verá que si le alcanza para que haga la comparación.

Sus padres trabajaron al menos veinte años para lograr el nivel de vida que usted experimentó de adolescente ¿por qué habría usted de poder pagarlo si apenas empieza a trabajar? Que haya ido a la universidad no le incrementa de ninguna manera la inexistente experiencia laboral.

“Mis papás me cuidan a mis hijos con mucho gusto” y no lo dudo, pero ¿no sería mejor que lo hicieran también con dinero que no saliera de sus bolsas?
Y prepárese entonces porqué sus hijos serán más dependientes de lo que tú lo estás siendo.

Isela Muñoz. El peso nuestro

febrero 23, 2018 07:15

febrero 22, 2018

Victor Manuel Mtz.

Robotips Mi Alegría

En entrada anteriores escribí mis alegrías y desencuentros con los juegos de róbotica y energía solar de Mi Alegría, casi un año después en su canal de youtube se publico este video y yo casi una año después lo pongo acá con todo y que lo vi como a mitad del año pasado, en todo caso más vale tarde que nunca, en el mismo se incluyen algunos consejos que escribí en su momento y que permiten evitar los problemas con los que me encontré y seguro otros más que ni se me ocurrieron, en todo caso lo pego acá porque son buenos y veo que tienen nuevos modelos.

Hoy estando disponible Arduino por un bajo precio y otras cosas a veces creo que los kits de Mi Alegría podrían incluir uno o varios para utilizar el mismo… no creo que subiese demasiado el costo, pero si requeriría de un manual bastante mas extenso… en todo caso el kit de electronica ecológica sigue siendo mi favorito.

febrero 22, 2018 12:54

febrero 14, 2018

Diario de un Mexicano en Japon

Entre pendientes, tarea y trabajo

Aunque parezca lo contrario, no tengo abandonado este lugar. Nada más dense una vuelta por los comentarios de varias entradas para que se den cuenta de que he estado muy activo respondiendo preguntas de todo tipo.

¿Entrada nueva? Dentro de poco. No es que sea mi meta en la vida no haber escrito nada en mes y medio, pero se me juntaron un montón de cosas, y el poco tiempo que me ha quedado realmente para mí lo he invertido entre la nueva entrada y Breath of the Wild.

Terminó el curso que tomé en la universidad de Tokio. Fueron 2 semestres, pero el segundo fue sin duda el más pesado en cuanto a contenido (hay mucho que tengo que repasar). El problema mayor fue que esta vez no hubo tarea semanal, sino un proyecto final en equipo, y como podrán imaginarse fue toda una experiencia. A final de cuentas mi equipo quedó empatado en 2do. lugar, pero la última parte fue lo más complicado, sobre todo porque en ese tipo de proyectos (Machine Learning, Deep Learning especificamente) es difícil repartir las tareas de forma equitativa. Bueno, el resultado final es lo que cuenta.

El fin de año fue totalmente japonés: pasar los días en casa con la familia y salir a pasear o a comer a algún lugar cercano. Fueron 9 días de descanso, que en realidad no se sintieron tanto, pero al menos fue bueno hacer algo diferente.

El proyecto en el que estoy trabajando en la empresa sigue vigente, pero yo ando súper atorado en un problema y se me agotan las ideas. Huelga decir que no me gusta Lua, pero curiosamente Torch es un buen ambiente para trabajar con redes neuronales. Descubrí MXNET y que se puede usar con Scala, así que está en la mira. Lo malo es que la situación sigue vigente: la falta de tiempo para continuar mis proyectos personales. Estoy trabajando para resolver eso, pero va a tomar más tiempo del que esperaba,

Quisiera comentar que tengo noticias interesantes, pero todavía no puedo confirmar nada porque al momento de escribir esto todavía no me confirman nada a mí. Espero que no vaya a pasar lo que mucho me temo. Sea lo que fuere, les estaré comentando por este medio una vez que ya tenga una respuesta concreta.

“¿Y la nueva entrada?” Sí, trabajo en ella, pero por falta de conocimiento de algunas situaciones la siento un poco incompleta. Ya serán ustedes los mejores jueces.

¡Ah! Hoy es día de recibir chocolates (esto se tiene que publicar el 14 de febrero). Ojalá les pueda decir que he recibido un montón al momento de que esto salga a la luz, pero lo dudo :/

Aquí sigo, y también en YouTube en las transmisiones en vivo que hago de vez en cuando.

febrero 14, 2018 02:27

febrero 12, 2018

Victor Manuel Mtz.

Rusia y la red TOR

Rusia no es conocida como un lugar muy democrático, la mayoría conocerá la red TOR [1][2] y al menos sabrá que de quienes han propuesto el colocar nodos de salida en casa en México ha sido Gunnar Wolf [3][4], bueno en Rusia varios operadores de nodos de salida han sido arrestados [5] el ultimo caso el de Dmitry Klepikov del que ni siquiera hay noticias que estén en ingles o español, mayormente la información todavía en ruso no ha permeado este lado del mundo y sera interesante el difundir[6][7] ya que en el caso del operador anterior también Dmitry Bogatov fue acusado por contenido que se genero y fue rastreado a su salida de TOR, pero que no fue generado por él que es de lo que se le acusó, ahora el caso más nuevo es un tanto más interesante ya que Klepikov además de ser operador de TOR esta registrado como observador electoral, lo cual se antoja como una coincidencia demasiado grande.

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Tor_(red_de_anonimato)
[2] https://www.torproject.org/about/overview.html.en
[3] http://gwolf.org/node/3929
[4] http://gwolf.org/node/4094
[5] https://techcrunch.com/2017/04/24/dmitry-bogatov-tor-russia/
[6] https://share.riseup.net/#pxoC4nPXgyQla1yzXJl06w
[7] https://lists.torproject.org/pipermail/tor-talk/2018-February/043981.html

febrero 12, 2018 08:13

Vim one liner

Never learned visual mode of vim: Disable vim automatic visual mode on mouse select issue: :set mouse-=a
add to ~/.vimrc:
set mouse-=a

febrero 12, 2018 03:15

diciembre 31, 2017

Diario de un Mexicano en Japon

¡Feliz 2018!

Comienza un nuevo ciclo. Según el calendario chino, éste año es el del perro, y en kanji se escribe 戌年 (inu doshi).

Aunque he estado un poco inactivo por acá los últimos meses, el proyecto del blog continúa.

Este año habrá cambios importantes en mi vida, y quiero estar lo mejor preparado posible para enfrentarlos. Mucho reto, pero valdrá la pena.

Les deseo a todos lo mejor en este 2018, y que éste sea el mejor año para todos.

Un abrazo desde algún lugar de Tokio, Japón.

diciembre 31, 2017 03:00